Lo que es la historia del arte. ¿Quién podría imaginar que una tostada pudiese ser utilizada como soporte para albergar una obra pictórica, eso sí, sin utilizar pintura de ningún tipo?. Si alguno de los grandes del Barroco español levantara la cabeza, no daría crédito. Pero en el siglo XXI cualquier cosa es posible. Incluido dar rienda suelta a la creatividad utilizando para ello materiales tan cotidianos como los presentes en el desayuno de cualquier hogar.

Hace más de un año, la artista noruega Ida Frosk colgó una fotografía en Instagram de un oso y un zorro. Este simple hecho no llamaría la atención si no fuese porque habían sido realizados sobre una tostada con ingredientes como fresas y pasas. Sabrosos instrumentos para retratar el mundo. Desde ese mismo instante, Frosk ha seguido con su creación artística a través de la comida y utilizando las redes sociales como medio para dar a conocer sus peculiares creaciones.

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Entre sus tostadas más famosas podemos encontrar recreaciones de célebres obras como El grito de Eduard Munch, La joven de la perla de Johannes Vermeer, Convergencia de Jackson Pollock, Los girasoles de Van Gogh y un largo etcétera. También las tostadas son el soporte para dar a conocer sus juegos de palabras, animales, plantas y una amplia variedad de objetos que reflejan su inquietud pictórica y también nutritiva, ya que una vez fotografiada pasa directamente al estómago de la artista. Una cualidad que no tienen otras expresiones artísticas que además de estimular los sentidos típicos de cualquier otra obra, ésta tiene la peculiaridad de poderse saborear. Un placer para la vista y el paladar.