Después de albergar las oficinas de la compañía ferroviaria finlandesa durante más de un siglo, este espectacular edificio Art Nouveau es ahora un hotel de diseño, el Scandic Grand Central Helsinki

En la Estación Central de Helsinki, en el impresionante edificio Art Nouveau diseñado por el célebre arquitecto Eliel Saarinen, el Scandic Grand Central Helsinki fusiona el enigmático encanto de los grandes hoteles de hace un siglo con el estilo moderno más inspirador.

El edificio, un verdadero emblema de la arquitectura de Helsinki, abrió en 1909 como oficinas de la compañía nacional ferroviaria. Está prácticamente pegado a la estación. La Еstación Central de Helsinki, por su lado, sigue apareciendo entre las más bonitas del mundo. Desde 2021, las antiguas oficinas ya son un hotel de diseño.

La restauración de los edificios administrativos se hizo en colaboración con la Agencia del Patrimonio de Finlandia. Se restauraron cuidadosamente los antiguos pasillos, escaleras y el mobiliario original que aún se conserva. A modo de una galería de arte improvisada, se han mantenido pequeñas manchas con las antiguas capas de pintura que se han ido aplicando a lo largo de los más de cien años del historia del edificio.

Muchos detalles del diseño se inspiran en los planos originales de Eliel Saarinen, como por ejemplo las ventanas de arco. Asimismo, los materiales de las paredes imitan la fachada de la estación de tren. Además, aparte del predominante estilo Art Nouveau, también hay importantes toques de Art Decó.

El espectacular hotel cuenta con 500 habitaciones. Las vistas son únicas y muy variadas. Dependiendo de la habitación, podemos estar vieno el Teatro Nacional, el Museo Ateneum, el bullicio de la ciudad junto a la estación, el hermoso patio palaciego, o el verde del parque Kaisaniemi. Algunas de las habitaciones tienen vistas directas a los andenes de la estación.

Las habitaciones de la parte original del edificio tienen amplios alféizares, ventanas acristaladas y muros gruesos. Tanto en las habitaciones del edificio histórico, como en las nuevas, se ha mantenido la misma altura de 4,5 metros. Las ventanas se extienden desde el techo hasta el suelo, ofreciendo vistas de la ciudad a toda altura. El corazón del hotel lo forman la exclusiva zona del vestíbulo y el salón, junto con el elegante restaurante y el bar.

Pero falta otro curioso y atractivo detalle. Lo que antes era uno de los pasillos de oficina más largos en Europa, ahora es el pasillo de hotel más largo con sus 150 metros. Los mismos que tenía el andén original.