Etiqueta: respeto

Oh!Mamiblue: dos mamás ‘orgullosas’ en Instagram

Oh!Mamiblue, así se llama la cuenta de Instagram de dos mamás muy orgullosas.

No estamos hablando de un perfil lleno de selfies de madres con sus bebés. Estamos hablando de una cuenta de Instagram que nos enseña una realidad diferente, que nos enseña a mirar un poquito más allá, pero sólo si estamos dispuestos a ver de verdad.

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Ben & Jerry’s prohíbe vender bolas del mismo sabor

Seguramente has pinchado en este artículo por curiosidad, «¿cómo que no sirven bolas del mismo sabor? ¿Pero qué tontería es ésta?».

Pues sí. Como lo lees. Y no, no es una noticia de El Mundo Today.

¿No es bonito que dos bolas del mismo sabor puedan reposar sobre un mismo cono? ¿Entonces por qué dos personas del mismo sexo no pueden casarse y estar tranquilas? Éste es el punto de partida y el motivo de la prohibición propuesta por la compañía de helados Ben & Jerry’s.

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¿Te harías un selfie sobre una tumba?

¿Te harías una foto haciendo el pino sobre una tumba?

Ésa es la actitud que cuestiona el israelí Shahak Shapira en relación a las fotos que se hacen diariamente los turistas que visitan en Alemania el Monumento a los Judíos de Europa Asesinados. 2711 losas de cemento u hormigón de diferentes tamaños fueron construidas para honrar y visibilizar la muerte de millones de personas asesinadas durante el Holocausto Nazi.

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III Feria Vegana, un estilo de vida diferente

¿Ser vegetariano/vegano está de moda o es que cada vez hay más personas concienciadas sobre la forma en la que estructuramos nuestra sociedad y la necesidad de que ésta cambie?

texto veganHace poco ya os explicábamos la diferencia entre ser vegetariano y ser vegano. Ahora os proponemos que preguntéis a la gente de vuestro alrededor si podría trabajar en un matadero; si la respuesta es no, entonces preguntadle… ¿Por qué sí eres capaz de comerte la carne que de ahí sale? Seguramente se generará un debate; el mismo que tiende a generarse cuando alguien parece tener que justificar la decisión de hacerse vegetariano/vegano.

Pero demos un paso más allá en cuanto a lo que esto significa, si indagáis sobre las opiniones al respecto, os encontraréis que muchos piensan que adoptar este estilo de vida tiene sólo que ver con «no comer animales porque tienen sentimientos» pero si nos ponemos a investigar, esto sólo es la punta del iceberg.

Los motivos que mueven a cada una las personas que deciden dar este paso pueden ser muy variados y no sólo están relacionados con empatizar con las emociones de los animales. Decir que no a un tipo de industria propiciada por una sociedad capitalista, a una sociedad de consumo masivo donde prima más la cantidad que la calidad, decir que no estoy de acuerdo con el trato que se le da a los animales, dudar de la calidad de la carne que me como por el estado en el que se encuentran y viven esos animales, rechazar el uso de transgénicos que parecen estar dañando la salud de nuestro cuerpo, mantener una alimentación más saludable o alcalina etc.

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Tomar conciencia de todo esto suele suponer un proceso lento que acaba salpicando otras áreas de tu vida, la búsqueda de ropa o calzado que se haga de forma respetuosa con el medio ambiente -y las personas-, el respeto hacia la naturaleza y el mundo animal, el reciclaje, la búsqueda de una sociedad y unas formas de consumo energético más sostenibles, la mejora de la capacidad de autogestión donde el ser humano deja de depender tanto de lo que le dan -o le permiten- para poder depender más de sí mismo.

