Etiqueta: respeto

Ben & Jerry’s prohíbe vender bolas del mismo sabor

Seguramente has pinchado en este artículo por curiosidad, “¿cómo que no sirven bolas del mismo sabor? ¿Pero qué tontería es ésta?”.

Pues sí. Como lo lees. Y no, no es una noticia de El Mundo Today.

¿No es bonito que dos bolas del mismo sabor puedan reposar sobre un mismo cono? ¿Entonces por qué dos personas del mismo sexo no pueden casarse y estar tranquilas? Éste es el punto de partida y el motivo de la prohibición propuesta por la compañía de helados Ben & Jerry’s.

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¿Te harías un selfie sobre una tumba?

¿Te harías una foto haciendo el pino sobre una tumba?

Ésa es la actitud que cuestiona el israelí Shahak Shapira en relación a las fotos que se hacen diariamente los turistas que visitan en Alemania el Monumento a los Judíos de Europa Asesinados. 2711 losas de cemento u hormigón de diferentes tamaños fueron construidas para honrar y visibilizar la muerte de millones de personas asesinadas durante el Holocausto Nazi.

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III Feria Vegana, un estilo de vida diferente

¿Ser vegetariano/vegano está de moda o es que cada vez hay más personas concienciadas sobre la forma en la que estructuramos nuestra sociedad y la necesidad de que ésta cambie?

texto veganHace poco ya os explicábamos la diferencia entre ser vegetariano y ser vegano. Ahora os proponemos que preguntéis a la gente de vuestro alrededor si podría trabajar en un matadero; si la respuesta es no, entonces preguntadle… ¿Por qué sí eres capaz de comerte la carne que de ahí sale? Seguramente se generará un debate; el mismo que tiende a generarse cuando alguien parece tener que justificar la decisión de hacerse vegetariano/vegano.

Pero demos un paso más allá en cuanto a lo que esto significa, si indagáis sobre las opiniones al respecto, os encontraréis que muchos piensan que adoptar este estilo de vida tiene sólo que ver con “no comer animales porque tienen sentimientos” pero si nos ponemos a investigar, esto sólo es la punta del iceberg.

Los motivos que mueven a cada una las personas que deciden dar este paso pueden ser muy variados y no sólo están relacionados con empatizar con las emociones de los animales. Decir que no a un tipo de industria propiciada por una sociedad capitalista, a una sociedad de consumo masivo donde prima más la cantidad que la calidad, decir que no estoy de acuerdo con el trato que se le da a los animales, dudar de la calidad de la carne que me como por el estado en el que se encuentran y viven esos animales, rechazar el uso de transgénicos que parecen estar dañando la salud de nuestro cuerpo, mantener una alimentación más saludable o alcalina etc.

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Tomar conciencia de todo esto suele suponer un proceso lento que acaba salpicando otras áreas de tu vida, la búsqueda de ropa o calzado que se haga de forma respetuosa con el medio ambiente -y las personas-, el respeto hacia la naturaleza y el mundo animal, el reciclaje, la búsqueda de una sociedad y unas formas de consumo energético más sostenibles, la mejora de la capacidad de autogestión donde el ser humano deja de depender tanto de lo que le dan -o le permiten- para poder depender más de sí mismo.

Probablemente muchos pensaréis que los productos tienden a ser más caros, que encima es muy difícil dejar de hacer todo de la forma en la que lo conoces y nadie dijo que fuera fácil, pero la labor que se encuentra detrás del trabajo empieza a valorarse de forma diferente, empiezas a necesitar menos. Es un proceso lento en el que vas encontrando alternativas de consumo -y compra- menos habituales, poco a poco; si sientes una incongruencia entre lo que te gustaría hacer y lo que haces pero sientes ganas de solucionarlo y te agobias pensando que no sabes o no puedes dar un giro tan radical, cambia hasta donde tú puedas y te sientas cómodo. Paso a paso irás encontrando el equilibrio sin por supuesto olvidarte de tu salud.

