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Descubriendo la ilustración del mundo más Piruuu

Diversión, ilusión y mucho talento es lo que desprende el trabajo del artista de nuestro mes de Agosto. Alex o mejor conocido como Mundopiruuu es uno de los ilustradores jóvenes que ya se rifan marcas y agencias de creatividad del país para que sus campañas d marketing tenga el toque piruuu. Una ilustración imposible de encasillar, gracias a su espectacular versatilidad a la hora de afrontar un trabajo. Desde ilustraciones realistas hasta la simplicidad de la ilustración infantil pasa por el filtro de este joven ilustrador madrileño.

Porque nos encanta divertirnos y que nos diviertan y, sobre todo, la capacidad de un artista por no encasillarse, hoy, Malatinta habla con Mundopiruuu.

Mundopiruuu es…

Un ilustrador que vive en la periferia de Madrid.

¿Cómo definirías tu estilo?

Creo que tengo muchos registros y en cada uno de ellos, me gusta pensar que hay un leguaje propio. Desde hace un tiempo, busco más la espontaneidad dando en la diana con pocos elementos. Aunque en algunas ocasiones también por exigencia, ya que comparto algunos encargos; pero por lo general me gusta generar contenido para mis redes sociales y al cabo del día paso muchas horas dibujando.

¿Cómo llegaste al mundo de al ilustración?

Dibujo desde pequeño y profesionalizarlo, supongo que forma parte del proceso vital al que llamamos “hacerse mayor”.

¿Qué piensas que debe tener siempre un buen ilustrador?

Capacidad para leer la mente. En el mundo de la publicidad es muy importante interpretar lo que te pide el director de arte y ser capaz de deducir lo que el cliente final busca. Encontrar el punto medio en el que ambos estén contentos. Si es para editorial creo que la capacidad de contar algo o transmitir.

El año pasado fuiste jurado para el concurso de ilustradores de Oysho junto a Sara Herranza y Eva Solano; este año repetiste como jurado, pero para el concurso de ilustración ‘Muévete con seguridad’ que cada año organiza MULAFEST ¿Es difícil decidir entre tanto talento?

Sí, es muy difícil y yo tengo un “problema” y es que me gusta todo. Voy a mojarme el culo y diré que, a pesar del gran talento la gente no arriesga. Supongo que porque se sigue pensando que cuanto más se parece un dibujo a una foto, es mejor o es más difícil y entonces se tiende al realismo o se copian formulas que ya funcionan de artistas que todos conocemos y clichés como retratos de chicas modernas tristes etc… Si lo comparamos con la escritura decir mucho con pocas palabras es donde esta lo interesante, pues en el dibujo creo que también se cumple. Aunque como he dicho antes, hay sitio para todo y me gusta igual un trazo muy simple que diga mucho o un cuadro hiperrealista.

Hemos podido ver tus ilustraciones en publicaciones como Smoda, Hola, además de haber trabajado para marcas como Levi´s o Movistar, ¿Cómo afrontas éste tipo de trabajos?

Como cualquier otro, teniendo en cuenta los “códigos” que exige cada encargo. Esto antes de que la ilustración generase el interés de la gente y, en consecuencia, de las marcas para mi era un requisito fundamental para llegar a fin de mes. A día de hoy, el cliente busca al ilustrador y su estilo. Es muy positivo todo esto que estamos viviendo, ya que ahora hago lo que me apetece. Se puede ver en instagram como una marca trabaja con varios ilustradores para una campaña y lo que busca es la diversidad, respetando más la creatividad del ilustrador. Antes o por lo menos lo que yo he vivido eras más una mano ejecutora, ahora ven que detrás de esa mano hay una cabeza que piensa y sabe generar contenidos de calidad en RRSS y tener miles de seguidores, así que por algo será. Es muy común que muchos ilustradores tengan más seguidores que las marcas.

