Arte y religión han sido grandes amigos y, a la vez, enemigos a lo largo de la historia. Un quiero y no puedo que, desde la ‘Madonna’ de Sandro Botticelli a la ‘Crucifixión’ de Dalí han ayudado a que Santos, Vírgenes y pasajes de la Biblia ayudaran a que grandes pintores de todos los siglos se formaran y dejaran su sello en la historia del arte de éste país y del mundo. Un tipo de arte que, por suerte o por desgracia, cada vez es menos visible y usual, pero que ha sido capaz de perdurar y de adaptarse a las nuevas técnicas y corrientes contemporáneas y tecnológicas. Joanna Winograd es una de ellas.

Leer más