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‘KAOS’, la carrera del fotógrafo Albert Watson, en exposición y libro

A su primer encuentro con Alfred Hitchcock el fotógrafo Albert Watson se presentó con un ganso de doce kilos. Su propósito era fotografiar al director para la edición navideña de Harper´s Bazaar en 1973. “Nunca había fotografiado a una persona famosa y estaba bastante nervioso. El fue muy simpático. Poca gente sabe que  también fue un excelente cocinero.

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‘El camino más largo’ del ilustrador que contaba reflexiones

“Un trabajo con ochenta temas diferentes, uno por página, que por si solos podrían escribirse otros tantos libros o dar varias conferencias sobre justicia social, relaciones afectivas o trastornos delirantes”, así define Leopoldo Blanco el último trabajo de su hijo que, con un título que aparentemente parece poco reflexivo, define a la perfección la vida de cada uno de los lectores que sostengan entre sus manos ‘El camino más largo’. Una historia de vida compartida con el mundo que pudo hacerse realidad gracias al apoyo de todos los que supieron ver lo que les esperaba si apoyaban en Verkami el proyecto de Riki Blanco.

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¿Qué piensas que le diría una prostituta a su cliente?

¿Sabías que el 80% de las prostitutas en España ejercen la prostitución contra su voluntad? ¿y que en todo el mundo hay alrededor de 4,5 millones de personas que son víctimas de explotación sexual forzosa, la mayoría de las cuales son mujeres y niñas?. Cifras más que alarmantes que nos demuestran una realidad a la que se cierra los ojos.

“Esos hombres que sienten que tienen el derecho de satisfacer sus necesidades sexuales usando los orificios del cuerpo de otras personas”

¿Dinero fácil?, eso es lo que muchos piensas cuando se habla de prostitución y nada más lejos de la realidad. ¿Os imagináis tener que dar placer a un hombre que sólo os provoca ganas de vomitar?, si os hacéis esta pregunta a vosotros mismos seguro que tendréis una respuesta sencilla, pero de ejecución complicada y, eso es lo que nos han querido mostrar Caroline Norma y Melina Tankard. Un ostiazo con la realidad, una declaración de intenciones, así es Prostitution Narratives: Stories of Survival in the Sex Trade‘ (Narraciones prostitutas: historias de las supervivientes del comercio del sexo), un recopilatorio de historias más que duras, en el que testimonios íntimos de trabajadoras del sexo nos hacen partícipes de qué se siente dando placer sin sentirlo. Historias duras, bizarras y que rápidamente nos hacen entender que no todo es lo que parece.

El testimonio de la exprostituta Tanja Rahm, que forma parte del libro, ha conseguido convertirse en todo un fenómeno viral al dejar con los ojos como platos a todo aquél que se atreve a leer los pensamientos de Rahm. Esta danesa que ahora es terapeuta y sexóloga, dedica en 19 párrafos todos sus vómitos hacia “esos hombres que sienten que tienen el derecho de satisfacer sus necesidades sexuales usando los orificios del cuerpo de otras personas”. Si quieres saber ¿qué le diría una prostituta a su cliente?, no te pierdas esta impactante carta.

Querido cliente,

Si piensas que alguna vez me he sentido atraída por ti, estás terriblemente equivocado. Nunca he deseado ir a trabajar, ni siquiera una vez. Lo único en mi mente era hacer dinero, y rápido. Que no se confunda con el dinero fácil; nunca fue fácil. Rápido, sí. Porque rápidamente aprendí los muchos trucos para conseguir que te corras pronto para poder sacarte de mí, o de debajo de mí, o de detrás de mí.

Y no, nunca me excitaste durante el acto. Era una gran actriz. Durante años he tenido la oportunidad de practicar gratis. De hecho, entra en la categoría de multitarea. Porque mientras tú te tumbabas ahí, mi cabeza estaba siempre en otra parte. En algún sitio donde no tuviese que enfrentarme contigo acabando con mi respeto hacia mí misma, ni pasar 10 segundos pensando en lo que ocurría, o mirándote a los ojos.

