El artista italiano Agostino Iacurci monta su Arcipelago Botanico en la Piazza de Portrait Milano hasta el 31 de agosto

Hay lugares que guardan la memoria de lo que fueron incluso cuando todo alrededor ha ido cambiando con el tiempo. El claustro del antiguo Seminario Arzobispal de Milán, construido en 1565, fue durante siglos un jardín de palmeras, arbustos ornamentales y fuentes ceremoniales. Нoy ese pasado está inmortalizado únicamente en una litografía histórica que la ciudad conserva como testimonio. Ese vacío —la ausencia de un verde que alguna vez existió— es el punto de partida de Arcipelago Botanico, la nueva instalación site-specific que el artista italiano Agostino Iacurci presenta en la Piazza de Portrait Milano hasta el 31 de agosto, dentro del programa estival Portraits of an Italian Summer.

En lugar de reconstruir aquel jardín perdido con fidelidad histórica, Iacurci opta por reinventarlo. 8 esculturas monumentales —a modo de tótems florecientes— se distribuyen por la piazza como si fueran islas de un mismo archipiélago imaginario, dialogando con el ritmo de las columnatas renacentistas y con la vegetación real que hoy habita el espacio, incluidos los alcanforeros recientemente reintroducidos junto al botánico Vittorio Peretto. Formas de árboles imposibles, flores heráldicas y organismos híbridos suspendidos entre la naturaleza y el artificio componen así un paisaje que no pretende parecerse a nada que haya existido, sino evocar la idea misma de jardín.

La curadora Valentina Ciarallo describe el proyecto como un locus amoenus contemporáneo. Heredero de una larga tradición italiana que va de los claustros monásticos a los horti renacentistas: espacios pensados para el encuentro y la contemplación. Iacurci traduce esa herencia a un lenguaje visual propio, hecho de formas esenciales y contrastes cromáticos atrevidos. Fucsia contra verde, violeta contra naranja, rojo ladrillo fundiéndose en magenta. Tótems tallados a mano y asentados sobre pedestales geométricos con óxidos minerales que aportan variaciones tonales naturales.

Nacido en Foggia en 1986 y formado en la Academia de Bellas Artes de Roma, Iacurci construye su obra desde una práctica multidisciplinar. Combina pintura, escultura, dibujo e instalación, casi siempre en diálogo directo con el lugar que la acoge. Su trayectoria incluye intervenciones públicas de gran escala en cuatro continentes —de Nueva Delhi a Las Vegas, de Montreal a Taipéi. Además, ha colaborado con marcas como Apple, Hermès o Starbucks. En 2024 recibió el Premio Ermanno Casoli y el New York Prize, promovido por el Ministerio de Cultura italiano.

Arcipelago Botanico no llega solo. Forma parte de un programa de eventos que convierte la piazza en punto de encuentro durante todo el verano: conciertos nocturnos de Rumore los viernes y sábados, un concierto de piano al atardecer en colaboración con Steinway & Sons, una noche dedicada al bienestar de la mano de The Longevity Spa, y experiencias olfativas botánicas firmadas por Zielinski & Rozen.

Como escribió el paisajista francés Gilles Clément, «el jardín es el lugar de los sueños». Portrait Milano parece haber tomado esa frase al pie de la letra: durante dos meses, su piazza deja de ser solo un hotel de lujo en el corazón de Milán para convertirse en un territorio de ficción botánica, abierto a quien quiera perderse en él.

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