Probablemente muchos pensaréis que los productos tienden a ser más caros, que encima es muy difícil dejar de hacer todo de la forma en la que lo conoces y nadie dijo que fuera fácil, pero la labor que se encuentra detrás del trabajo empieza a valorarse de forma diferente, empiezas a necesitar menos. Es un proceso lento en el que vas encontrando alternativas de consumo -y compra- menos habituales, poco a poco; si sientes una incongruencia entre lo que te gustaría hacer y lo que haces pero sientes ganas de solucionarlo y te agobias pensando que no sabes o no puedes dar un giro tan radical, cambia hasta donde tú puedas y te sientas cómodo. Paso a paso irás encontrando el equilibrio sin por supuesto olvidarte de tu salud.

Este domingo 24 de abril nos visita la tercera edición de la Feria Vegana en Madrid. Un lugar donde no sólo podrás asistir a talleres (para hacer tu propia leche vegetal o snacks), degustar productos veganos que nada tienen que envidiar a un filete de ternera, conocer santuarios animales o interesarte por productos solidarios, sino que se convierte en un lugar de encuentro para compartir conocimientos o pensamientos rodeados de música en buen ambiente y visibilizar así que esta forma de vivir está cada vez más lejos de ser una minoría.

 

Veganismo: cuando comer no es crueldad animal

¿Vivimos con los ojos cerrados?¿Somos realmente conscientes de lo que implica el filete de ternera al que hincamos el diente?¿y la crema antiojeras que nos echamos cada noche antes de ir a la cama?¿Sabías que la producción de carne es una de las principales fuentes de gases del efecto invernadero a nuestra atmósfera?. Si realmente indagáramos detrás de cada tratamiento, alimento e incluso tras nuestras prendas, muchos de los lectores se pensarían dos veces irse de compras de manera compulsiva. Ante el constante sufrimiento que el ser humano expone a los animales, surgió el veganismo. Pero…¿sabes realmente qué significa ser vegano?

Vegano que no vegetariano

El veganismo no es una dieta, sino una forma de vida, una alternativa ética ante el consumo y producción de productos y alimentos animales, pero ¿ser vegano no es lo mismo que ser vegetariano?. No. Los vegetarianos no comen carne, pero sí consumen productos como pueden ser los lácteos, la miel o los huevos y que incluyen en su dieta vegetal. Sin embargo, el veganismo además, rechaza el consumo de este tipo de productos y derivados, por lo que no los consumen.

Todo un estilo de vida que se ve enriquecido por las mil y una maneras de utilizar distintos alimentos como verduras, brotes, frutas, legumbres, algas y así una infinidad de productos que en una dieta en la que el protagonista es la carne se ve menos presente. Webs como Planeta Vegano, en la que podrás encontrar todos lo productos cien por cien vegan, Recetas Veganas & Vegetarianas o Mis Recetas Veganas nos cuentan de manera fácil y sencilla cómo preparar desde una hamburguesa de lentejas y amaranto hasta una tarta crudivegana de fresa, toda una delicatessen.

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¿Qué riesgos sufren los veganos al no consumir proteína animal?

El principal problema que puede conllevar una dieta vegana o vegetariana es la falta de vitamina B12, debido a que esta presente en alimentos cárnicos, ya sean vísceras, riñones, lácteos o huevos. La ausencia o indicación de niveles bajos de esta vitamina, puede conllevar problemas cardiovasculares, desórdenes gastrointestinales y neurológicos como depresión, entre otras, según indica la Unión Vegetariana Española; por lo que es fundamental ingerir habitualmente alimentos enriquecidos con vitamina B12 como cereales, batidos de soja enriquecidos, tofu enriquecido, et…además de ingerir diariamente suplementos que contengan por lo menos 10 microgramos.

El veganismo una forma de vida

Vivir sin ejercer ningún tipo de sufrimiento físico a los animales y ser conscientes de que nuestro día a día no suma, sino resta en las prácticas de destrucción de la fauna y del propio planeta, forma parte del compromiso que ha ejercido el Ayuntamiento de Barcelona el pasado martes, convirtiéndose en todo un hito. El grupo municipal de ERC defendía lo positivo de llevar a cabo una alimentación vegana y vegetariana. Además otros partidos como CiU argumentaron que el veganismo es una cultura respetuosa con los animales y el medio ambiente, al igual que PSC y Barcelona en comú. Este apoyo a una sociedad más respetuosa con los animales daría lugar a instar al Gobierno de Ada Colau a nombrar Barcelona como ciudad «veg-friendly«, es decir, amiga de la cultura vagan y vegetariana. Pero…¿qué significa esto?

