BeAr Architects proponen para el festival Concéntrico 2026 una instalación pop up para mirar el paisaje de La Rioja

En la Viña Lanciano, entre hileras de vides que crecen sobre sedimentos que el gran río fue dejando durante milenios, una de las intervenciones del festival Concéntrico 2026 propone algo tan sencillo como incisivo: mirar el paisaje con más atención, sin añadirle apenas nada.
La pieza se titula Temblores de superficie de BeAr Architects, un guiño al historiador francés Georges Duby, que usó esa expresión para describir los miedos y presagios que sacudieron a la sociedad medieval en torno al año mil. Aquí, sin embargo, no hay catástrofe que anunciar. El temblor es otro: el de una tierra que vibra por acumulación —capas geológicas, erosión, siglos de cultivo, agua, trabajo humano— y que la instalación se limita a señalar, como quien traza una línea en el suelo para decir «mirad aquí».

Sobre el terreno se ha levantado una estructura ligera, casi una malla que se posa entre las filas de viñedo sin interrumpirlas. Una viga prefabricada de gran canto —gruesa pero discreta— sostiene un envolvente de cables textiles y madera, apoyado en una leve excavación del terreno que crea un pequeño refugio en tensión entre estructura, materialidad y paisaje. El resultado no es un mirador ni un objeto decorativo: es un espacio de tránsito, pensado para que el visitante deje de contemplar el paisaje desde fuera y pase a recorrerlo por dentro.

La experiencia se construye con pocos elementos, pero muy medidos: una tela que tamiza la luz, un riego que libera el olor de la tierra mojada y, al final del recorrido, un espejo enterrado que devuelve la mirada hacia arriba, hacia el propio visitante. Es un gesto que conecta la cultura del vino —hecha de estratos, tiempo y decantación— con el paisaje geológico y con la presencia, siempre cercana, del río.

El proyecto reivindica el espíritu de Robert Smithson, el artista del land art que en los años setenta convirtió paseos por paisajes industriales anodinos —como el río Passaic— en actos de observación casi arqueológica. Temblores de superficie traslada esa misma idea a un viñedo: no hace falta construir un monumento para transformar la mirada. A veces basta con abrir un surco, tender una tela y dejar que el suelo cuente su propia historia.

Además, en un desarrollo compartido con Concéntrico desde los inicios del festival, Bodegas LAN presenta un nuevo vino que demuestra su compromiso con eldesarrollo cultural de La Rioja y especialmente de Logroño. LAN D-12 Edición Limitada representa al festival con tres packs especiales, con la imagen de tres instalaciones en Viña Lanciano de ediciones pasadas.

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