¿Ser vegetariano/vegano está de moda o es que cada vez hay más personas concienciadas sobre la forma en la que estructuramos nuestra sociedad y la necesidad de que ésta cambie?

texto veganHace poco ya os explicábamos la diferencia entre ser vegetariano y ser vegano. Ahora os proponemos que preguntéis a la gente de vuestro alrededor si podría trabajar en un matadero; si la respuesta es no, entonces preguntadle… ¿Por qué sí eres capaz de comerte la carne que de ahí sale? Seguramente se generará un debate; el mismo que tiende a generarse cuando alguien parece tener que justificar la decisión de hacerse vegetariano/vegano.

Pero demos un paso más allá en cuanto a lo que esto significa, si indagáis sobre las opiniones al respecto, os encontraréis que muchos piensan que adoptar este estilo de vida tiene sólo que ver con “no comer animales porque tienen sentimientos” pero si nos ponemos a investigar, esto sólo es la punta del iceberg.

Los motivos que mueven a cada una las personas que deciden dar este paso pueden ser muy variados y no sólo están relacionados con empatizar con las emociones de los animales. Decir que no a un tipo de industria propiciada por una sociedad capitalista, a una sociedad de consumo masivo donde prima más la cantidad que la calidad, decir que no estoy de acuerdo con el trato que se le da a los animales, dudar de la calidad de la carne que me como por el estado en el que se encuentran y viven esos animales, rechazar el uso de transgénicos que parecen estar dañando la salud de nuestro cuerpo, mantener una alimentación más saludable o alcalina etc.

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Tomar conciencia de todo esto suele suponer un proceso lento que acaba salpicando otras áreas de tu vida, la búsqueda de ropa o calzado que se haga de forma respetuosa con el medio ambiente -y las personas-, el respeto hacia la naturaleza y el mundo animal, el reciclaje, la búsqueda de una sociedad y unas formas de consumo energético más sostenibles, la mejora de la capacidad de autogestión donde el ser humano deja de depender tanto de lo que le dan -o le permiten- para poder depender más de sí mismo.

Probablemente muchos pensaréis que los productos tienden a ser más caros, que encima es muy difícil dejar de hacer todo de la forma en la que lo conoces y nadie dijo que fuera fácil, pero la labor que se encuentra detrás del trabajo empieza a valorarse de forma diferente, empiezas a necesitar menos. Es un proceso lento en el que vas encontrando alternativas de consumo -y compra- menos habituales, poco a poco; si sientes una incongruencia entre lo que te gustaría hacer y lo que haces pero sientes ganas de solucionarlo y te agobias pensando que no sabes o no puedes dar un giro tan radical, cambia hasta donde tú puedas y te sientas cómodo. Paso a paso irás encontrando el equilibrio sin por supuesto olvidarte de tu salud.

Este domingo 24 de abril nos visita la tercera edición de la Feria Vegana en Madrid. Un lugar donde no sólo podrás asistir a talleres (para hacer tu propia leche vegetal o snacks), degustar productos veganos que nada tienen que envidiar a un filete de ternera, conocer santuarios animales o interesarte por productos solidarios, sino que se convierte en un lugar de encuentro para compartir conocimientos o pensamientos rodeados de música en buen ambiente y visibilizar así que esta forma de vivir está cada vez más lejos de ser una minoría.