Grandes y llamativas luces de neón adornarían sus nombres si estos célebres artistas protagonizaran de verdad un estreno en la época dorada de Hollywood. Los galanes George Clooney, Josh Brolin, Ralph Finnes y Channing Tatum acompañarían del brazo a las estrellas Scarlett Johansson, Tilda Swinton y Frances McDormand sobre una de aquellas alfombras rojas que antaño tan sólo se desplegaban para recibir las nuevas obras maestras de grandes del celuloide como Cecil B. DeMille o Howard Hawks.

La promesa es tentadora. Si la nostalgia de aquellos años de glamour, fastuosidad y elegancia del séptimo arte hollywoodiense ha sido reinterpretada bajo la delirante y satírica visión que sólo los hermanos Coen saben proyectar en la gran pantalla, ‘¡Ave, César!‘ (‘Hail, Caesar!’) se configura como una propuesta ineludible para cinéfilos a partir de su estreno en la jornada de hoy, tal y como ya se presagió en su presentación en la 66ª edición de la Berlinale.

Eddie Mannix, un ‘fixer’ (dícese de aquellos ‘solucionadores de problemas’), encargado de proteger la intimidad y reputación de las estrellas de Capital Pictures en los años cincuenta, deberá afrontar numerosas dificultades y situaciones curiosas tras la desaparición de uno de los actores principales durante el rodaje de su superproducción más esperada.

Éste es el punto de partida de la nueva película de los autores de ‘Fargo’, ‘No es país para viejos’ y ‘El Gran Lebowski’ que vuelve a reunir a viejos conocidos -y siempre bien recibidos- actores y actrices fetiche de Joel y Ethal para homenajear y satirizar con su particular estilo la no siempre tan mágica industria del cine en unos años marcados por la Guerra Fría y la dura competencia frente la amenaza catódica de la televisión.

George Clooney volverá a explotar su faceta más expresiva y cómica -al estilo del personaje idiotizado que ya encarnó en ‘Quemar después de leer’- en esta cinta junto a otro habitual de los Coen, Howard Hawks, quien se rumorea -aportamos un extra ‘gossip’- que aceptó el papel nada más saber que podría abofetear a Clooney (el propio Brolin lo ha confesado sin reparos de motu proprio). Éste último, no obstante, ha llegado a afirmar que aquel que debutó en ‘Los Goonies’ le pegó “como si fuese Oscar Wilde” y que apenas sintió dolor, por lo que sus fans pueden estar tranquilos.También la temática de esta película es vieja conocida: el cine dentro del cine, una trama habitual que ya pasó por las manos de ambos creadores en ‘Barton Fink‘. En esta ocasión, nos abren las puertas para comprobar qué se cuece en las entrañas de un rodaje de un género mítico de aquella época dorada: una de romanos, una digna elección para revisar el cine clásico.

En aquellos años en los que los estudios dominaban la vida profesional y personal de las grandes estrellas, las grandes superproducciones se gestaban durante años de intensa actividad y se estrenaban escasas películas al año, los Coen introducen curiosos personajes que rememoran a Tony Curtis, Esther Williams, Richard Burton o Victor Mature (en quien ha confesado inspirarse Clooney para su papel) bajo un también sugerente y nostálgico título, ‘Una historia de Cristo’, que resuena con ecos a lo ‘Ben-Hur’.

Tras desentramar la vida de Llewyn Davis, los hermanos Coen vuelven a la comedia para proponernos un nostálgico y divertido viaje en el tiempo y colarnos sin coste adicional en aquellos rodajes de antaño. Suponemos que no, pero aquí te mostramos el trailer por si aún te queda alguna duda: