El brutalismo en sí es un término que puede llevar a diferentes acepciones, según el contexto donde apliquemos el término. Es una palabra que puede sonar un tanto abrupta para denominar un estilo arquitectónico. Muy lejos del románico, el gótico o el barroco, el brutalismo es un concepto tomado de la expresión francesa “beton brut” que determina lo que conocemos como “hormigón crudo”. Este material se puso muy de moda en la arquitectura de los años 60-70 y sirve para denominar un conjunto de construcciones que utiliza como material estrella el hormigón.