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Rossy de Palma te enseña cómo fabricar el hombre perfecto

Con motivo del Circuit Festival 2015, Rossy de Palma a protagonizado uno de los mejores cortos promocionales de los último tiempos. Sí, me vengo muy arriba, pero es que es simplemente genial. En apenas 3 minutos, el vídeo te introduce en un mundo paralelo, futurista y muy Lady Gaga, en el que Rossy es la CEO de la fábrica Perfect Men. En ella crean hombres gays maravillosos tanto por dentro como por fuera, tirando por supuesto de todos los clichés posibles: musculados, depilados, buenos cocineros, seguidores de las tendencias y aficionados a Sexo en Nueva York. Y si alguno sale travesti, pues ni tan mal.

En definitiva, un corto que es puro arte. Una maravilla. Y es que Circuit Festival no merece menos. Es el festival de temática gay más grande y bestial de todo el mundo. Lo organizan los de Matinee, no te digo más. Esto sí que debería ser marca España: somos uno de los países más gayfriendly del mundo. Algo de lo que sentirnos orgullosos, ya que los políticos nos abochornan tanto.

La primera parte, que se celebra en Barcelona, ya comenzó el pasado 5 de agosto y durará hasta el día 16. La segunda parte comenzará en Ibiza el próximo 19 de agosto y terminará el 23. Por supuesto, la programación incluye la famosa Water Party y la actuación de djs muy jefazos, como Phil Romano o Flavio Zarza. Os dejamos con los carteles de la programación.

Circuit Festival Circuit Festival

Las Air Max se cuelan en la gran pantalla en su 30 aniversario

Air Max están de moda, pero no son nuevas. Estas deportivas de Nike han hecho historia en el mundo del deporte, pero también han sabido adaptarse a la demanda del público en general convirtiéndose en unas zapatillas muy populares en las grandes urbes entre los más jóvenes.

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Carrie Fisher, Leia, que la fuerza te acompañe…

Ha fallecido a los 60 años dejando atrás una interminable lista de cinéfilos a los que nos enamoró desde ‘Una nueva esperanza’, el comienzo de la saga, una cinefilia que se intensificaría progresivamente durante los cuarenta años siguientes. Un 2016 que lamentablemente va dejando un largo epílogo de pérdidas de estrellas del cine y la música que han marcado a toda una generación – George Michael, Prince, Bowie, Cohen, Gene Wilder, Alan Rickman,Patty Duke…– añade una nueva triste noticia con el fallecimiento de Carrie Fisher, la inolvidable princesa Leia.

Su regreso a la saga y al mítico personaje con el Episodio VII despertó la nostalgia y el cariño de unos fans que antaño quedaron atrapados ya desde la primera escena del tenso encuentro entre Leia y Darth Vader. Convertida en el punto de partida de la historia del Episodio IV con su enigmático mensaje transportado por R2-D2 -«Ayúdanos Obi-Wan Kenobi, eres nuestra última esperanza» este papel se convertiría en todo un icono del cine pero también un icono sexual, gracias a aquel bikini dorado que se grabaría en la memoria colectiva de muchos y muchas con aquella hipersexualización del personaje que trajo polémica. Desde entonces, la princesa nos cautivó hasta su reaparición, ya sin cargos reales sino como general, en «El renacer de la fuerza». 

Leia Organa, o Leia Amidala Skywalker, era un personaje de armas tomar, intensa, fuerte y con carácter -un rol casi siempre reservado para los personajes masculinos en los años setenta- y debido a ello, a este aura cautivador, este papel le acompañaría desde siempre, quizá con mayor peso del deseado, como suele ocurrir con este tipo de personajes intensos y míticos que a veces logran eclipsar al actor o actriz que los encarna hasta reducirlo a su mínima expresión. Marcada por una trayectoria con algunas visitas a las drogas y el alcohol, tal y como ella ha narrado en numerosas ocasiones, Carrie Fisher -perteneciente a una estirpe de artistas: es hija de la actriz Debbie Reynolds y el cantante Eddie Fisher (que posteriormente mantendría una relación con Elisabeth Taylor)-, ha dejado grandes perlas en la historia del cine además de la incomparable Leia del universo George Lucas.