Este domingo 24 de abril nos visita la tercera edición de la Feria Vegana en Madrid. Un lugar donde no sólo podrás asistir a talleres (para hacer tu propia leche vegetal o snacks), degustar productos veganos que nada tienen que envidiar a un filete de ternera, conocer santuarios animales o interesarte por productos solidarios, sino que se convierte en un lugar de encuentro para compartir conocimientos o pensamientos rodeados de música en buen ambiente y visibilizar así que esta forma de vivir está cada vez más lejos de ser una minoría.

 

Veganismo: cuando comer no es crueldad animal

¿Vivimos con los ojos cerrados?¿Somos realmente conscientes de lo que implica el filete de ternera al que hincamos el diente?¿y la crema antiojeras que nos echamos cada noche antes de ir a la cama?¿Sabías que la producción de carne es una de las principales fuentes de gases del efecto invernadero a nuestra atmósfera?. Si realmente indagáramos detrás de cada tratamiento, alimento e incluso tras nuestras prendas, muchos de los lectores se pensarían dos veces irse de compras de manera compulsiva. Ante el constante sufrimiento que el ser humano expone a los animales, surgió el veganismo. Pero…¿sabes realmente qué significa ser vegano?

Vegano que no vegetariano

El veganismo no es una dieta, sino una forma de vida, una alternativa ética ante el consumo y producción de productos y alimentos animales, pero ¿ser vegano no es lo mismo que ser vegetariano?. No. Los vegetarianos no comen carne, pero sí consumen productos como pueden ser los lácteos, la miel o los huevos y que incluyen en su dieta vegetal. Sin embargo, el veganismo además, rechaza el consumo de este tipo de productos y derivados, por lo que no los consumen.

Todo un estilo de vida que se ve enriquecido por las mil y una maneras de utilizar distintos alimentos como verduras, brotes, frutas, legumbres, algas y así una infinidad de productos que en una dieta en la que el protagonista es la carne se ve menos presente. Webs como Planeta Vegano, en la que podrás encontrar todos lo productos cien por cien vegan, Recetas Veganas & Vegetarianas o Mis Recetas Veganas nos cuentan de manera fácil y sencilla cómo preparar desde una hamburguesa de lentejas y amaranto hasta una tarta crudivegana de fresa, toda una delicatessen.

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¿Qué riesgos sufren los veganos al no consumir proteína animal?

El principal problema que puede conllevar una dieta vegana o vegetariana es la falta de vitamina B12, debido a que esta presente en alimentos cárnicos, ya sean vísceras, riñones, lácteos o huevos. La ausencia o indicación de niveles bajos de esta vitamina, puede conllevar problemas cardiovasculares, desórdenes gastrointestinales y neurológicos como depresión, entre otras, según indica la Unión Vegetariana Española; por lo que es fundamental ingerir habitualmente alimentos enriquecidos con vitamina B12 como cereales, batidos de soja enriquecidos, tofu enriquecido, et…además de ingerir diariamente suplementos que contengan por lo menos 10 microgramos.

El veganismo una forma de vida

Vivir sin ejercer ningún tipo de sufrimiento físico a los animales y ser conscientes de que nuestro día a día no suma, sino resta en las prácticas de destrucción de la fauna y del propio planeta, forma parte del compromiso que ha ejercido el Ayuntamiento de Barcelona el pasado martes, convirtiéndose en todo un hito. El grupo municipal de ERC defendía lo positivo de llevar a cabo una alimentación vegana y vegetariana. Además otros partidos como CiU argumentaron que el veganismo es una cultura respetuosa con los animales y el medio ambiente, al igual que PSC y Barcelona en comú. Este apoyo a una sociedad más respetuosa con los animales daría lugar a instar al Gobierno de Ada Colau a nombrar Barcelona como ciudad “veg-friendly“, es decir, amiga de la cultura vagan y vegetariana. Pero…¿qué significa esto?

