En España, 700.000 mujeres son maltratadas al año. De acuerdo a las cifras de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, entre 2003 y 2017 se han producido al menos 921 asesinatos por violencia machista. 47 en 2018. Mujeres con sueños, esperanzas, ilusiones y con una familia que nunca se recuperará de su perdida. Ahora, el Centro Internacional de Cultura Contemporánea Tabakalera nos trae 47 puertas para recordarlas a ellas.
Etiqueta: violencia de género
Quizás alguna vez hayas podido tener una pareja que opina sobre tu forma de vestir, haciendo pequeñas «recomendaciones» sobre tu inadecuado aspecto o lo poco que le gusta la manera que tienes de relacionarte con «ciertas» personas. Comentarios, actitudes, miradas que en un principio pueden parecer graciosas e incluso, «cariñosas». Nada más lejos de la realidad. Un amor tóxico, insano, un «amor» que se esconde enfundado en un halo de romanticismo doloroso que puede llegar a terminar en dolor, sufrimiento e incluso la muerte. Una realidad que no engaña y que, ahora, la asociación estadounidense Dayone nos muestra en su corto ‘Sunshine‘
El instituto Siloé de Albacete organizó un concurso de cortometrajes entre los alumnos y uno de los cortos ganadores está dando la vuelta a las redes sociales.
En el corto se interpreta el texto de ‘Qué niña tan bonita!‘ que ya había sido viral hace unos años, que forma parte de una obra de la madrileña Ro de la Torre, aunque posteriormente fue publicado en la web feminista Locas del coño.
La intérprete del vídeo, Alicia Ródenas de 17 años, da voz a 100 comentarios machistas que las mujeres escuchan desde que vienen al mundo, y sirve para explicar dónde comienza la violencia de género.
Una historia real que puede levantar críticas o heridas a varios niveles. Podrá gustar más o menos en la forma, pero su contenido cuenta verdades como puños, nunca mejor dicho. Eso es lo que nos encontramos cuando asomamos cabeza y corazón por el monólogo de ‘No solo duelen los golpes’ de Pamela Palenciano Jódar.
A través de la ironía y el descaro, consigue, no sólo hacer reír, sino remover cuerpo, alma y corazón. Así quedan las caras al terminar, entre la sonrisa y la lágrima. No es poco habitual ver abrazos en la sala cuando acaban los aplausos, porque cuenta la historia de muchas personas, sobre todo la de muchas mujeres, que no pudieron ponerle palabras.
Este proyecto comenzó siendo una exposición de fotografía, acabó convirtiéndose en taller para la prevención de violencia en institutos, y se ha transformado en un monólogo que está visitando diferentes lugares de España (salas de teatro, asociaciones, universidades…) que puede seguirse en su blog o redes sociales.
Con su discurso da voz a la des-justificación de la violencia y el análisis de parte de los mecanismos sociales que la generan, una deconstrucción de los estereotipos generadores de la desigualdad; todo ello contado en clave de humor, con garra y acento del Sur.
¿Por qué? Porque cuenta lo que sigue ocurriendo en muchos hogares, en muchas esquinas. Porque la violencia no son sólo los moratones, y es necesario visibilizar algo para poder luchar o acabar con ello. Porque como ella dice, la violencia no tiene dos versiones y, sobre todo, porque al final del día, no sólo duelen los golpes, de hecho… Es lo que menos duele.
