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Antonio de Felipe: graffiti y Pop Art comparten pared

¿Quién no ha visto a Charlize Theron promocionando un conocido perfume? Visualizamos a la actriz con aquellos detalles dorados representando la perfección y el lujo…¿Y si mezclamos esa imagen etérea con Gustav Klimt? El resultado no puede ser más impactante: elementos diferentes,de distintas épocas que parecen haber sido creados en la misma época- Ese es la sensación que la obra de Antonio de Felipe deja en quien se acerca a ver su obra. Pero ¿cómo se originan estas ideas? De Felipe viajaba en avión, venía de conocer la obra de Klimt mientras ojeaba una revista que ofrece multitud de productos para comprar en el trayecto, cuando vio el anuncio de Charlize Theron. Arrancó la hoja y trabajó para incorporarlos en una misma obra.

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Todos quieren ser ‘pop art’ como Marilyn

sello de MarilynJunto al minimalismo, el pop art es uno de los últimos éxitos del arte moderno. Con la utilización de objetos tan simples como latas de conservas y utensilios de cocina se lograba expresar, de forma irónica e impersonal, la realidad mundana de unos héroes de guerra que regresaban con sus familias tras sentenciar una batalla que no era suya. A través de los contornos nítidos de sus dibujos y la utilización de colores planos, artistas como Marcel Duchamp, Kurt Schwitters y Man Ray, además del indispensable en todas las fiestas de Nueva York, Andy Warhol, consiguieron que tuviese un gran arraigo en los hogares norteamericanos de los años 50. Una tendencia que movió masas en contraposición al movimiento Dada.

En la actualidad, la imagen pop continúa estando presente. No tanto ya en el arte, sino en nuestra indumentaria, en objetos como monederos, bolsos, bisutería o complementos. También la publicidad está dándole una segunda oportunidad a este movimiento, ambientando sus campañas con iconografía pop, estilismo vintage y un derroche de color.

Che-GuevaraEl retrato que Andy Warhol realizó a Marilyn Monroe en 1962 ha sido ampliamente reproducido, casi tanto como la fotografía que tomó Alberto Díaz en 1960 de Che Guevara con una boina negra, que se ha convertido en un símbolo y en el icono gráfico más destacado del siglo XX. Esta instantánea también sirvió para que Warhol, supuestamente, la sometiese al mismo tratamiento que la pintura de Marilyn Monroe. Esta pieza no es obra suya, aunque se embolsó todos los derechos de su uso y le plasmó su firma. El artista Gerard Malanga trataba de vender una falsificación con la imagen del Che como si fuese de Warhol y éste no lo dudó dos veces y dio por suya la falsificación, quedándose con los derechos de autor de los posters, tazas, camisetas, chapas o puzles que se han reproducido.

Una monstruosa visión de los líderes al más puro estilo pop

Pero si un original está bien, en ocasiones las versiones que ofrecen nuevos artistas puede resultar igualmente de atractivos. Jesse Lenz ha querido desenmascarar a los héroes nacionales y convertirlos en villanos al más puro estilo Marilyn. Una fuente de inspiración no es casual para su artista: “Pintura serigrafiada de Andy Warhol de Marilyn Monroe es una de las pinturas más emblemáticas del movimiento artístico pop. No mucha gente sabe que la pintura estaba destinada a mostrar la máscara de la popularidad”, señala Lenz en su página web.

En apariencia, las creaciones monstruosas de Lenz muestran una máscara de felicidad, pero bajo la pintura se pueden atisbar las sonrisas más oscuras de protagonistas de la talla de Barack Obama, Francisco Franco, Che Guevara o Bill Clinton. Líderes a los que, en palabras del autor de esta colección de los horrores al estilo pop, “no importa lo mucho que la cultura popular o los medios de comunicación traten de vestir y embellecer a estas personas, porque siguen siendo monstruos”, sentencia Jesse Lenz.

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La fiebre pop envuelve a las celebrities

Andy Warhol consiguió lo que más ansiaba: la fama. Esto le unía a su musa, Marilyn Monroe, que tenía una particular visión de la obra del artista neoyorkino: “Es irrelevante decidir si sus vivos colores la convertían en un símbolo o no. Si los colores son bellos es porque yo también lo soy”. Sea como fuere, lo cierto es que ambos dieron vida a una de las piezas que mejor ejemplifican la unión que se estableció entre el arte y la cultura popular a partir de la década de los sesenta. Un auténtico icono de un movimiento artístico que movió masas y que cualquier inexperto en estas lides puede fácilmente identificar.