Veg friendly

La propuesta «veg-friendly» llevará a cabo la creación de un BCNVEGpoint, es decir un punto de gestión mixta que favorezca el comercio vegano y vegetariano, además de realizar una guía de comercios y restaurantes y, por último, unirse a la campaña #meatfreemonday «Lunes sin carne», encabezada por el ex Beatle Paul McCartney.

Pero no sólo el Ayuntamiento de Barcelona ha conseguido aprobar y fomentar un estilo de vida saludable y contrario al sufrimiento animal, sino que organizaciones como el Hogar ProVegan Animal Sanctuary que comenzó en Madrid, pero que finalmente encontrarían su lugar en Tarragona, dan una segunda oportunidad a animales que han sido víctimas de explotación y abusos, además de educar al veganismo «desde las historias de las propias víctimas». Un santuario en el que animales y personas viven en paz y de una manera igualitaria, fomentando hábitos de vida saludables y creando un mundo mejor.

Ahora, ya sabes lo que es el veganismo ¿y tú?¿te unes al movimiento vegan?

El punto «G» de la vida

Somos lo que… ¿Mostramos?  ¿Contamos? ¿Ocultamos?

No resulta raro el boom de las redes sociales si te paras a analizarlo detenidamente. Criados en un sistema que con frecuencia nos bombardea para ser o tener “más” y “más”, como si nunca fuéramos suficiente, llegan los “Likes” de Facebook, capaces de alimentar nuestro ego de forma gratuita.

Es muy probable que en algún momento te hayas detenido a mirar las fotos que suben tus amigos y, aunque sea durante un segundo, se te haya pasado por la cabeza la idea de que “tu vida parece una mierda comparada con la de algunas personas”. Aunque a posteriori transformemos ese pensamiento irracional –Facebook no es la realidad y todos saben que las tetas de la vecina del quinto no son así en la piscina del barrio-, es algo que seguramente a la mayoría le habrá ocurrido pero que costaría reconocer en voz alta.

¿De dónde nace la tendencia que nos empuja a necesitar demostrar a los demás lo bueno que somos en algo para sentirnos realizados? Vayamos más allá. Tal vez incluso te ha pasado en el trabajo, o en el sofá con tu pareja; necesitando que algo fuera admitido y valorado por los demás  para poder sentirte bien, incluso creando una sensación agridulce o malestar si no es reconocido, a pesar de que tú estuvieras contento con el resultado. La sonrisa se tuerce un poco al no escuchar un: “qué guapa estás con ese vestido nuevo”, “has hecho un gran trabajo hoy”, “qué bien ha salido la cena que has organizado”, “te mereces un regalo por ese aprobado”… ¡Cuántas discusiones de pareja habrá resucitado ese pensamiento!

Igual no os asombráis si os contamos que la “necesidad de reconocimiento o aprobación” es algo fundamental para el ser humano, animal social por naturaleza. A (casi) todos nos agrada sentir que gustamos, que hemos aprobado el examen de la sociedad. Por ejemplo “La pirámide de Maslow” trata de recoger de forma muy esquemática cuáles son los escalones para que una persona pueda sentirse plena con su vida: necesidades básicas como comer, de seguridad y protección, necesidades sociales (afiliación), de estima (reconocimiento) y autorrealización. No resulta sorprendente que según “avanza” la humanidad y disminuye el tiempo para querernos bien,  aumenten las patologías asociadas a estas carencias a medida que tratamos de ascender por los escalones de la pirámide (adicciones, ansiedad, depresión etc.).