Veg friendly

La propuesta “veg-friendly” llevará a cabo la creación de un BCNVEGpoint, es decir un punto de gestión mixta que favorezca el comercio vegano y vegetariano, además de realizar una guía de comercios y restaurantes y, por último, unirse a la campaña #meatfreemonday “Lunes sin carne”, encabezada por el ex Beatle Paul McCartney.

Pero no sólo el Ayuntamiento de Barcelona ha conseguido aprobar y fomentar un estilo de vida saludable y contrario al sufrimiento animal, sino que organizaciones como el Hogar ProVegan Animal Sanctuary que comenzó en Madrid, pero que finalmente encontrarían su lugar en Tarragona, dan una segunda oportunidad a animales que han sido víctimas de explotación y abusos, además de educar al veganismo “desde las historias de las propias víctimas”. Un santuario en el que animales y personas viven en paz y de una manera igualitaria, fomentando hábitos de vida saludables y creando un mundo mejor.

Ahora, ya sabes lo que es el veganismo ¿y tú?¿te unes al movimiento vegan?

El punto “G” de la vida

Somos lo que… ¿Mostramos?  ¿Contamos? ¿Ocultamos?

No resulta raro el boom de las redes sociales si te paras a analizarlo detenidamente. Criados en un sistema que con frecuencia nos bombardea para ser o tener “más” y “más”, como si nunca fuéramos suficiente, llegan los “Likes” de Facebook, capaces de alimentar nuestro ego de forma gratuita.

Es muy probable que en algún momento te hayas detenido a mirar las fotos que suben tus amigos y, aunque sea durante un segundo, se te haya pasado por la cabeza la idea de que “tu vida parece una mierda comparada con la de algunas personas”. Aunque a posteriori transformemos ese pensamiento irracional –Facebook no es la realidad y todos saben que las tetas de la vecina del quinto no son así en la piscina del barrio-, es algo que seguramente a la mayoría le habrá ocurrido pero que costaría reconocer en voz alta.

¿De dónde nace la tendencia que nos empuja a necesitar demostrar a los demás lo bueno que somos en algo para sentirnos realizados? Vayamos más allá. Tal vez incluso te ha pasado en el trabajo, o en el sofá con tu pareja; necesitando que algo fuera admitido y valorado por los demás  para poder sentirte bien, incluso creando una sensación agridulce o malestar si no es reconocido, a pesar de que tú estuvieras contento con el resultado. La sonrisa se tuerce un poco al no escuchar un: “qué guapa estás con ese vestido nuevo”, “has hecho un gran trabajo hoy”, “qué bien ha salido la cena que has organizado”, “te mereces un regalo por ese aprobado”… ¡Cuántas discusiones de pareja habrá resucitado ese pensamiento!

Igual no os asombráis si os contamos que la “necesidad de reconocimiento o aprobación” es algo fundamental para el ser humano, animal social por naturaleza. A (casi) todos nos agrada sentir que gustamos, que hemos aprobado el examen de la sociedad. Por ejemplo “La pirámide de Maslow” trata de recoger de forma muy esquemática cuáles son los escalones para que una persona pueda sentirse plena con su vida: necesidades básicas como comer, de seguridad y protección, necesidades sociales (afiliación), de estima (reconocimiento) y autorrealización. No resulta sorprendente que según “avanza” la humanidad y disminuye el tiempo para querernos bien,  aumenten las patologías asociadas a estas carencias a medida que tratamos de ascender por los escalones de la pirámide (adicciones, ansiedad, depresión etc.).

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Esa necesidad de gustar, de sentirnos aplaudidos por nuestro entorno se puede convertir en algo realmente tóxico si sufrimos carencias afectivas y nos queremos mal.  Intenta apartar la mirada de la pantalla del móvil durante al menos quince treinta interminables minutos y párate a recordar (si puedes) la lista de personas que han pasado por tu vida.

