Una de las finalidades que busca la antropología es transmitir la herencia cultural de un lugar. Tanto las costumbres, las tradiciones, el folklore, la forma de vida, el estilo de vida, las historias del lugar, … aportan su granito de arena para conocer la diversidad cultural de un grupo social. Dentro de una familia, ese conjunto de elementos se van transmitiendo de padres a hijos a través de las sucesivas generaciones. Somos lo que hemos vivido. Y aunque el medio externo va condicionando esos elementos, estos nunca desaparecen.

La típica frase de “me he convertido en mi padre/madre” tiene mucho que ver en estos procesos. Para bien y para mal. En el caso de un escritor del pueblecito de Puhovac, en Bosnia, estas palabras le son más que conocidas. En su afán de regresar al lugar de su infancia y recuperar esos valores familiares que un día le inculcaron, compró una casa que se propuso reformar para crear su propio hogar bosnio. Lástima que la firma arquitectónica Entasis le dijese que era necesario demoler esa vieja estructura que había adquirido para levantar una nueva casa que guardase la tradición familiar.

Así, la firma Entasis elaboró un proyecto de construcción que repetó las tradiciones locales de construcción en ladrillo y madera. A simple vista, la casa en Puhovac no parece gran cosa. Una edificiación en ladrillo visto que pasa bastante desapercebido. Sin embargo, los ladrillos que la conforman son aquellos que se utilizaron para construir la primitiva vivenda que se demolió. La estructura externa conserva un patio principal, donde tiene lugar las reuniones de los hombres de la familia, y otro trasero, más personal e íntimo donde las mujeres pasan el tiempo.

El edificio de dos alturas levantado por Entasis se distribuye de una forma racional. En la planta baja, además de los patios, encontramos el recibidor, la cocina y el salón. La planta alta se utiliza para albergar los dormitorios, una sala de estar y el baño.

El interior diseñado por Entasis se distribuye en torno a dos puntos focales. Uno de ellos es la chimena de ladrillo, situada en el salón. Este espacio se convierte en el centro de la vida de la planta baja, ya que permite conectar los espacios que la integran y ser el lugar de reunión y lectura de la casa. El segundo es la escalera, que sirve como punto de conexión entre las dos alturas y sirve como elemento decorativo del espacio del salón.

La decoración interior recupera elementos de la primitiva vivienda. El tejado a cuatro aguas y la chimenea han sido recuperados del diseño de la primitiva vivienda. El ladrillo visto de la chimenea juega aquí un papel importante, al ser reminiscencia de ese hogar bosnio tradicional. La madera permite recuperar el trabajo tradicional de los carpinteros locales. Así, además de imprimirle la nota de calor y confort, le da ese aire más rústico y propio de los pueblos tradicionales. Aunque el elemento actual o moderno también se percibe en los detalles.

La casa de Entasis en Puhovac se concibe como un referente de la recuperación artesanal bosnia. Desde los ladrillos y otros materiales, pasando por el diseño, hasta llegar a recuperar la estructura tradicional de la construcción. Las tradiciones se conservan y pasan a la siguiente generación de una forma respetuosa a la vez que sentimental.

 Fotografía Anida Kreco.