Que los estilos arquitectónicos nacen, crecen, se expanden y desaparecen por la aparición de los siguientes, es un proceso muy común en la historia de las civilizaciones. En general, la mayoría de ellos tienen una duración determinada y un propósito determinado para el cual fueron elaborados. Sin embargo, hay ciertos elementos que, una vez se emplean en una construcción, se convierten de alguna manera en sello de identidad de un barrio, un distrito o una ciudad.