Etiqueta: vestuario

Así serían los trajes de los Vengadores si fueran fieles a los cómics

Todos somos conscientes de que cómic y cine requieren lenguajes diferentes por lo que no siempre las adaptaciones del primero al segundo se realizan con total fidelidad. Y estos ejemplos del Universo Marvel son la mejor prueba de ello… ¿Quieres ver cómo serían los trajes originales de los Vengadores si fueran fieles a los cómics? Los resultados son de lo más curioso…

Leer más

Los diseños de vestuario más icónicos de los Óscar

Un año más, la gala de los Óscar ya está aquí. Será el próximo 28 de febrero cuando podremos disfrutar de la esperadísima alfombra roja para ver las mejores galas de nuestras celebrities favoritas y cuando conoceremos si por fin, nuestro querido Leo se va con su más que merecida estatuilla para casa o si, por sexta vez –que se dice pronto- se va de vacío. Puro morbo. Y con motivo de esta nueva edición, el portal Stylight se ha puesto manos a la obra para traernos una genial recopilación con los 15 diseños de vestuario más impresionantes de toda la historia de los Óscar. Porque seamos honestos, las películas sin un buen vestuario, no serían las mismas. Y es que, que levante la mano el valiente que pueda imaginar a Frodo Baggins con vaqueros y camiseta o a Darth Vader luciendo un traje a lo Barney Stinson. No, no y no. ¡Incluso los mejores actores necesitan el diseño adecuado para convencer a los espectadores de su papel! Porque como bien dijo Edith Head, ganadora de ocho veces al Óscar en esta categoría: “Jugamos con la idea de convertir a los actores en lo que no son.

Vestimentas históricas, trajes de fantasía, vestidos de ensueño y diseños que no fueron galardonados, pero que claramente se lo merecían, han sido los 15 elegidos. ¡Pasen y vean!

Trajes históricos que jamás olvidaremos

Los trajes históricos son una herramienta de caracterización fundamental. Y es que, permiten reflejar una situación mucho más realista que nos haga pensar que estamos viendo la realidad de una época. Para ello se necesitan incontables horas de trabajo y de investigación para diseñar los espectaculares trajes, siendo fieles a la época.

Lo que el viento se llevó

El vestuario de esta película influenció la moda de las novias de boda durante décadas. ¡Incluso Dior se dejó influenciar por la popular película para crear su icónico “New Look”.

OscarDiseñosLoqueelvientosellevo-Stylight

My fair lady

Sin duda, uno de las creaciones más bonitas de la historia del cine. No es de extrañar que el famoso vestido que lució Audrey Hepburn en My fair lady fuera subastado en 2011 por 3,7 millones de dólares.

OscarDiseñosMyfairlady-Stylight

Titanic

El inolvidable vestido rojo de Rose en Titanic estaba decorado con piedras de vidrio y se necesitaron más de 1.000 horas de trabajo para crearlo. Este traje aparece en la memorable escena en la que Jack detiene a Rose justo en el momento en el que intenta saltar de una de las barandillas de la cubierta del barco. ¿Alguien no recuerda esa escena?

OscarDiseñosTitanic-Stylight

Braveheart

A pesar de que los escoceses de la época no llevaban faldas medievales, la pieza sirvió de inspiración para la colección otoño-invierno 2015 de Prada. Incluso personalidades como Marc Jacobs, Gerard Butler y Ewan McGregor lucieron faldas escocesas en distintos eventos.

OscarDiseñosBraveheart-Stylight

El Padrino

Camisa blanca, traje negro y rosa roja. La trilogía de Francis Ford Coppola sin duda, ha convertido este look en auténtico icono de la historia del cine.

OscarDiseñosElpadrino-Stylight

El Gran Hotel de Budapest

La diseñadora del vestuario es la oscarizada Milena Canonero, una habitual en los films de Wes Anderson. «Uno tiene que sumergirse en su mundo. Me encanta su mundo. Parece ingenuo, a primera vista, pero es muy sofisticado y tiene muchas capas», contaba en una entrevista. Sin duda, la pieza estrella de la película son los uniformes morados.

OscarDiseñosElgranhotelbudapest-Stylight

Diseños de fantasía

Los mundos de fantasía no existen hasta que se crean los trajes y el set, por ello, los diseñadores de vestuario de cine suelen tener mucha libertad en sus creaciones. No es necesario seguir las reglas históricas para vestir a un Hobbit o a Darth Vader. Y claro, eso, puede dar como resultado icónicas piezas con las forrarse a base de merchandaising. Así que no, no es moco de pavo.

Mary Poppins

Marc Jacobs se inspiró en el vestuario de Mary Poppins para su colección de primavera 2009.

OscarDiseñosMaryPoppins-Stylight

Star Wars

El famoso casco de Darth Vader está inspirado en los cascos que usaban los nazis en la Segunda Guerra Mundial. El diseñador de vestuario John Mollo añadió una máscara de gas, una chaqueta de motociclista, botas negras de cuero y una capa de monje.

OscarDiseñosStarWars-Stylight

El señor de los Anillos

Su merchandising es uno de los más diversos en la historia de los Óscar. No sólo incluye los trajes, sino también las medias de pie de Hobbit o el anillo de Sauron, que se pueden comprar a módicos precios.

OscarDiseñosElseñordelosanillos-Stylight (1)

Alicia en el País de las Maravillas

Diseñados por Colleen Atwood con la colaboración del propio Tim Burton, los trajes de la película son, claramente, uno de los puntos fuertes del film.

OscarDiseñosAliciaenelpaisdelasmaravillas-Stylight

Diseños de ensueño

Mientras algunos trajes necesitan suciedad o sangre para parecer auténticos, hay otros que son famosos por su belleza y delicadeza, como las creaciones de El gran Gatsby o El cisne negro.

El cisne negro

El magnífico tutú negro estaba hecho de tul negra y decorado con cristales de Swarovski y plumas negras. Aunque la diseñadora de vestuario Amy Westcott no resultó premiada, es uno de los diseños de película más espectaculares de la historia.

OscarDiseñosElcisnenegro-Stylight

El gran Gatsby

El vestido de cristal de Carey Mulligan fue una colaboración entre la diseñadora Catherine Martin y Miuccia Prada. Esta última realizó más de 40 vestidos de personajes secundarios.

OscarDiseñosElgrangatsby-Stylight (1)

Moulin Rouge

El collar que Nicole Kidman utilizó en varias escenas de Moulin Rouge es hasta hoy la joya más cara fabricada para una película. Diseñado por Stefano Canturi, la pieza posee 1.308 diamantes y un zafiro de 2,5 quilates y se estima que su valor supera el millón de dólares. Además, la película influenció el estilo del 2001: corpiños y faldas de tul se podían ver en las colecciones de alta costura de Yves Saint Laurent y Balenciaga. ¡Pero también se podían comprar corsés en tiendas como Topshop!

OscarDiseñosMoulinRouge-Stylight (1)

Nominados a los Óscar 2016

El premio Óscar al “Mejor diseño de vestuario” este año está muy reñido. Tanto La chica danesa (Paco Delgado) como Cenicienta y Carol (ambos, Sandy Powell) cuentan con espectaculares piezas de vestuario. Dado que en los últimos 10 años, sólo trajes históricos o de fantasía han sido premiados, cualquiera de esas tres películas tienen muchas posibilidades de llevarse la estatuilla, sobre todo Sandy Powell, que ha sido nominada dos veces.

El renacido

El director de El renacido, Alejando González Iñárritu, tenía tanto interés en que los trajes fueran lo más realistas posibles que contrató a una persona para que aplicase grasa artificial de oso a la ropa. Así era como los tramperos originales protegían sus indumentarias.

OscarDiseñosElrenacido-Stylight

La chica danesa

Paco Delgado se inspiró en Jeanne Lanvin y Coco Chanel para diseñar el vestuario de La chica danesa. ¿Quién sabe si los vestidos de silueta larga traerán de vuelta la moda de los años 20?