Si pensabas que me estabas haciendo un favor por pagarme por 30 minutos o una hora, te equivocas. Preferiría que hubieses salido y entrado tan rápido como pudieses.

Cuando pensabas que eras mi príncipe azul, preguntándome qué hacía una chica como yo en un sitio como ese, perdías tu halo cuando pasabas a pedirme que me tumbase y centrabas todos tus esfuerzos en sentir mi cuerpo todo lo que pudieses con tus manos. De hecho, hubiese preferido si te hubieses tumbado de espaldas y me hubieses dejado hacer mi trabajo.

Estaba tan cansada que a menudo tenía que tener cuidado de no quedarme dormida mientras gemía con el piloto automático. Cuando pensabas que podías estimular tu masculinidad llevándole al clímax, debes saber que lo fingía. Podría haber ganado una medalla de oro por fingir. Fingía tanto, que la recepcionista casi se caía de la silla riéndose. ¿Qué esperabas? Eras el número tres, o el cinco, o el ocho de ese día.

¿De verdad pensabas que era capaz de excitarme mental o físicamente haciendo el amor con hombres que no elegía? Nunca. Mis genitales ardían. Del lubricante y los condones. Estaba cansada. Tan cansada que a menudo tenía que tener cuidado de no cerrar mis ojos por miedo a quedarme dormida mientras mis gemidos seguían con el piloto automático. Si pensabas que pagabas por lealtad o charlar un rato, debes volver a pensar en ello. No me interesaban tus excusas. Me daba igual que tu mujer tuviese dolores pélvicos, o que tú no pudieses salir adelante sin sexo. O cuando ofrecías cualquier otra patética excusa para comprar sexo.

Cuando pensabas que te entendía y que sentía simpatía hacia ti, era todo mentira. No sentía nada hacia ti excepto desprecio, y al mismo tiempo destruías algo dentro de mí. Plantabas las semillas de la duda. Duda de si todos los hombres eran tan cínicos e infieles como tú. Cuando alababas mi apariencia, mi cuerpo o mis habilidades sexuales, era como si hubieses vomitado encima de mí. No veías a la persona bajo la máscara. Solo veías lo que confirmaba tu ilusión de una mujer sucia con un deseo sexual imparable.

De hecho, nunca decías lo que pensabas que yo quería oír. En su lugar, decías lo que necesitabas oír. Lo decías porque era necesario para preservar la ilusión, y evitaba que tuvieses que pensar cómo había terminado donde estaba a los 20 años. Básicamente, te daba igual. Porque solo tenías un objetivo, y era mostrar tu poder pagándome para utilizar mi cuerpo como te apeteciese.

Cuando una gota de sangre aparecía en el condón, no era porque me hubiese bajado el período. Era porque mi cuerpo era una máquina que no podía ser interrumpida por el ciclo menstrual, así que metía una esponja en mi vagina cuando menstruaba. Para ser capaz de continuar entre las sábanas.

Y no, no me iba a casa después de que hubieses terminado. Seguía trabajando, diciéndole al siguiente cliente la misma historia que habías oído. Estabas tan consumido por tu propia lujuria que un poco de sangre menstrual no te paraba.

Cuando venías con objetos, lencería, disfraces o juguetes y querías juego de roles erótico, mi máquina interior tomaba el control. Me dabais asco tú y tus a veces enfermizas fantasías. Lo mismo vale para esas veces que sonreías y decías que parecía que tenía 17 años. No ayudaba que tuvieses 50, 60, 70 o más. Cuando regularmente violabas mis límites besándome o metiendo los dedos dentro de mí, o quitándote el condón, sabías perfectamente que iba contra las reglas. Estabas poniendo a prueba mi habilidad para decir que no. Y lo disfrutabas.

A veces no me quejaba lo suficiente, o simplemente lo ignoraba. Y lo utilizabas de manera perversa para mostrar cuánto poder tenías y cómo podías traspasar mis límites. Las prostitutas existen porque eres un misógino, y porque solo te preocupan tus necesidades sexuales. Cuando finalmente te regañaba, y dejaba claro que no te iba a volver a tener como cliente si no respetabas las reglas, me insultabas a mí y mi papel como prostituta. Eras condescendiente, amenazador y maleducado.