April en ‘Hannah y sus hermanas’, la inolvidable Marie en ‘Cuando Harry encontró a Sally’, The Blues Brothers (Granujas a todo ritmo en España)… Fisher ha dejado una huella imborrable en la historia del cine, incluso interpretándose a si misma en diversas cintas como en ‘Jay y Bob el Silencioso contraatacan’ de Kevin Smith o en series como ‘Sexo en Nueva York’ o, el mejor de sus cameos, en ‘The Big Band Theory’ en el episodio titulado ‘El enigma de la convención’ con una cómica aparición acompañada de James Earl Jones, voz de Darth Vader en la versión original. Aquí te la recordamos:

Aun contamos con una nueva oportunidad para disfrutar de ella en la gran pantalla con su aparición en la octava película de la saga que cuenta con la presencia de la princesa y cuyo rodaje ya habría terminado. La eterna duda será qué ocurrirá en la novena entrega donde estaba prevista la aparición de Leia. Los que hemos visto ‘Rogue One’ ya hemos sido testigos de la capacidad de las últimas técnicas para hacer renacer en la gran pantalla a personajes que a priori nos habían parecido irrecuperables en el universo Star Wars (hoy somos buenos, evitaremos spoilers), por lo que tal vez sea una de las opciones que permitirán hacer más inmortal aún a Carrie Fisher y su personaje. Hasta entonces, desde estas líneas, nuestro homenaje y nuestro más sentido reconocimiento.

Y, como no es posible despedirla hoy de otro modo: ‘Carrie, que la fuerza te acompañe’.

Los 30 bolsos más icónicos de todos los tiempos

Si hay un complemento que toda fashionista ama por encima de todas las cosas es, sin duda, los bolsos. Y es que, estos accesorios se han convertido en un objeto de deseo que va mucho más allá de simples bolsitas donde guardar nuestras pertenencias. Porque cualquier amante de los bolsos te afirmará que con un bolso nunca es suficiente. Y es que, nadie puede negar que el bolso que llevas a la oficina repleto de cosas para sobrevivir a la jornada laboral, poco tiene que ver con ese clutch de lentejuelas con el que completas tu look de sábado noche y en el que a duras penas caben el móvil, la tarjeta de crédito y las llaves. Por eso no es de extrañar que la demanda de bolsos haya crecido un 6,6% a principios de este año en España, según datos del portal de moda Stylight, quienes se han puesto mano a la obra para recopilar los 30 bolsos más icónicos de todos los tiempos y demostrarnos, ya de paso, que todos ellos se han convertido en verdaderos objetos de coleccionista con los que más de una (y uno) ha soñado en tener alguna vez.

Grandes iconos

No hay una fecha exacta para el nacimiento oficial de los bolsos, porque estos han estado presentes desde el principio de los tiempos y cada temporada nos llega una nueva remesa de ellos. Sin embargo, varios modelos llevan sobreviviendo década tras década viendo pasar las modas desde la barrera, como si de secretos de familia se trataran. Entre ellos se encuentra el Speedy Louis Vuitton, creado por el malletier francés en 1930 con una medida de 30cm y reducido a 25cm en 1965 como encargo especial para la mismísima Audrey Hepburn. Por supuesto, no podía faltar en la lista su fiel y misterioso competidor Goyard, que logra vender centenares de su Saint Louis sin una sola campaña de publicidad. Y como no mencionar el deseado 2.55 de Chanel, que a pesar de haber sido reinventado por numerosos diseñadores a lo largo de los años, este mantiene su sencilla línea junto con su nombre intacto. Porque ya se sabe eso de que si algo funciona, mejor no tocarlo.