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Esto ha hecho que decenas de artistas por todo el mundo hayan probado suerte acercando sus buenas artes con el pincel y el lienzo o con las herramientas digitales al rollito pop de Marilyn. Personajes políticos o estrellas del celuloide o la música. Pocas son las celebrities cuya réplica pop no se encuentre por la web. A golpe de clic uno se puede encontrar desde Hitler a full color; auténticas divas como Audrey Hepburn, Madonna, Frida Kahlo o Lady Gaga; además de icónicas imágenes que no sólo retratan a un personaje conocidos, sino que también se han convertido en símbolos de la lucha, en el caso de Che Guevara, o la paz, como John Lenon. Especial atención han mostrado los artistas, que aspiran a ocupar el hueco que dejó Andy Warhol en la escena pop, por la figura de Michael Jackson.

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Dale un toque pop a tus propias imágenes

No hace falta ser un genio de las artes plásticas para hacer uno mismo su propio retrato pop. Las herramientas de retoque fotográfico, como puede ser Photoshop, permiten distintas vías para conseguir el efecto Warhol que deseamos. A través de sencillos pasos, este tutorial muestra cómo tratar una imagen para lograr este colorido resultado, que se ha en uno de los referentes artísticos más populares del siglo XX.

Cuando haces Pop ya no hay stop

El Pop Art nació a mediados del siglo pasado fruto de una gran depresión del país en el que el sueño eterno es su bandera. Partió de los carteles publicitarios y se inspiró en el glamour de las estrellas de Hollywood. Era un arte optimista, divertido y con un mensaje cuanto menos pegadizo.

Andy Warhol, figura líder de este movimiento, empezó su carrera en una empresa publicitaria antes de darse cuenta que podía imprimir latas de sopa Campbell en grandes lienzos y venderlos de la misma manera que los anuncios publicitarios vendían sopa o cocacola.

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Llevaba una peluca plateada. Vivia en una fábrica pintada de color plata en Nueva York. Se rodeaba de jóvenes como  Nicole, Lou Reed y Edie Sedgwick. Ella también llevaba el pelo de color plateado. El decía que en el futuro todo el mundo seria famoso almenos 15 minutos de su vida. Le gustaba la fama, le gustaba el dinero y le gustaba e hizo arte de los dos temas.

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Otros como Lichtenstein pintaba el mundo como si fuera un cómic. Lichtenstein imitaba las técnicas industriales de la producción en masa en el mismo sentido que la reproducción mecánica había imitado las técnicas de los artistas. A esto se le llamó Parodia.

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Claes Odemburg reproducía a escala monumental objetos de la vida diaria. Su intención era cuestionar que constituye una imagen icónica en una sociedad moderna que a su vez se basa en el consumo de enseres de poca vida útil.

Pero no a todo el mundo le gustaba Pop Art. El historiador de arte Warburg decía que pop Art era superficial. A lo que Warhol respondió que era verdad. Se definió como profundamente superficial. De hecho el Pop Art encontró una manera de producirse en masa.

Como Andy Warhol explicó en su día:

«Una vez tu tienes el Pop, nunca más podrás ver una señal del mismo modo y una vez piensas en Pop nunca verás del mismo modo América».

No es de estañar entonces que el diseño le deba tanto al Pop Art. Su filosófia y las obras de arte han inspirado a diseñadores gráficos, de interiores, de mobiliario, industriales o de producto de todo el mundo en diferentes generaciones. Estos son unos ejemplos en los que el Pop Art ha influenciado en el diseño de objetos diarios.

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Ettore Sottsass diseñó esta máquina de escribir Olivetti, en 1958.

Algunos de los asientos en los que aposentamos nuestros traseros beben directamente de una misma fuente: El Arte Pop.

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Achille y Piergiacomo Castiglioni concibieron esta silla/bicicleta en 1958 para hablar por teléfono. Y los sinuosos muebles de Gaetano Pesce o Eero Aarnio parecen obras de arte en sí mismas.

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George Nelson también diseño esta lámpara que ha sobrevivido generaciones de pop arteros.

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Alison y Peter Smithson diseñaron esta casa del futuro. Se imaginaban a la gente del futuro disfrutando de aire acondicionado, mandos a distancia, microondas, televisores de plasma…

Si queréis ver más resultados de este potente binomio entre diseño y arte pop podéis viajar hasta Londres y acercaros a la muestra ‘Pop Art Design’, en el centro cultural Barbican. Tenéis tiempo hasta el próximo 9 de febrero.