OscarDiseñosLachicadanesa-Stylight

El infinito romance entre el cine y la moda

La unión entre la moda y el séptimo arte no es algo nuevo, de hecho es algo tan antiguo como el propio invento de los hermanos Lumière. No se puede negar que las producciones cinematográficas han influenciado enormemente a las tendencias de la moda e incluso a día de hoy, se siguen reinventando estas mismas sobre la pasarela. El cine tiene el poder casi único de convertir looks, prendas, accesorios y marcas, en verdaderos iconos de la moda, consagrándolos a la cima a lo largo de todos los tiempos.

Hay que tener en cuenta que antiguamente no había toda la cantidad de información en cuestiones de moda como hoy en día, por lo que para muchos el cine era su única fuente de inspiración. Véase el conocido caso del film Sucedio una noche (1934) de Frank Capra, en donde en la escena final Clark Gable se quita la camiseta dejando su pecho al descubierto. Seguramente ninguno de ellos pensó en las consecuencias del acto, pero este simple hecho provocó una caída del 75% en la venta de camisetas interiores en EE.UU. Alucinante, ¿verdad?. Por suerte para los fabricantes de esta prenda, en 1951 un guapérrimo Marlon Brando lució como nadie una camiseta blanca de algodón en Un tranvía llamado deseo y más tarde, en 1955 un Rebelde sin causa James Dean la convirtió en un verdadero símbolo de rebeldía y sexualidad. ¿Acaso alguien de los aquí presentes no tiene una camiseta de algodón blanco?

[photomosaic ids=»9342,9341,9340″]

Pronto, los grandes estudios hollywoodenses se dieron cuenta de la repercusión que el vestuario podía tener en la sociedad de la época, por lo que no tardaron en contratar a importantes diseñadores para que crearan mundos de ensueño a través de las prendas. En 1928, la Metro Golden Mayer fichó a Adrian Adolph Greenburg, también conocido por Gilbert Adrian. Un auténtico genio de la aguja que con tan solo 25 años el productor y director Cecil B. de Mille se fijó en sus dotes creativas y decidió contratarlo como Jefe de vestuario de los estudios. Durante sus años en la MGM, Adrian fue el responsable del vestuario de más de 200 películas y de prendas icónicas que sin duda, marcaron el destino de muchos de estos largometrajes. Él creó la bata adornada con diamantes de Margarita Gautier en La Dama de las Camelias (1936), los trajes de seda, terciopelo y encaje del siglo XVIII de María Antonieta (1938), o el maravilloso vestido blanco que lució Katherine Hepburn en Historias de Filadelfia (1940).

[photomosaic ids=»9343,9344,9345″]

Pero sin duda, su obra más recordada será el vestuario de El mago de Oz (1939) y sus inolvidables zapatos de rubíes rojos con los que Dorothy caminaba sobre las baldosas amarillas para llegar a casa. Tac, tac, tac, tres taconeos bastaron para que la pequeña Dorothy descubriera los poderes mágicos de los zapatos y para que, fuera de Oz, se convirtieran en la viva imagen de la inocencia en el mundo del cine. A modo anecdótico, cabe destacar que en el libro original los zapatos eran plateados, pero en el film se decidieron cambiar el color a rojo para aprovechar el nuevo proceso de technicolor descubierto por aquellos años.

[photomosaic ids=»9347,9348″]

Pero su mayor obra, con la que alcanzó el gran éxito es, curiosamente, una de las menos recordadas: el vestido de Letty Lynton, creado para la película del mismo nombre de 1932. La película estaba protagonizada por Joan Crawford, que para su desdicha, era extremadamente ancha de espaldas, por lo que Adrian se vio en la responsabilidad de disimular ese ‘defecto’. Para ello, creó un asombroso vestido en organdí de color blanco con enormes volantes en los hombros. El diseño triunfó tanto que los almacenes Macy´s de Nueva York se dieron prisa en clonarlo y en pocos días vendieron medio millón de vestidos. Aunque darle todo el mérito al vestido sería un error, ya que la prenda no habría gozado del éxito que tuvo sin el contexto en el que se creó. El motivo más importante fue sin duda la Gran Depresión, ya que tras el hundimiento económico, los estudios de cine dictaron que las estrellas debían vestir de blanco para dar una imagen de esperanza y optimismo.