Cuando compras sexo, eso dice mucho sobre ti, de tu humanidad y tu sexualidad. Para mí, es un signo de tu debilidad, incluso cuando lo confundes con una especie de enfermiza clase de poder y estatus. Crees que tienes derecho. Quiero decir que las prostitutas están ahí de todas formas, ¿no? Pero solo son prostitutas porque hombres como tú se interponen en el camino para una relación saludable y respetuosa entre hombres y mujeres.

Las prostitutas solo existen porque hombres como tú sienten que tienen el derecho de satisfacer sus necesidades sexuales usando los orificios del cuerpo de otras personas. Las prostitutas existen porque tú y la gente como tú sienten que su sexualidad requiere acceso al sexo siempre que les apetece. Las prostitutas existen porque eres un misógino, y porque te preocupan más tus propias necesidades sexuales que en las relaciones en las que tu sexualidad podría florecer de verdad.

Cuando compras sexo, revelas que no has encontrado el corazón de tu sexualidad. Me das pena, de verdad. Eres tan mediocre que piensas que el sexo consiste en eyacular en la vagina de una extraña. Y si no hay ninguna a mano, no tienes que ir más lejos que a la esquina de tu calle, donde puedes pagar a una mujer desconocida para ser capaz de vaciarte en una goma mientras estás dentro de ella.

Qué hombre frustrado y lastimoso debes ser. Un hombre incapaz de crear relaciones profundas e íntimas, en las cuales la conexión sea más íntima que tu eyaculación. Un hombre que expresa sus sentimientos a través de sus clímax, que no tiene la habilidad de verbalizarlos, sino que prefiere canalizarlos a través de sus genitales para librarse de ellos. Qué masculinidad débil. Un hombre verdaderamente masculino nunca se degradaría pagando por sexo.

En lo que concierne a tu humanidad, creo en la gente de bien, incluido tú. Sé que dentro tienes una conciencia. Que te has preguntado en silencio si lo que hacías era ética y moralmente justificable. También sé que defiendes tus acciones y probablemente piensas que me has tratado bien, que fuiste amable, nunca malvado y que no violaste mis límites. Quizá pienses que me hiciste un favor y me diste un respiro hablándome del tiempo, o un pequeño masaje antes de penetrarme.

Pero ¿sabes qué? Se llama evadir tu responsabilidad. No estás enfrentándote a la realidad. Te engañas pensando que la gente a la que compras no ha sido comprada. No han sido forzadas a prostituirse. Quizá pienses que me hiciste un favor y me diste un respiro hablándome del tiempo, o me diste un pequeño masaje antes de penetrarme. No me hiciste ningún favor. Todo lo que hiciste fue confirmar que no merecía más. Que era una máquina cuya función primaria era dejar a los otros aprovecharse de mi sexualidad.

Tengo muchas experiencias en la prostitución. Me han permitido que te escriba esta carta. Pero es una carta que preferiría no haber escrito. Ojalá hubiese podido evitar estas experiencias. Tú, por supuesto, te consideras como uno de los clientes buenos. Pero no hay clientes buenos. Solo aquellos que confirman la visión negativa de las mujeres sobre sí mismas.

Sinceramente,

Tanja Rahm”

El mundo ilustrado de Coco Chanel por Megan Hess

Este mes, los amantes de la ilustración de moda están de enhorabuena. Y es que, ya ha salido a la venta el fabuloso libro Coco Chanel, The illustrated world of a fashion icon de la ilustradora australiana Megan Hess. Una genial recopilación con los 100 momentos por excelencia en la historia de Coco Chanel, acompañados de anécdotas históricas y frases célebres, que está a la venta por 14 Euros.

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Editado por Hardie Grant Books, el libro hace un  increíble recorrido personal y profesional de Gabrielle Chanel, desde su infancia en el orfanato de Aubazine hasta la creación del imperio que es hoy en día. Una apasionante forma de conocer un poco más de cerca la visión creativa de Chanel y alguno de los iconos que creó, como su famoso little black dress, el tailleur en tweed o el famoso perfume Chanel Nº 5.