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Estos diseños no solo han ejercido sus encantos sobre editores de moda y ciudadanos de a pie, también han conquistado los corazones de celebridades dentro y fuera de la pantalla. ¿Quién no recuerda a Sarah Jessica Parker paseando su Baguette de Fendi en la serie Sexo en Nueva York? Creado en 2007, vendió más de 100.000 artículos durante su primer año en el mercado. El Prada Galleria, bautizado así para rendir tributo a la primera tienda de la firma abierta en Milán en 1913, puede jactarse de escalar puestos de popularidad desde su confección en 2007, debido a su piel de saffiano. Otro material inconfundible empleado en las asas de uno de nuestros bolsos fetiche es el bambú del Neo-bamboo bag de Gucci, creado en 1947 como consecuencia de la escasez de recursos generada durante la Segunda Guerra Mundial en busca de una alternativa al material original del bolso. El proceso artesanal de su creación es aún admirado a día de hoy.

Los bolsos más «reales»

Sin lugar a duda, de todas las firmas francesas, Hermès tiene especial relevancia en el apartado de los bolsos de la realeza. ¿La culpable? La mismísima Princesa de Mónaco, más conocida como Grace Kelly, quien se enamoró de la pieza que en 1930 diseñó Robert Dumas, y decidió encargar no uno ni dos, sino una docena de ellos en distintos colores. La historia del bolso quedó vinculada de manera definitiva a la Princesa cuando en 1956 un fotógrafo capturó a Grace Kelly tratando de esconder el embarazo de su hija Carolina tras un Sac à dépêches de Hermès. A partir de entonces, el bolso abandonó su nombre original y pasó a ser conocido como “Kelly”. Hoy en día, este diseño sigue siendo adorado por las celebrities entre las que se encuentra Kim Kardashian, a quien su marido Kanye West le regaló por su 34 cumpleaños un Kelly de cuero y dejó que su hija de un año North West lo decorara con pintura acrílica para su madre.

Aunque no solo el Kelly tiene nombre de famosa, la primera dama de los Estados Unidos Jackie Kennedy también tuvo el honor de que Gucci bautizara uno de sus bolsos en su honor y el “Lady Dior” toma su nombre de la mismísima Lady Diana, que cambió de nombre cuando la Princesa comenzó a usarlo y así se ha mantenido hasta el día de hoy. Otra de las musas del accesorio fue Ricky Lauren, esposa del diseñador Ralph Lauren, cuyo estilo y belleza natural sirvieron a su marido de inspiración para crear el Ricky bag, rediseñado en 2013 por la casa americana y llamado Soft Ricky.

El Birkin

“NO es un bolso, es un Birkin”. Es la inolvidable frase que un dependiente  le dice a Samantha Jones en uno de los capítulos más famosos de Sexo en Nueva York cuando ella le replica por su lista de espera de cinco años. Y es que, este bolso es sin duda uno de los más aclamados, icónicos y caros de toda la lista. Pero, ¿cuándo empezó todo? Pues la leyenda comienza en 1981, cuando Jane Birkin coincide a bordo de un avión con Robert Dumas, presidente de Hermès por aquel entonces. La conversación gira en torno al Kelly que porta la cantante hasta que ella misma termina esbozando un boceto de una versión más funcional y práctica del modelo. Unos años más tarde, en 1984, nacería la estrella. Diseñado por la cantante y actiz, el bolso estaba destinado a causar gran represión mediática y así lo hizo. Desde Lady Gaga garabateando “Amo a mis pequeños monstruos, Tokyo” con permanente negro en la inmaculada piel de un Birkin blanco, a la hija de Clint Eastwood regalándole a su novio Tyler Shields un Birkin de piel de cocodrilo valorado en 100.000 de dólares para que pudiera destrozarlo en nombre del arte. Sin palabras. Sin embargo, el Birkin también ha sido noticia por pertenecer a dueños que realmente lo aprecian. Victoria Beckham declaró poseer una colección de ellos valorados en un millón y medio de dólares y hace menos de un mes un modelo de piel de cocodrilo color cereza ornamentado con 18 quilates de detalles en oro blanco y diamantes cambió de manos por la friolera de ¡266,000 euros! De locos…