Desde hace un tiempo comenzaste en Instagram con tu proyecto @piruu_streetstyle, en el que llenas la red de personajes inspirados en la gente con la que te cruzas a diario ¿Cómo surgió la idea? ¿Conseguirás invadir alguna sala madrileña con tus personajes streetstyle?

Me gusta la moda. Y creo en la democratización de la misma. No considero que le pertenezca a la gente con dinero.

Cuando uno dibuja personajes y los quiere dotar de personalidad la ropa es importante y dice mucho de ellos. Las décadas están marcadas también por el estilo de vestir no solo por la música o el cine.

Entiendo que mucha gente de mi gremio la rechace o se sienta fuera, ya que puedes trabajar en pijama desde casa. Pero a mi me parece interesante. Un mismo personaje cambia totalmente si le cambias la ropa. De ahí surgió ese instagram y el estilo en el que lo hago “creo” que dice eso, no son personajes estilizados, sino que son cabezones y eso es todo un reto para hacer algo en que la ropa es la protagonista. Esto mismo le conté a Yolanda Sacristán en el evento de Nike x liberty, algo que me gusto mucho y jamás hubiera imaginado que me pasaría.

¿Piensas que la ilustración está de moda o por el contrario vivimos una época en la que se valora a un ilustrador igual que a un artista de bellas artes?

mundopiruuuMuchos ilustradores son artistas de bellas artes. Si te refieres a que si el ilustrador ahora despierta  un interés artístico más allá de adornar un texto o una campaña, sí lo creo. Y  me parece genial. Dalí ilustró ‘Alicia en el país de las maravillas’ o las latas de sopa de tomate de Warhol y eso no les hace menos genios.

Es cierto que ahora se empiezan a dar cuenta de que el ilustrador dibuja bien o es un buen comunicador visual no porque le cayera del cielo un “talento” que no sabe como manejar, sino que es el resultado de horas y horas de estudio. Por lo tanto, es normal que cada vez confíen más en el criterio del ilustrador y las marcas prefieran trabajar directamente con el artista sin tener intermediarios.

No hay que ponerse limitaciones. De tú estas aquí y yo allí. Yo no tengo prejuicios ni complejos . No hace falta demostrar que tienes vida interior con fotos atormentado con neblina en instagram.

Actualmente estas trabajando en tu cuento ‘Bolita de nube’ ilustrado y escrito por ti, ¿es difícil ilustrar para los más pequeños?

¡Qué va! es un medio que ¡me encanta! me resulta muy interesante, porque de algo sencillo puedes sacar una lectura muy profunda. Así es ‘Bolita de nube’ puede parecer una historia sin más, pero en realidad trata de la aceptación de la existencia y el curso natural de las cosas. Los niños no tienen prejuicios, todo vale y eso es genial si no te ponen limitaciones, es fantástico.

mundopiruuu

Si pudiera cambiaría…

La cuota de autónomos y el cobro a 90 días.

Si tuviera una banda sonora ¿Cuál sería?

La banda sonora de mi vida…supongo que podría ser el disco de Chulito Camacho ‘Las heridas del corazón’  canciones como ‘Ricos y pobres’, ‘Fuerte atracción’ y ahora que estoy haciendo un libro autobiográfico ‘Los que conocen mi vida’. Pero si tuviera que ser de mi momento actual sería Matt & Kim ‘hey now’.

Cuando los monstruos enseñan los valores a la sociedad

A todos nos encanta desde bien pequeños mancharnos las manos de cera, pero cuando eso se convierte en tu profesión, mola. Color, creatividad y un importante compromiso con los valores que damos a los más pequeños definen la obra de nuestra artista de este mes, Olga de Dios. Una ilustradora todoterreno que desde el principio tuvo claro lo que quería: contar historias que ayudaran a otros a entender mejor al mundo y la sociedad. Un trabajo que gracias a su estilo infantil consigue conectar de una manera sencilla con esas niñas y niños que demandan algo más que una pizarra digital en sus aulas.