Un perfecto homenaje artístico en forma de libro, de la mano de una las ilustradoras de moda más reconocidas a nivel mundial que no te puedes perder.

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¿Te “has hecho la picha un lío” alguna vez?

“Cagarse en la leche”, “agarrarse un pedo” o “montar un pollo” son algunas de las expresiones más cotidianas de nuestro día a día, aunque (aún) no las recoja la Real Academia Española, porque…¿quién no ha tenido alguna vez una buena “empanada mental”?.. Ahora, el ilustrador David Sánchez junto a Hélöise Guerrier han creado ‘Con dos huevos’ (Astiberri), la primera enciclopedia ilustrada de las expresiones más castizas.

Agarrarse un pedo

Agarrarse un pedo

Un trabajo que surgió cuando la estudiante francesa de filología hispánica en París se topó con la realidad del castellano. Un viaje, en el que se dio cuenta de que “no tenía el chichi para farolillos” y decidió comenzar a ilustrar junto a David Sánchez, quizás la publicación “didáctica” más comprometida y actualizada de la jerga más castiza que reúne 45 dichos. “El proyecto surgió de mi sorpresa mayúscula al llegar a España hace casi 10 años, cuando escuché por primera vez gente decir con total naturalidad “esto es la pera”, “me cago en la leche” o “lo tenía a huevo”. Había estudiado Filología Hispánica en París, pero esas expresiones por lo visto no formaban parte de la carrera. Y me encantaron”. declaraba Hélöise Guerrier para elmundo.es.

“Cágate lorito”, porque ‘Con dos huevos’ es una auténtica pedrada al romancero español que no sólo te muestra de manera gráfica cómo sería meter las “pollas en vinagre”, sino que cada expresión va acompañada de una traducción al inglés y francés. Un diccionario del glosario más coloquial, al que el lector turista o estudiante del idioma cervantino le ayudará cuando se hagan “la picha un lío”.

Que te folle un pez

Que te folle un pez

Estar en el ajo

Estar en el ajo

Cagarse en la leche

Cagarse en la leche

Tener una empanada mental

Tener una empanada mental

Comerse el coco

Comerse el coco

Con dos huevos

Con dos huevos

Cepillarse a alguien

Cepillarse a alguien

Ser un calzonazos

Ser un calzonazos

Cágate lorito

Cágate lorito

Cuando los monstruos enseñan los valores a la sociedad

A todos nos encanta desde bien pequeños mancharnos las manos de cera, pero cuando eso se convierte en tu profesión, mola. Color, creatividad y un importante compromiso con los valores que damos a los más pequeños definen la obra de nuestra artista de este mes, Olga de Dios. Una ilustradora todoterreno que desde el principio tuvo claro lo que quería: contar historias que ayudaran a otros a entender mejor al mundo y la sociedad. Un trabajo que gracias a su estilo infantil consigue conectar de una manera sencilla con esas niñas y niños que demandan algo más que una pizarra digital en sus aulas.

Un estilo único e inconfundible y un compromiso con la educación y la diversidad, dan rienda suelta a los personajes con el sello Olga de Dios que, aunque puedan parecer “monstruosos“, en el fondo, son más que adorables. Por esto y por mucho más, hoy, MalaTinta habla con Olga de Dios.

¿Quién es Olga de Dios?

Soy una mujer de 35 años que vive con su novia en el madrileño barrio de Lavapiés.

¿Recuerdas cuando cogiste un lápiz por primera vez?

No tengo el recuerdo de una primera vez, pero sí recuerdo que desde muy joven, dibujar era algo que me apasionaba y a lo que dedicaba mucho tiempo.

En 2013 ganaste el Premio ‘Apila Primera Impresión’. Haciendo recuento de tu vida profesional y personal, desde ese momento, ¿qué dirías que te aportó conseguirlo?

A nivel profesional el Premio Apila significó para mí la oportunidad de iniciar mi carrera como autora de libros para la infancia. Personalmente ese premio supuso un empujón para lanzarme al vacío y arriesgar por lo que más me gustaba.

Trazos divertidos y colores llamativos dan vida a tu particular imaginario de monstruos, animales y personajes con vida y personalidad propia, ¿Qué te aporta la ilustración infantil en tu trabajo? ¿Por qué decidiste dirigir tu obra en esa línea?