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Y llegó el siglo XXI…

Y con el cambio de siglo, llegaron toda una flota de nuevos diseños. Aunque si hay un bolso que se está ganando a pulso ser uno de los protagonistas de estos últimos años, ese es el Balenciaga City Bag de Nicolas Ghesquière. El modelo del diseñador francés fue copiado, vendido y portado por celebrities como Kate Moss y Sienna Miller hasta la saciedad. De cerca le sigue el clásico de Saint Laurent, cuyo logo fue rediseñado por Adolphe Mouron Cassandre en 1961 y su versión con borlas doradas fue todo un acierto. En 2003, Mulberry lanzó el Bayswater diseñado por Nicholas Knightly cuando apenas llevaba un año en la compañía y se convirtió en todo un éxito de ventas. Y así llegó el 2009 y con él la fiebre de otro de los grandes favoritos, el Luggage de Céline, que consiguió conquistar los armarios de Rihanna, Nicky Hilton, Kim Kardashian o Leighton Meester. Y es que, para os hagáis una pequeña idea de su éxito, el Business of Fashion declaró que los ingresos de la firma se duplicaron entre los años 2010 y 2013, sobrepasando los 400.000,000 de euros con el Luggage como pilar principal. También vieron la luz en esas mismas fechas el Rocco de Alexander Wang (más conocido como Rockie) y el Falabella de Stella McCartney.

 

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‘GIRLS’: el desnudo más polémico

Nunca antes se había visto en televisión una serie que narrase con pelos y señales a un grupo mayoritario de jóvenes abiertos al cambio, conectados a las redes sociales, en paro o habiendo trabajado en doce empleos distintos con poco entusiasmo, que aún viven con sus padres a los 27 años, enfocados en alcanzar sus sueños y dedicarse a lo que verdaderamente les apasiona, mientras intentan sobrevivir en una sociedad que no parece estar hecha para ellos.

GirlsLena Dunham, actriz, guionista y creadora de ‘Girls’, ha venido para quedarse, para ser la voz de su generación y con una enorme sonrisa, está dispuesta a quitarse la ropa sin complejos y a mostrar al mundo la cruda realidad. Y es que nadie antes había sido tan sincera.

Muchos han criticado a Dunham y a su polémica ‘Girls’, declarando que carece de talento e ingenio, que está sobrevalorada, que sus personajes son detestables y que la serie es incómoda en algunos aspectos. Pero ahí donde la vemos, ha ganado dos Globos de Oro, tiene ocho nominaciones a los premios Emmy de la televisión, ha sido la primera mujer galardonada por la Asociación Norteamericana de Directores y la cadena HBO renueva la serie temporada tras temporada debido a su irrefutable éxito. Entonces: ¿puede ser que el mundo ante el que Dunham se desnuda, esté perdiendo la cabeza?

‘Girls’ es fresca y divertida. Al igual que ‘Sexo en Nueva York’, muestra la vida de cuatro amigas con personalidades discordes, incluso variopintas, que intentan mediar con sus frustraciones. Pero las similitudes terminan ahí. Hannah, el personaje interpretado por Dunham, no tiene las facilidades de Carrie en ‘Sexo en Nueva York’, ni las candilejas, ni el glamour. Es mucho más joven, escribe como redactora, sí, pero no la pagan. Sus padres la mantienen hasta que un día deciden cortarle el grifo y una indignada Hannah, sin pelos en la lengua, responde:

“Podría haber sido una drogadicta. ¿Te das cuenta de cuánta suerte tienes?”

Girls

Al salir a la calle nada se asemeja a las películas. El éxito cuesta, el camino es complejo y desconcertante, los pasos torpes, imprecisos, el sexo resulta extraño, nada estilizado, sin ningún hilo musical de fondo que adorne la coreografía. ‘Girls’ no habla de la superación, el futuro no se vislumbra como una luz al final de un túnel. La Generación Y o Millennial es malcriada y vive al día, está acostumbrada a decir cosas como:

Y encima siempre le da a «Me gusta» en mi estado de facebook. Es un rollo tan raro y agresivo, en plan «Perdón por pasarte una E.T.S. pero me agrada tu presencia en la web».