[photomosaic ids=»9349,9350″]

Adrian no tuvo ningún Oscar, básicamente porque este premio no se otorgo hasta 1948. Quien sí se lo llevo fue otra de las grandes dentro del diseño de vestuario en el cine: Edith Heath. Y no una, sino ocho veces de las 35 que estuvo nominada en sus 50 años de carrera. ¡Y eso que a ella todo este mundo le llego por casualidad! Sí, Edith era profesora de francés cuando un día con solo 20 años vio un anuncio en el que se solicitaba modista para los estudios Paramont. No se lo pensó dos veces, se presentó y le dieron el trabajo. Allí trabajó como jefa de vestuario hasta 1967 para continuar su trabajo con los estudios Universal. Edith se convirtió en la diseñadora de las estrellas más aclamada del séptimo arte. Bette Davis, Grace Kelly, Audrey Hepburn o Elisabeth Taylor pedían a gritos contar con sus diseños. Aunque de entre sus 1000 trabajos en cine, hay que destacar el tándem artístico que formo con Alfred Hitchcock. Genialidad y estilo se unieron para vestir a una musa de la elegancia como Grace Kelly en películas como La ventana indiscreta (1954) o Atrapa a un ladrón (1955).

[photomosaic ids=»9351,9352,9353,9354,9355,9356,9357″]

Aunque si hay una asociación que ha pasado a la posteridad, esa fue la de Audrey Hepburn y el modisto Givenchy. Y es que, ¿quién puede olvidar el vestido negro de Givenchy que lució Audrey Hepburn frente a un escaparate de Tiffany’s?, ¿o el modelo blanco y negro que lució en Sabrina?. Fruto de este binomio surgió el icono de Audrey Hepburn como la encantadora Holly Golightly en Desayuno con diamantes (1961). Una imagen tan solo comparable a la protagonizada por Marilyn Monroe y su vaporoso vestido en La Tentación vive arriba (1955). La actriz llevó el concepto del Little Black Dress a otro nivel, gracias a las memorables escenas de la adaptación cinematográfica de la novela de Truman Capote. Y aunque Audrey no coniguiera el premio al que fue nominada por su interpretación en la cinta, desde luego consiguió algo más importante: su imagen se fijaría para siempre en nuestras retinas con su vestido de satén negro azabache, su gran collar de perlas y su pelo recogido con una tiara de diamantes. Cuentan que Audrey se quedo prendada de la pieza al verla en el desfile de la colección del diseñador y quiso contar con la prenda para la película. El director del filme, Blake Edwards, dio el visto bueno al vestido porque le gustaba su escote y encargó tres vestidos idénticos por si había algún problema durante la filmación. Gracias a ello, hay tres piezas iguales en el mundo, de las cuales una está disponible para exposiciones, otra está en manos de Sean Ferrer, hijo de la actriz y una tercera fue donada por el modisto al escritor Dominique Lapierre y subastada en Christie’s el 5 de diciembre de 2006 con fines benéficos, alcanzando la cantidad de 607.720 euros, el precio más alto jamás alcanzado en subasta por una prenda cinematográfica.

[photomosaic ids=»9358,9359,9360″]

Y de la feminidad de Audrey a la masculinidad de Diane Keaton en Annie Hall (1977). Ropa vintage, pantalones holgados, sombreros, chalecos, corbatas… el look que hoy conocemos como tomboy se lo debemos a este clásico de Woody Allen. Y si hay alguien a quien le debemos uno de los trajes más repetidos en cualquier fiesta de disfraces, es sin duda al look Olivia Newton John en su escena final de Grease (1978). ¿O habéis ido a alguna fiesta donde no haya una pareja disfrazada de Sandy y Danny?