A nivel creativo llevaba tiempo dibujando y creando personajes monstruosos, a nivel personal me surgió la inquietud de generar más referentes. Sentí que era necesario crear nuevas obras para acompañar a la infancia que ofrecieran referentes que yo no encontré de niña. Me apeteció tratar la diversidad desde puntos de vista optimistas, eso lo combiné con mis personajes y el resultado fue Monstruo Rosa, mi primera obra.

Ilustración perteneciente a la obra Monstruo Rosa de Olga de Dios editada por Apila Ediciones, 2013.

Ilustración perteneciente a la obra Monstruo Rosa de Olga de Dios editada por Apila Ediciones, 2013.

¿Piensas que en el mundo del arte, la ilustración es la gran desconocida?

Yo personalmente opino que en nuestro país las disciplinas artísticas están bastante desconsideradas. Hay poco respeto y valoración por el trabajo artístico, tanto a nivel social, económico como académico.

En España, después de ver mis libros, mucha gente me preguntan: ¿ y a qué te dedicas? Sobreentienden que crear libros no es un trabajo.

Dentro del mundo del arte considero que la ilustración va mejorando su posición, aunque sea lentamente. En nuestro país empieza a haber más museos y exposiciones sobre ilustración, en publicidad y en redes sociales cada vez encontramos más ilustración, en las escuelas de arte es una disciplina muy demandada, en las escuelas públicas hay muchas más solicitudes que plazas disponibles para estudiar ilustración. Además, en España se celebran cada vez más exposiciones, ferias y festivales dedicados a la ilustración. Lo que echo en falta es más apoyo institucional a este tipo de iniciativas que son las que generan conciencia, cultura y harían valorar más la profesión en el futuro.

¿Qué hay de ti en cada uno de tus personajes?

Mucho, mi trabajo es bastante visceral. Siento lo que hago como parte de mí y cuando creo un personaje me imagino siempre lo que piensan, lo que sienten y lo que le gustaría decir y hacer. Suena un poco paranoico, pero muchas veces hablo con mis dibujos y me río con ellos.

Ilustraciones pertenecientes a la serie 'Museo de CeraS' de Olga de Dios, 2014.

Ilustraciones pertenecientes a la serie ‘Museo de CeraS’ de Olga de Dios, 2014.

Desde 2014 tu trabajo se ha dedicado casi exclusivamente a la creación literaria, ¿piensas que se puede vivir de contar historias?

Pienso que cualquier persona debería poder vivir dignamente de su trabajo, siempre que este no perjudique a los demás.

En el caso del sector literario es bastante complicado vivir de crear libros, el porcentaje de beneficio que se destina a las autoras y autores es ínfimo. Creo que la industria del libro necesita reestructurarse, adaptarse a los nuevos medios y valorar más a quienes crean el “producto”.

En un momento en el que el Estado destina 72.5 millones de euros menos a becas y ayudas al estudio y el gasto en libros se reduce casi a la mitad en 4 años, ¿piensas que la situación puede mejorar o la cultura es la gran olvidada?

Creo que tenemos que mejorar muchas cosas, entre otras la conciencia y valoración social por la cultura. Pero es un poco la pescadilla que se muerde la cola. Si no se invierte en educación difícilmente se valorará la cultura, ni se generará capacidad crítica en las siguientes generaciones. En el último año he visitado bastantes colegios públicos presentando mi trabajo y mi profesión a niñas y niños de infantil, he conocido a muchas educadoras y educadores que me han manifestado las dificultades a las que se enfrentan cada día en su trabajo fruto del recorte presupuestario y la falta de medios. Es vergonzoso.

Este año decidiste publicar tu trabajo bajo la licencia Creative Commons, ¿qué te llevó a dar este paso?

Mi último libro ‘Pájaro Amarillo’ lo hice para trasmitir a la infancia lo valores positivos del movimiento de cultura libre y decidí empezar a publicar con licencia cc.