Personajes egocéntricos y detestables, amados y odiados a la par, porque son reales y francos con el espectador. La propia Dunhan, que sufre un trastorno obsesivo-compulsivo afirma que «ella se interpreta a sí misma».

La serie goza de interpretaciones brillantes: Allison Williams, Jemima Kirke, Zosia Mamet, Lena Dunham, Adam Driver, Alex Karpovsky Andrew Rannells, se encargan de hacerte pasar un rato inolvidable. Pero eso sí, ‘Girls’ no es para todos los públicos, su brutal honestidad y aire Indie la definen.

Es curioso que abunden las escenas musicales en las cuales sus protagonistas, o bien se desmelenan hasta alcanzar los límites más bizarros, o muestran estados anímicos o les sirve para ocultar algo más profundo que les ridiculiza el doble, porque cada escena cuenta justo lo que pretende, ser sincera y cercana con humor. Una nueva forma de tomarse la vida con filosofía.

Cuando el estilismo se convierte en elemento protagonista

Los famosos Manolo Blahnik de Carrie Bradshaw o el inconfundible estilo de Chuck Bass son solo algunos de los ejemplos de lo que las series, en los últimos años, han aportado a la moda y viceversa. Elementos fetiches de cada uno de los protagonistas que han creado sensación entre sus seguidores.

Beweatched

Desde los años sesenta, series como Bewitched  (Embrujada) crearon tendencia dentro de la moda de la época. Laactriz ElizabethMontgomery daba vida a Samanta Stephens, una joven madre encargada de su hogar que debe afrontar los problemas cotidianos de la familia, y que cuenta con la ayuda de la magia para hacerles frente. Un estilo de mujer moderna que rompía con los estereotipos marcados por décadas y que, ahora mostraba su nuevo rol en la sociedad. Una nueva mujer que portaba los pantalones en la casa, aunque las minifaldas y los vestidos de llamativos colores eran prendas principales en el armario de la protagonista, principalmente los vestidos floreados que se habían convertido en los protagonistas de la moda de los sesenta y que Montgomery vestía en cada una de sus apariciones.

Ilustrador Hayden Williams

Ilustrador Hayden Williams

Años más tarde, en los setenta, tres ángeles marcaban la diferencia dentro del panorama televisivo: Charlie’s Angels (Los Ángeles de Charlie). Trajes de chaqueta, pantalones de campana y camisas con enormes solapas eran la seña de identidad de estas tres agentes secretas. Masculinizar a los personajes femeninos a base de su estilismo. Un rol que ahora ocupaban las mujeres, tras años de liderazgo masculino. Pero no solo el vestuario, fue el punto fuerte de Charlie’s Angels, sino que el peinado, copiado, de Farrah Fawcett se hizo famoso, llegándola a convertir en un mito erótico de la época.

Pero no es hasta los años ochenta que no se empezó a utilizar el vestuario como una nueva forma de promoción y explotación. La gabardina característica del agente Columbo (Colombo) o la chaqueta de piel de Michael Knight en Knight Rider (El coche fantástico), fueron dos prendas que, gracias a los personajes que las portaban, crearon tendencia dentro de la línea de moda masculina durante los años que duró ambas series en emisión. En ellas, personajes como Angela Channing de Falcon Crest, una mujer elegante, con unos diseños clásicos, pero que marcaban su carácter y que no se dejaba doblegar ante nadie, daba como punto de partida a una serie de personajes femeninos fuertes y ambiciosos; un nuevo rol para la mujer hasta aquel entonces desconocido. Aunque si hablamos de una serie que supo influir en la moda del momento, entre los más jóvenes, esa fue Fame (Fama). Una serie en la que calentadores, mallas, gomas elásticas como coleteros o camisetas cortadas con formas asimétricas fueron tendencia entre los más jóvenes. Todos querían bailar encima de un escenario al igual que Leroy o Lydia.