Si encuentras similares relaciones o discusiones, si “siempre te pasa lo mismo”, si con frecuencia sientes que te dan menos de lo que das o que no te reconocen como te gustaría… Bienvenid@, has llegado al punto ideal para empezar a cambiar las cosas. El hombre es el único animal que es capaz de tropezar 3500 veces con la misma piedra y no sabemos si tú te has preguntado el porqué, pero nosotros sí, sobre todo cada vez que tenemos que comprar Betadine para sanar las heridas de las rodillas.

Siglo XXI. Año 2015. Hemos llegado a Plutón pero seguimos teniendo problemas para curar el corazón. A veces nos hemos criado en un entorno que no nos ha cuidado como creemos merecer, hemos podido desarrollar un niño interior muy desvalido o miles de millones de motivos pueden esconderse detrás. Simplemente hemos aprendido a reponernos de los golpes como mejor hemos sabido.

Sin querer algunas personas comienzan a buscar fuera todo lo positivo que ellos no son capaces de ver desde dentro, eso hace que nuestro autoestima se alimente de los “likes” que recibimos en el día a día: en la oficina, de cañas, en nuestra casa, en nuestra familia; cuando no recibimos nuestra ración diaria en ocasiones nos frustramos, nos enfadamos, lloramos, nos ponemos tristes, porque nadie ha sabido ver aquello que a mí me hace sentir más confiado. Puede desmotivarnos o impulsar nuestra motivación para “demostrar” aún más que soy lo suficientemente bueno, y eso a la larga, también pesa. Pesa tanto que  provoca lo contrario al bienestar, conlleva problemas de asertividad, afán de agrado, inseguridades con nosotros mismos, dificultades y conflictos con la gente que nos rodea.

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El respeto hacia uno mismo. Empezar a pensar que soy válido aunque nadie me lo diga. Permitirme los errores, aceptar mis taras y buscar nuevas estrategias para construir y no destruirme. Reconocer nuestras habilidades. ¿Cómo se hace? Es un proceso largo, pero el primer paso es empezar a contarnos la historia desde no sólo nuestros fracasos, sino nuestros éxitos aunque nos parezcan los menos. Focalizar en lo que me ha funcionado y cambiar la estrategia si es necesario. Si quieres algo nuevo, tienes que hacer algo diferente, aunque asuste o cree ansiedad.

La necesidad de demostrar y todas las presiones que suele arrastrar consigo, comienzan a desvanecerse en el momento en el que comprendemos que no tenemos que gustar para gustarnos, lo que nos ayuda a relajarnos, a dejarnos llevar con más facilidad. Todo ello repercute directamente en cómo me relaciono con el mundo y modifica cómo éste se relaciona conmigo –nuestra pareja, nuestra familia, nuestros amigos -, algo que depende fundamentalmente de nosotros mismos porque tenemos mucho más poder del que pensamos.

El amor que eres capaz de darte a ti mismo, será el amor que serás capaz de dar a los demás.

 

 

 

Cuando los monstruos enseñan los valores a la sociedad

A todos nos encanta desde bien pequeños mancharnos las manos de cera, pero cuando eso se convierte en tu profesión, mola. Color, creatividad y un importante compromiso con los valores que damos a los más pequeños definen la obra de nuestra artista de este mes, Olga de Dios. Una ilustradora todoterreno que desde el principio tuvo claro lo que quería: contar historias que ayudaran a otros a entender mejor al mundo y la sociedad. Un trabajo que gracias a su estilo infantil consigue conectar de una manera sencilla con esas niñas y niños que demandan algo más que una pizarra digital en sus aulas.

Un estilo único e inconfundible y un compromiso con la educación y la diversidad, dan rienda suelta a los personajes con el sello Olga de Dios que, aunque puedan parecer “monstruosos“, en el fondo, son más que adorables. Por esto y por mucho más, hoy, MalaTinta habla con Olga de Dios.

¿Quién es Olga de Dios?

Soy una mujer de 35 años que vive con su novia en el madrileño barrio de Lavapiés.