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Esa necesidad de gustar, de sentirnos aplaudidos por nuestro entorno se puede convertir en algo realmente tóxico si sufrimos carencias afectivas y nos queremos mal.  Intenta apartar la mirada de la pantalla del móvil durante al menos quince treinta interminables minutos y párate a recordar (si puedes) la lista de personas que han pasado por tu vida.

Si encuentras similares relaciones o discusiones, si “siempre te pasa lo mismo”, si con frecuencia sientes que te dan menos de lo que das o que no te reconocen como te gustaría… Bienvenid@, has llegado al punto ideal para empezar a cambiar las cosas. El hombre es el único animal que es capaz de tropezar 3500 veces con la misma piedra y no sabemos si tú te has preguntado el porqué, pero nosotros sí, sobre todo cada vez que tenemos que comprar Betadine para sanar las heridas de las rodillas.

Siglo XXI. Año 2015. Hemos llegado a Plutón pero seguimos teniendo problemas para curar el corazón. A veces nos hemos criado en un entorno que no nos ha cuidado como creemos merecer, hemos podido desarrollar un niño interior muy desvalido o miles de millones de motivos pueden esconderse detrás. Simplemente hemos aprendido a reponernos de los golpes como mejor hemos sabido.

Sin querer algunas personas comienzan a buscar fuera todo lo positivo que ellos no son capaces de ver desde dentro, eso hace que nuestro autoestima se alimente de los “likes” que recibimos en el día a día: en la oficina, de cañas, en nuestra casa, en nuestra familia; cuando no recibimos nuestra ración diaria en ocasiones nos frustramos, nos enfadamos, lloramos, nos ponemos tristes, porque nadie ha sabido ver aquello que a mí me hace sentir más confiado. Puede desmotivarnos o impulsar nuestra motivación para “demostrar” aún más que soy lo suficientemente bueno, y eso a la larga, también pesa. Pesa tanto que  provoca lo contrario al bienestar, conlleva problemas de asertividad, afán de agrado, inseguridades con nosotros mismos, dificultades y conflictos con la gente que nos rodea.

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El respeto hacia uno mismo. Empezar a pensar que soy válido aunque nadie me lo diga. Permitirme los errores, aceptar mis taras y buscar nuevas estrategias para construir y no destruirme. Reconocer nuestras habilidades. ¿Cómo se hace? Es un proceso largo, pero el primer paso es empezar a contarnos la historia desde no sólo nuestros fracasos, sino nuestros éxitos aunque nos parezcan los menos. Focalizar en lo que me ha funcionado y cambiar la estrategia si es necesario. Si quieres algo nuevo, tienes que hacer algo diferente, aunque asuste o cree ansiedad.

La necesidad de demostrar y todas las presiones que suele arrastrar consigo, comienzan a desvanecerse en el momento en el que comprendemos que no tenemos que gustar para gustarnos, lo que nos ayuda a relajarnos, a dejarnos llevar con más facilidad. Todo ello repercute directamente en cómo me relaciono con el mundo y modifica cómo éste se relaciona conmigo –nuestra pareja, nuestra familia, nuestros amigos -, algo que depende fundamentalmente de nosotros mismos porque tenemos mucho más poder del que pensamos.

El amor que eres capaz de darte a ti mismo, será el amor que serás capaz de dar a los demás.

 

 

 

Olga de Dios, cuando los monstruos enseñan los valores a la sociedad

A todos nos encanta desde bien pequeños mancharnos las manos de cera, pero cuando eso se convierte en tu profesión, mola. Color, creatividad y un importante compromiso con los valores que damos a los más pequeños definen la obra de nuestra artista de este mes, Olga de Dios. Una ilustradora todoterreno que desde el principio tuvo claro lo que quería: contar historias que ayudaran a otros a entender mejor al mundo y la sociedad. Un trabajo que gracias a su estilo infantil consigue conectar de una manera sencilla con esas niñas y niños que demandan algo más que una pizarra digital en sus aulas.

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