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Expediente X- Carlos Valenzuela

Expediente X- Carlos Valenzuela

Y si seguimos durante los años noventa, no paramos de tener prendas que, gracias a la pequeña pantalla, marcaron tendencia. El bañador rojo de Baywatch (Los vigilantes de la playa), que, gracias a él, ellas querían lucir un busto como la de las protagonistas y, ellos, unos abdominales como los vigilantes playeros. Pero no sólo de vigilantes playeros iba la vaina, sino que el tupé del rebelde Dylan, rememorando el del mítico James Dean, en Beberly Hills 90210, o las enormes gafas de Andrea, la intelectual del instituto, fueron algunas de las prendas más características de los personajes. Unas series que  en su gran mayoría estaban enfocadas al público más juvenil, como Save The Bell, donde encontrábamos a Lisa, una de las protagonistas, obsesionada con la moda, aunque la que realmente creó tendencia fue Kelly, papel interpretado por Tyffani Amber Thiessen, en la que las mínimas camisetas con tejanos altos, retomaba la imagen de Lolita, una adolescente tierna, cándida y dulce en un cuerpo de mujer. Entre el público adulto, ellas, tuvieron un gran referente gracias a la sargento Scully en X-Files (Expediente X); la gabardina que la acompañaba en cada caso junto al agente Mulder, se hizo casi igual de popular que él. Pero, las que más fama y seguidores tuvieron durante los noventa, fue el trío formado por Monica, Phoebe y Rachel, la parte femenina de Friends que, gracias a esta serie, estuvieron copando las listas de las mujeres más atractivas, durante el final de los noventa y principios del 2000. En cambio, para ellos, había un personaje que creo cierto revuelo con su peculiar look: Spike, en Buffy, The Vampire Slayer (Buffy cazavampiros). Tinte rubio, chaqueta tres cuartos de piel desgastada y raya en el ojo, hicieron que los seguidores más acérrimos a la serie, tuvieron un referente al que imitar.

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Chuck Bass 4En el 2000 llegó la revolución; miles de series estrenadas, para todos los gustos y estilos, desde el traje de chaqueta de la estilosa Gleen Close en Damages (Daños y perjuicios), las chaquetas de cuero de los protagonistas de Sons of Anarchy (Hijos de la anarquía) son pequeñas muestras de un gran catálogo de prendas fetiches que cada protagonista luce en su serie para otorgarle una personalidad que no forma parte de los guiones. Pero si de prendas fetiches hablamos, no podemos olvidarnos de las que encabezan este artículo. Los Manolo Blahnik de Carrie Bradshaw, en Sex and the City (Sexo en Nueva York), son casi una seña de identidad indivisible de Carrie, otorgándola clase, glamour y sofisticación. Lo mismo pasa con ellos, con el protagonista masculino de Gossip Girl, el heredero Chuck Bass que luce trajes clásicos, pero con toques de distinción y sofisticación, un estilo que no le impide utilizar colores y estampados, según la época del año em la que se encuentra la temporada de la serie. Un estilo que seguiría el equipo de diseño y vestuario de Mad Men, de la que Malatinta ya os ha hablado. Un vestuario que gracias a su éxito, diferentes diseñadores se han inspirado en los vestidos y trajes de lo/as protagonistas para crear líneas de moda.

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Moda y serie siempre han estado unidos y, cuando hablamos de series de éxito, los vestuarios y complementos favoritos de los protagonistas, se convierten en artículo de lujo, dignos para emular por seguidores y diseñadores.

‘Wannabe’: himno feminista revienta las redes

Año 1996. El ‘Girl Power’ sale a la palestra con el ‘Wannabe’ de las Spice Girls.

Año 2016. El feminismo se viraliza con esta misma canción, la misma que revolucionó una generación.

¿Girl Power? ¿Wannabe? ¿No sabes de qué estamos hablando?

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