¿Recuerdas cuando cogiste un lápiz por primera vez?

No tengo el recuerdo de una primera vez, pero sí recuerdo que desde muy joven, dibujar era algo que me apasionaba y a lo que dedicaba mucho tiempo.

En 2013 ganaste el Premio ‘Apila Primera Impresión’. Haciendo recuento de tu vida profesional y personal, desde ese momento, ¿qué dirías que te aportó conseguirlo?

A nivel profesional el Premio Apila significó para mí la oportunidad de iniciar mi carrera como autora de libros para la infancia. Personalmente ese premio supuso un empujón para lanzarme al vacío y arriesgar por lo que más me gustaba.

Trazos divertidos y colores llamativos dan vida a tu particular imaginario de monstruos, animales y personajes con vida y personalidad propia, ¿Qué te aporta la ilustración infantil en tu trabajo? ¿Por qué decidiste dirigir tu obra en esa línea?

A nivel creativo llevaba tiempo dibujando y creando personajes monstruosos, a nivel personal me surgió la inquietud de generar más referentes. Sentí que era necesario crear nuevas obras para acompañar a la infancia que ofrecieran referentes que yo no encontré de niña. Me apeteció tratar la diversidad desde puntos de vista optimistas, eso lo combiné con mis personajes y el resultado fue Monstruo Rosa, mi primera obra.

Ilustración perteneciente a la obra Monstruo Rosa de Olga de Dios editada por Apila Ediciones, 2013.

Ilustración perteneciente a la obra Monstruo Rosa de Olga de Dios editada por Apila Ediciones, 2013.

¿Piensas que en el mundo del arte, la ilustración es la gran desconocida?

Yo personalmente opino que en nuestro país las disciplinas artísticas están bastante desconsideradas. Hay poco respeto y valoración por el trabajo artístico, tanto a nivel social, económico como académico.

En España, después de ver mis libros, mucha gente me preguntan: ¿ y a qué te dedicas? Sobreentienden que crear libros no es un trabajo.

Dentro del mundo del arte considero que la ilustración va mejorando su posición, aunque sea lentamente. En nuestro país empieza a haber más museos y exposiciones sobre ilustración, en publicidad y en redes sociales cada vez encontramos más ilustración, en las escuelas de arte es una disciplina muy demandada, en las escuelas públicas hay muchas más solicitudes que plazas disponibles para estudiar ilustración. Además, en España se celebran cada vez más exposiciones, ferias y festivales dedicados a la ilustración. Lo que echo en falta es más apoyo institucional a este tipo de iniciativas que son las que generan conciencia, cultura y harían valorar más la profesión en el futuro.

¿Qué hay de ti en cada uno de tus personajes?

Mucho, mi trabajo es bastante visceral. Siento lo que hago como parte de mí y cuando creo un personaje me imagino siempre lo que piensan, lo que sienten y lo que le gustaría decir y hacer. Suena un poco paranoico, pero muchas veces hablo con mis dibujos y me río con ellos.

Ilustraciones pertenecientes a la serie 'Museo de CeraS' de Olga de Dios, 2014.

Ilustraciones pertenecientes a la serie ‘Museo de CeraS’ de Olga de Dios, 2014.

Desde 2014 tu trabajo se ha dedicado casi exclusivamente a la creación literaria, ¿piensas que se puede vivir de contar historias?

Pienso que cualquier persona debería poder vivir dignamente de su trabajo, siempre que este no perjudique a los demás.

En el caso del sector literario es bastante complicado vivir de crear libros, el porcentaje de beneficio que se destina a las autoras y autores es ínfimo. Creo que la industria del libro necesita reestructurarse, adaptarse a los nuevos medios y valorar más a quienes crean el “producto”.

En un momento en el que el Estado destina 72.5 millones de euros menos a becas y ayudas al estudio y el gasto en libros se reduce casi a la mitad en 4 años, ¿piensas que la situación puede mejorar o la cultura es la gran olvidada?

