La mayoría de los cuentos que contamos a nuestros hijos terminan con un “Fin”. Realmente, la mayoría de esas historias no terminan ahí. Todas ellas continúan hasta que todos los personajes que forman parte mueren. Los cuentos de princesas suelen finalizar con el beso, la boda o un baile entre los protagonistas que, durante todo el tiempo que dura la historia, han tenido que recorrer un largo camino hasta “comer perdices”. Ese camino ha sido duro, arduo y lleno de obstáculos. Pero los dos enamorados han conseguido superarlos hasta deshacerse de todos los villanos y dificultades que parecían alejarlos de su meta.

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