Un año más, las miradas en la gala de los Premios Oscar estaban más centrados en la alfombra roja que en la entrega de premios propiamente dicha. La ceremonia no vende, incluso si cometen errores garrafales que despierten al final a los que no han aguantado una interminable gala con pocas sorpresas más allá de la cagada del final al anunciar a la ganadora de la noche. Pero no solo hubo errores dentro de la gala, también en la ‘red carpet’, es cuestiones de estilo.

Leer más