Creo que tenemos que mejorar muchas cosas, entre otras la conciencia y valoración social por la cultura. Pero es un poco la pescadilla que se muerde la cola. Si no se invierte en educación difícilmente se valorará la cultura, ni se generará capacidad crítica en las siguientes generaciones. En el último año he visitado bastantes colegios públicos presentando mi trabajo y mi profesión a niñas y niños de infantil, he conocido a muchas educadoras y educadores que me han manifestado las dificultades a las que se enfrentan cada día en su trabajo fruto del recorte presupuestario y la falta de medios. Es vergonzoso.

Este año decidiste publicar tu trabajo bajo la licencia Creative Commons, ¿qué te llevó a dar este paso?

Mi último libro ‘Pájaro Amarillo’ lo hice para trasmitir a la infancia lo valores positivos del movimiento de cultura libre y decidí empezar a publicar con licencia cc.

Pretendo diferenciar así claramente mi obra de su explotación comercial. Si te interesa leer mi libro puedes descargarlo libremente en mi página web, si te interesa comprar una edición impresa en papel con tapa dura puedes hacerlo a través de la editorial o las librerías.

Otro de los motivos que me lleva a ceder libremente mi obra es facilitar el trabajo a profesionales de la educación a la hora de compartirlos y trabajar con ellos en sus clases. En mis visitas a colegios muchas educadoras me contaban que ellas habían puesto de su biblioteca personal libros para las aulas, decidí que poniendo a su disposición una versión libre en pdf facilitaba esta labor. Muchas aulas paradójicamente disponen de pizarras digitales pero no de presupuesto para comprar libros.

Permitir la obra derivada de mi trabajo fue motivado por las  familias que requieren de adaptaciones de los libros para que sus peques puedan disfrutarlos y que el mercado comercial pocas veces tiene en consideración.

Por ejemplo, una adaptación a pictogramas de uno de mis cuentos es algo que surgió espontáneamente con mi primer libro ‘Monstruo Rosa’, una familia decidió adaptarlo a pictogramas para su peque con autismo y compartirlo en Internet para que otras familias lo disfrutaran, eso es una obra derivada y este tipo de licencias lo contemplan.

‘Monstruo Rosa’, ‘Pájaro Amarillo’, ‘Buscar’ y así, una infinidad de publicaciones que ya han visto la luz con la marca Olga de Dios. Trabajos que han conseguido enseñar valores como el respeto, la diversidad o el cuidado del planeta a los más pequeños ¿piensas que todos los artistas tienen un compromiso con la sociedad?

Yo creo que cualquier ser humano debería sentir un compromiso con su entorno y ser responsable. Cualquier persona se puede convertir en un agente de cambio en su entorno, a la escala que sea.  En el caso del arte entre otras cosas lo considero una herramienta de comunicación muy potente y útil para trasmitir valores críticos de cambio y mejora de nuestra sociedad. Creo que tenemos muchos ejemplos de artistas contemporáneos que trabajan en esa línea y llegan a mucha gente.

Libros publicados Olga de Dios

¿Qué queda de esa Olga de Dios que se manchaba las manos con las temperas?

Yo siento que en esencia soy la misma persona que era de niña. Hago las mismas cosas que son básicamente dibujar e inventar historias. Solo que, ahora, gracias a la educación recibida y a mi dedicación he podido profesionalizar mi trabajo y llegar a más gente.

Para terminar la entrevista nos encantaría saber ¿qué te traes entre manos?

Hago varias cosas al mismo tiempo, compagino siempre el trabajo en mi próximo libro con otras actividades de ilustración. Este año estoy ilustrando los programas de actividades infantiles de La Casa Encendida, el próximo saldrá en septiembre. También colaboro con mis colegas de la Escuela de Arte Diez en proyectos colectivos, acabamos de terminar de ilustrar un calendario solidario y estamos ideando una nueva publicación colectiva.

colectiva.

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