“Me gusta mostrar a la gente que la realidad del mundo en que vivimos, es mágica”, comenta para MT Lélia Demoisy, la invitada de Conversaciones con la naturaleza de Ruinart durante ARCO

De pequeña Lélia Demoisy, una de las jóvenes artistas francesas más implicadas en la fusión entre arte y naturaleza, no pensaba que fuera posible reunir esas dos partes tan importantes para ella. Pero lo consiguió. “Nada me parece más importante que esto”, confesaba Lélia a Malatinta en el lounge de Ruinart durante la feria de arte contemporáneo ARCO. Convencida de que el arte tiene el poder de transformar, conectar e iluminarnos, la Maison más antigua de Champagne continúa su serie Conversations with Nature. En 2025, Lélia Demoisy se une a esta conversación. Nacida en 1991, Lélia Demoisy vive y trabaja en la región de Yvelines, cerca de París. Se graduó en las Arts Décoratifs de París en 2015.

Muchas de sus instalaciones, esculturas y fotografías examinan nuestra relación con la naturaleza y los seres vivos. El árbol ocupa un lugar fundamental en su obra. Creadas para Ruinart, sus nuevas obras de arte fueron presentadas en ARCO Madrid 2025.

La obra central, L’Étreinte (El Abrazo), ya adquirida por Ruinart, es un pequeño bosque de 7 árboles. Evoca las constantes interacciones que ocurren entre los árboles y su entorno. Estos intercambian información a través de sus redes de raíces, que están conectadas por micorrizas que se extienden como cables por la superficie, compartiendo materia orgánica y minerales. También se comunican a través del aire, emitiendo compuestos orgánicos antimicrobianos volátiles que tanto los animales como los humanos inhalan, con numerosos beneficios. Varios tipos de madera están conectados entre sí mediante raíces de acero inoxidable blanco entrelazadas, simbolizando un bosque y ejemplificando esta comunicación invisible que ocurre en la naturaleza.

La nueva obra es como extensión o una “segunda versión” de la escultura Between Us (Entre Nous, 2024), que desde el año pasado está expuesta en 4 Rue Des Crayeres, la “nueva” sede de Ruinart. Junto con Christophe Gautrand, el paisajista del jardín, Lélia Demoisy seleccionó dos arces centenarios que crecen en el lugar y los envolvió con hilos de acero blanco luminoso, destacando las conexiones invisibles entre ellos, así como la idea de que un ecosistema es más rico y diverso que la suma de sus partes.

La Cape, otra de las esculturas presentadas en ARCO, fue elaborada a partir de astillas de madera provenientes de una tala en un bosque, muy cerca de su casa y taller, en un pueblo de 500 habitantes. “Un día encontré una parte muy grande del bosque, completamente talada a ras del suelo. El día anterior el bosque estaba allí. Los agricultores lo hacen para plantar arboles que pueden venderse mejor”, nos comenta Lélia. Ella recogió las astillas y las juntó para crear una gran capa de aspecto vegetal, debajo de la cual “la persona casi desaparece. Es una nueva piel, otra manera muy sentimental de fundirse con la naturaleza”.

Para las obras Anastomose (un término que hace referencia a la simbiosis entre dos elementos vivos) Lélia Demoisy creó un símbolo de infinito a partir de secciones transversales de madera de castaño, ilustrando esta idea poética de fusión y transformación.

Lélia dice que nunca talaría ningún árbol para su trabajo. Guarda incluso los restos de sus obras, para utilizarlos en un futuro. Tampoco utiliza materiales sintéticos. Aparte de la madera y el acero, recoge materiales animales, como piel, huesos, dientes, plumas. “Cada material tiene una historia propia”, comenta la artista.

Ruinart, Lelia Demoisy, 2024, @Alice Jacquemin

El año pasado empezó a colaborar con un proyecto terapéutico e inspirador entre Italia y Francia, que junta enfermos de cáncer y artistas. «Este año voy a invitar a pacientes a venir en el bosque conmigo, para recoger sonidos de árboles. Vamos a poner micrófonos sobre los árboles y vamos a recoger tanto los sonidos de las ramas, como los del tronco. Luego vamos a juntar los dos tipos de sonidos y voy a hacer una escultura de madera que incluya los sonidos”.

Lélia comenta que no utiliza el tema espiritual en sus obras y sus planteamientos, ya que “la biología y la botánica ya son bastante increíbles. Me gusta mostrar a la gente que la realidad del mundo en que vivimos, es mágica”.

La obra Retour à la terre de Lélia Demoisy estará expuesta en Madrid hasta 31 de marzo, en el lobby del hotel Four Seasons.