 

Video tutorial – Rayo David Bowie

El rayo de Bowie, un referente de la cultura pop

cover-david_bowie-aladdin_sane-1973Mucho se puede hablar sobre David Bowie y su aportación al mundo del arte, pero cualquier aproximación a su figura no podría pasar por alto el rayo rojo y azul que atraviesa aparatosamente su ojo derecho en la portada del álbum Aladdin Sane. Una instantánea captada en 1973 por el objetivo de Brian Duffy, que se ha convertido en un auténtico referente de la cultura pop junto a las creaciones de Andy Warhol. Un relámpago de color que cubre estratégicamente el ojo sano del cantante, ya que el izquierdo resultó dañado por el golpe que le propinó un antiguo compañero de estudios, dejándole una pupila desproporcionadamente dilatada que confiere a la imagen de Bowie un aspecto similar a la de un androide. Pero, ¿qué se esconde detrás de este icono tan imitado?

No existe una fórmula fija para el éxito y, a veces, símbolos tan sencillos como un rayo puede ser encumbrado como una auténtica obra de expresión artística. Esto es lo que ha ocurrido con el maquillaje que lució Bowie en el citado álbum realizado por Pierre La Roche y que capta a la perfección el espíritu paranoide del cantante, que se encontraba en su etapa de coqueteo con las drogas y una pobre alimentación: “Leche con vitaminas y mucha cocaína”, en palabras del propio artista. Un cúmulo de circunstancias que acababan reflejadas en sus letras y también en la iconografía que marcó una época.

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El rayo, como impresionante descarga de electricidad que trae a la tierra el fuego y la destrucción, es entendido en la mayoría de las culturas antiguas como una expresión de la divinidad. En este elemento de la naturaleza se ve la mano de Dios, su eterna presencia. Un símbolo del cual se apropió Bowie como seña de identidad y que ha sido imitado hasta la saciedad por numerosos artistas de ayer y hoy.

Un símbolo; mil imágenes

Kate Moss, la considerada “niña mala de la moda”, quiso rendir homenaje a este grande del rock a través de la edición británica de la revista Vogue. Fue en mayo de 2003 cuando esta publicación de moda llevó a su primera plana una imagen de la controvertida maniquí emulando al cantante con el rayo trasversal adornando sus facciones. La experiencia debió ser gratificante para Moss que, sintiendo la fuerza de este símbolo en su poder, aceptó la propuesta de la versión gala de la misma revista y volvió a travestirse en Bowie. Una portada aplaudida durante aquellas navidades de 2011 en la que aparecía la modelo con un alborotado peinado de diversos colores con un guiño punk que conquistó el kiosco. “Nadie como Moss para jugar a la ambigüedad”, apuntó Emmanuelle Alt, artífice de este último proyecto que ideó pensando en todo momento en ella como ‘reencarnación’ de la figura del rockero.

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Más recientemente, Lady Gaga ha llegado a miles de seguidores utilizando una iconografía similar a la de Bowie. La monster, que ha hecho de la controversia su leitmotiv, adoptó el famoso rayo para disimular -de cierta manera- sus facciones en sus dos primeros videoclips, Just Dance y Poker Face, e infinidad de imágenes promocionales.

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Un publicista podría pensar que esta seña es un claro intento de crear marca a través de un icono, como ya hiciesen los Rolling Stone con su particular lengua o los Héroes del Silencio con su logo por citar dos ejemplos. Otros, sin embargo, van mucho más allá en sus afirmaciones y aseguran que tanto Bowie como Gaga utilizan este símbolo de la divinidad para venderse al mundo como ídolos que adorar, lo que les convierte en falsos mesías. Una teoría un tanto rebuscada que ha sido expuesta en numerosas ocasiones por los detractores del estilo de vida de estos artistas y por las posibles implicaciones que esto podría tener en la educación de sus ‘inocentes’ vástagos.

Pero no sólo personajes famosos se han adueñado de este símbolo para acercarse a su público, sino que la expresión artística que ha derivado de este popular rayo va mucho más allá. Desde el admirado –y odiado a partes iguales- grafitero Bansky, que retrató por las calles de Londres a la reina Isabel II como una estrella del rock más, hasta el polifacético Homer Simpson o los Lego se atrever a llevar su icono maquillado sobre sus rostros. Otros diseñadores gráficos han aprovechado este rayo para dotar a sus creaciones el más puro estilo pop art. Un simple trazo facial que ha propiciado una nueva forma de entender el arte.

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* La imagen superior es una obra del artista australiano, James Cochran, conocido más por su apodo Jimmy C. Este impresionante retrato de David Bowie a tres dimensiones lo realizó por las londinenses calles de Brixton.

Pero no te quedes atrás y prueba cómo te queda a ti este icono con este tutorial

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