El delirio se ha apoderado de nuestras vidas. El sensacionalismo, la hipersensibilidad, la posverdad… neologismos del nuevo siglo, que demuestran la deformación de la realidad en la que nos hallamos inmersos. Televisión, publicidad, internet, conexiones constantes a mundos virtuales. La realidad paralela que se ha adueñado de nuestra existencia.