Un estilo único e inconfundible y un compromiso con la educación y la diversidad, dan rienda suelta a los personajes con el sello Olga de Dios que, aunque puedan parecer “monstruosos“, en el fondo, son más que adorables. Por esto y por mucho más, hoy, MalaTinta habla con Olga de Dios.

¿Quién es Olga de Dios?

Soy una mujer de 35 años que vive con su novia en el madrileño barrio de Lavapiés.

¿Recuerdas cuando cogiste un lápiz por primera vez?

No tengo el recuerdo de una primera vez, pero sí recuerdo que desde muy joven, dibujar era algo que me apasionaba y a lo que dedicaba mucho tiempo.

En 2013 ganaste el Premio ‘Apila Primera Impresión’. Haciendo recuento de tu vida profesional y personal, desde ese momento, ¿qué dirías que te aportó conseguirlo?

A nivel profesional el Premio Apila significó para mí la oportunidad de iniciar mi carrera como autora de libros para la infancia. Personalmente ese premio supuso un empujón para lanzarme al vacío y arriesgar por lo que más me gustaba.

Trazos divertidos y colores llamativos dan vida a tu particular imaginario de monstruos, animales y personajes con vida y personalidad propia, ¿Qué te aporta la ilustración infantil en tu trabajo? ¿Por qué decidiste dirigir tu obra en esa línea?

A nivel creativo llevaba tiempo dibujando y creando personajes monstruosos, a nivel personal me surgió la inquietud de generar más referentes. Sentí que era necesario crear nuevas obras para acompañar a la infancia que ofrecieran referentes que yo no encontré de niña. Me apeteció tratar la diversidad desde puntos de vista optimistas, eso lo combiné con mis personajes y el resultado fue Monstruo Rosa, mi primera obra.

Ilustración perteneciente a la obra Monstruo Rosa de Olga de Dios editada por Apila Ediciones, 2013.

Ilustración perteneciente a la obra Monstruo Rosa de Olga de Dios editada por Apila Ediciones, 2013.

¿Piensas que en el mundo del arte, la ilustración es la gran desconocida?

Yo personalmente opino que en nuestro país las disciplinas artísticas están bastante desconsideradas. Hay poco respeto y valoración por el trabajo artístico, tanto a nivel social, económico como académico.

En España, después de ver mis libros, mucha gente me preguntan: ¿ y a qué te dedicas? Sobreentienden que crear libros no es un trabajo.

Dentro del mundo del arte considero que la ilustración va mejorando su posición, aunque sea lentamente. En nuestro país empieza a haber más museos y exposiciones sobre ilustración, en publicidad y en redes sociales cada vez encontramos más ilustración, en las escuelas de arte es una disciplina muy demandada, en las escuelas públicas hay muchas más solicitudes que plazas disponibles para estudiar ilustración. Además, en España se celebran cada vez más exposiciones, ferias y festivales dedicados a la ilustración. Lo que echo en falta es más apoyo institucional a este tipo de iniciativas que son las que generan conciencia, cultura y harían valorar más la profesión en el futuro.

¿Qué hay de ti en cada uno de tus personajes?

Mucho, mi trabajo es bastante visceral. Siento lo que hago como parte de mí y cuando creo un personaje me imagino siempre lo que piensan, lo que sienten y lo que le gustaría decir y hacer. Suena un poco paranoico, pero muchas veces hablo con mis dibujos y me río con ellos.

Ilustraciones pertenecientes a la serie 'Museo de CeraS' de Olga de Dios, 2014.

Ilustraciones pertenecientes a la serie ‘Museo de CeraS’ de Olga de Dios, 2014.

Desde 2014 tu trabajo se ha dedicado casi exclusivamente a la creación literaria, ¿piensas que se puede vivir de contar historias?

Pienso que cualquier persona debería poder vivir dignamente de su trabajo, siempre que este no perjudique a los demás.

En el caso del sector literario es bastante complicado vivir de crear libros, el porcentaje de beneficio que se destina a las autoras y autores es ínfimo. Creo que la industria del libro necesita reestructurarse, adaptarse a los nuevos medios y valorar más a quienes crean el “producto”.

