Una de las ventajas de vivir en una gran ciudad es la cantidad de elementos de ocio de los que se pueden disfrutar. Desde ir al cine, visitar un museo, disfrutar de un parque temático  o pasear por un espacio verde, cualquiera de ellos es una opción perfecta para disfrutar del tiempo libre. Pero también es real que en muchos parques y jardines encontramos a personas sin hogar. Ya sea sentado en un banco o tumbado entre cartones, para mantener el calor corporal, les podemos encontrar por toda la ciudad. La situación de muchos de ellos engloba cualquier tipo de causalidad. Y las soluciones que se pueden dar para mejorar su situación requieren de mucha perseverancia, ya que, en la mayoría de los casos, se niegan a abandonar el lugar donde habitan o el tipo de vida al que ya han hecho suyo.

Desde la ciudad alemana de Ulm, situada a orillas del Danubio, un grupo de diseñadores ha ideado una posible solución para estos casos difíciles. Ulm es conocida por ser una de las ciudades más volcada con la ayuda a la comunidad y que mejor calidad de vida ofrece a sus habitantes. En un plazo relativamente corto de tiempo se pensó en una alternativa para dar cobijo a las personas sin hogar que necesitaban un lugar caliente donde hospedarse pero que se negaban a abandonar la noche en la calle.

Así, el equipo de diseño Bootschaft junto con el equipo informático Resistance and Son y la marca de productos digitales Florian Geiselhart se pusieron manos a la obra para fabricar la denominada Ulmer Nest. La Ulmer Nest es una cabina que permite albergar en su interior a una persona. Su aspecto exterior es un tanto “galáctico”, pero el interior acoge un somier de madera que permite a su morador pasar la noche sin estar a la intemperie.

La Ulmer Nest está forrada en su interior de madera, de manera que permite mantener el calor en el interior y evitar la muerte por congelación que muchas de estar personas sufre. Un panel solar exterior permite almacenar toda la energía necesaria para después transformarse en calor en el interior.

Estas cabinas están pensadas para poder ser instaladas en parques o jardines, sin alterar demasiado el mobiliario urbano. Además, las Ulmer Nest suponen una forma segura de pasar la noche en el exterior. Muchas de estas personas sufren alguna enfermedad mental y la mayoría se siente atemorizada ante la idea de ser víctimas de algún tipo de violencia. Son las posibles consecuencias de una vida dura y una realidad ante la cual poco conocemos.

Las Ulmer Nest se consolidan así como una alternativa eficaz ante un problema mundial. Dar cobijo a las personas sin hogar, utilizando la innovación y todos los medios a nuestro alcance, parece estar más cerca que nunca. Seguramente, en el futuro seamos capaces de ofrecer soluciones acordes a las necesidades de estas personas. Las Ulmer Nest sólo son el comienzo.