Pretendo diferenciar así claramente mi obra de su explotación comercial. Si te interesa leer mi libro puedes descargarlo libremente en mi página web, si te interesa comprar una edición impresa en papel con tapa dura puedes hacerlo a través de la editorial o las librerías.

Otro de los motivos que me lleva a ceder libremente mi obra es facilitar el trabajo a profesionales de la educación a la hora de compartirlos y trabajar con ellos en sus clases. En mis visitas a colegios muchas educadoras me contaban que ellas habían puesto de su biblioteca personal libros para las aulas, decidí que poniendo a su disposición una versión libre en pdf facilitaba esta labor. Muchas aulas paradójicamente disponen de pizarras digitales pero no de presupuesto para comprar libros.

Permitir la obra derivada de mi trabajo fue motivado por las  familias que requieren de adaptaciones de los libros para que sus peques puedan disfrutarlos y que el mercado comercial pocas veces tiene en consideración.

Por ejemplo, una adaptación a pictogramas de uno de mis cuentos es algo que surgió espontáneamente con mi primer libro ‘Monstruo Rosa’, una familia decidió adaptarlo a pictogramas para su peque con autismo y compartirlo en Internet para que otras familias lo disfrutaran, eso es una obra derivada y este tipo de licencias lo contemplan.

‘Monstruo Rosa’, ‘Pájaro Amarillo’, ‘Buscar’ y así, una infinidad de publicaciones que ya han visto la luz con la marca Olga de Dios. Trabajos que han conseguido enseñar valores como el respeto, la diversidad o el cuidado del planeta a los más pequeños ¿piensas que todos los artistas tienen un compromiso con la sociedad?

Yo creo que cualquier ser humano debería sentir un compromiso con su entorno y ser responsable. Cualquier persona se puede convertir en un agente de cambio en su entorno, a la escala que sea.  En el caso del arte entre otras cosas lo considero una herramienta de comunicación muy potente y útil para trasmitir valores críticos de cambio y mejora de nuestra sociedad. Creo que tenemos muchos ejemplos de artistas contemporáneos que trabajan en esa línea y llegan a mucha gente.

Libros publicados Olga de Dios

¿Qué queda de esa Olga de Dios que se manchaba las manos con las temperas?

Yo siento que en esencia soy la misma persona que era de niña. Hago las mismas cosas que son básicamente dibujar e inventar historias. Solo que, ahora, gracias a la educación recibida y a mi dedicación he podido profesionalizar mi trabajo y llegar a más gente.

Para terminar la entrevista nos encantaría saber ¿qué te traes entre manos?

Hago varias cosas al mismo tiempo, compagino siempre el trabajo en mi próximo libro con otras actividades de ilustración. Este año estoy ilustrando los programas de actividades infantiles de La Casa Encendida, el próximo saldrá en septiembre. También colaboro con mis colegas de la Escuela de Arte Diez en proyectos colectivos, acabamos de terminar de ilustrar un calendario solidario y estamos ideando una nueva publicación colectiva.

colectiva.

Libros de artista: trascendiendo el papel

Este fin de semana los libros cobraban vida. “Libros de Artista” que van mucho más allá de su contenido y nos presentan formas imposibles. Hablamos de Masquelibros 2015, la cuarta edición de esta Feria que cada año nos presenta la vanguardia en un formato tan tradicional como es el papel. Diferentes editoriales se han convocado en estos tres días en la Casa de las Fieras del Retiro y han presentado multitud de obras interesantes.

También ha habido tiempo para exposiciones como “Del papel al espacio” que estuvo presente durante los tres días que ha durado la feria. Una instalación en la que cinco artistas juegan con el papel y su lugar en el espacio.

Se han entregado premios a los ganadores del concurso de “Libros de Artista”: Bela Limenes, por su obra “Donde habita el amante”,  Lara Muiño, por  “Libro destructivo” y Fernanda Staude, por “Fiereza”

Libros que van más allá de las letras, escultura y pintura en este formato hasta convertirlo en Libros de artista. Galerías de toda España han participado en este evento presentando trabajos originales, entre ellas la madrileña Photosai con el trabajo de Sonia Bautista, Fernando Bellver y su viajes a Tokio o Mar Solís

damasco de mar solis

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