[photomosaic ids=»9361,9362″]

Los años 90 también nos dejaron vestuarios memorables como el de Julia Roberts en Pretty Woman (1990), los maravillosos vestidos de Kate Winslet en Titanic (1997) o los diseños de Jean Paul Gaultier en El Quinto Elemento (1997), entre muchos otros.

[photomosaic ids=»9363,9364,9375,9366,9367″]

Ya en nuestro siglo, en 2007 hubo un vestido que dejó boquiabiertas a miles de mujeres: el maravilloso vestido verde de Jacqueline Durran que llevó Keira Knighley en Expiación, considerado por la revista Times como el vestido más deslumbrante de la historia del cine. Por cierto, Jacqueline se llevó el Oscar en la categoría de Mejor Vestuario el pasado año por su excelente trabajo en Anne Karenina.

[photomosaic ids=»9368,9369″]

Pero no podemos terminar nuestro repaso del affair entre la moda y el cine sin mencionar a los accesorios que se convirtieron en iconos de moda gracias a sus apariciones en la gran pantalla y que arrasaron en ventas debido a ello. Por lo menos, Ray-Ban es claramente la marca de gafas de sol que más veces hemos podido ver en el cine y que, seguramente, más se haya visto beneficiada. Aunque si hablamos de gafas icónicas, esas son las lentes en forma de corazón usadas por Sue Lyon en Lolita (1952) de Stanley Kubrick. Gafas que, curiosamente, sólo aparecen en el cartel promocional de la película. En cuestión de sombreros, sin duda se lleva la palma la boina lucida por Faye Dunaway en Bonnie and Clyde (1967), que llevó a numerosos jóvenes a copiar el estilismo de la película de Arthun Penn y por tanto, poner de moda este característico accesorio. Los guantes de Gilda (1946), el bikini de Úrsula Andress en 007 contra el doctor (1962), las Asics de Kill Bill (2004)… son otros claros ejemplo de accesorios que han pasado a la historia como complementos icónicos en el mundo del cine.

[photomosaic ids=»9370,9371,9372,9373,9374,9376″]

No queda duda de que el séptimo arte y la moda viven en un romance permanente y este domingo, seguro que nos deja gratas sorpresas dentro y fuera de las pantallas en la 86 Edición de los Oscar. Este año, las cinco películas nominadas a Mejor Vestuario son La gran estafa americana, The Grandmaster, El Gran Gatsby, 12 años de esclavitud The Invisible Woman. Para El Gran Gatsby, Miuccia Prada ha sido la encargada de diseñar las 40 piezas, inspiradas en colecciones de Prada y Miu Miu, con las que Carey Mulligan se transformó en Daisy Buchanan. Michael Wilkinson (300, El hombre de acero, Watchmen) trabajó mano a mano con el director David O. Russell para la creación de los espectaculares diseños de La gran estafa americana. El diseño de la indumentaria para The Grandmaster cuenta con el magnífico profesional de la industria William Chang Suk Ping, que consigue así su  primera nominación a la estatuilla dorada. No obstante, su trabajo es más que conocido en el continente asiático, gracias al diseño artístico de producciones como In the Mood for Love (2000) . El vestuario de 12 años de esclavitud viene de la mano de Patricia Norris, encargada del vestuario de films como Scarface o The Inmigrant. Con ocho semanas para su creación, la diseñadora colaboró ​​con Western Costume para realizar una realista representación del estilo americano de mediados del siglo XIX. Por último, Michael O’Connor es otro de los nominados al Oscar en esta categoría por su impecable trabajo en The Invisible Woman, un premio que ya ganó gracias a sus diseños en La Duquesa (2008) con una guapísima Keira Knightley. 

¿Cuál Ganará? Pronto lo sabremos…

[photomosaic ids=»9381,9377,9378,9379,9380″]

Creado con WordPress & Tema de Anders Norén