El ser humano siempre ha sentido la necesidad de cambiar el mundo. Pero realmente el mundo de un hombre cambia a partir de los deseos. Cuando alguien desea convertir algo en realidad es capaz de mover montañas en su empeño. Pero si además añadimos a ese interés particular la necesidad de cumplir con una promesa dada a alguien especial, el motor que mueve montañas consigue mover el mundo.

Los hermanos Galarneau quisieron cumplir con una promesa que hicieron a su padre. Su idea era crear un lugar en Charlevoix, cerca de Quebec, donde poder retirarse a disfrutar de la plena naturaleza. En Charlevoix se encuentra una de las reservas de la biosfera más visitadas del país canadiense. Así surgió Repère Boréal, un conjunto de cabañas y casas que ofrecen al visitante la oportunidad de disfrutar de un paisaje natural y de una comodidad totalmente única y moderna con sus alojamientos.

De todas las cabañas del lugar, la que más llama la atención es la denominada Nave. Esta cabaña ha sido realizada con los restos reciclados de un contenedor de transporte. Cuatro ocupantes pueden disfrutar de todas las comodidades que ofrece este espacio: desde el dormitorio principal pasando por una cocina comedor completa, baño completo y buenas aclimataciones como calefacción eléctrica y suelos  y ventanas aislantes. La cabaña está completamente revestida en madera, lo que ayuda a mantener la temperatura interior durante las nevadas del frío invierno.

El diseño de Nave resulta así funcional. A su vez, conjuga el elemento moderno con la comodidad de un refugio. Con ello, la cabaña permite disfrutar de lo básico sin renunciar a las prestaciones de una casa normal. Porque el encuentro con la naturaleza no está reñido con el disfrute de la comodidad de la vida moderna.