En un momento en el que el Estado destina 72.5 millones de euros menos a becas y ayudas al estudio y el gasto en libros se reduce casi a la mitad en 4 años, ¿piensas que la situación puede mejorar o la cultura es la gran olvidada?

Creo que tenemos que mejorar muchas cosas, entre otras la conciencia y valoración social por la cultura. Pero es un poco la pescadilla que se muerde la cola. Si no se invierte en educación difícilmente se valorará la cultura, ni se generará capacidad crítica en las siguientes generaciones. En el último año he visitado bastantes colegios públicos presentando mi trabajo y mi profesión a niñas y niños de infantil, he conocido a muchas educadoras y educadores que me han manifestado las dificultades a las que se enfrentan cada día en su trabajo fruto del recorte presupuestario y la falta de medios. Es vergonzoso.

Este año decidiste publicar tu trabajo bajo la licencia Creative Commons, ¿qué te llevó a dar este paso?

Mi último libro ‘Pájaro Amarillo’ lo hice para trasmitir a la infancia lo valores positivos del movimiento de cultura libre y decidí empezar a publicar con licencia cc.

Pretendo diferenciar así claramente mi obra de su explotación comercial. Si te interesa leer mi libro puedes descargarlo libremente en mi página web, si te interesa comprar una edición impresa en papel con tapa dura puedes hacerlo a través de la editorial o las librerías.

Otro de los motivos que me lleva a ceder libremente mi obra es facilitar el trabajo a profesionales de la educación a la hora de compartirlos y trabajar con ellos en sus clases. En mis visitas a colegios muchas educadoras me contaban que ellas habían puesto de su biblioteca personal libros para las aulas, decidí que poniendo a su disposición una versión libre en pdf facilitaba esta labor. Muchas aulas paradójicamente disponen de pizarras digitales pero no de presupuesto para comprar libros.

Permitir la obra derivada de mi trabajo fue motivado por las  familias que requieren de adaptaciones de los libros para que sus peques puedan disfrutarlos y que el mercado comercial pocas veces tiene en consideración.

Por ejemplo, una adaptación a pictogramas de uno de mis cuentos es algo que surgió espontáneamente con mi primer libro ‘Monstruo Rosa’, una familia decidió adaptarlo a pictogramas para su peque con autismo y compartirlo en Internet para que otras familias lo disfrutaran, eso es una obra derivada y este tipo de licencias lo contemplan.

‘Monstruo Rosa’, ‘Pájaro Amarillo’, ‘Buscar’ y así, una infinidad de publicaciones que ya han visto la luz con la marca Olga de Dios. Trabajos que han conseguido enseñar valores como el respeto, la diversidad o el cuidado del planeta a los más pequeños ¿piensas que todos los artistas tienen un compromiso con la sociedad?

Yo creo que cualquier ser humano debería sentir un compromiso con su entorno y ser responsable. Cualquier persona se puede convertir en un agente de cambio en su entorno, a la escala que sea.  En el caso del arte entre otras cosas lo considero una herramienta de comunicación muy potente y útil para trasmitir valores críticos de cambio y mejora de nuestra sociedad. Creo que tenemos muchos ejemplos de artistas contemporáneos que trabajan en esa línea y llegan a mucha gente.

Libros publicados Olga de Dios

¿Qué queda de esa Olga de Dios que se manchaba las manos con las temperas?

Yo siento que en esencia soy la misma persona que era de niña. Hago las mismas cosas que son básicamente dibujar e inventar historias. Solo que, ahora, gracias a la educación recibida y a mi dedicación he podido profesionalizar mi trabajo y llegar a más gente.

Para terminar la entrevista nos encantaría saber ¿qué te traes entre manos?

Hago varias cosas al mismo tiempo, compagino siempre el trabajo en mi próximo libro con otras actividades de ilustración. Este año estoy ilustrando los programas de actividades infantiles de La Casa Encendida, el próximo saldrá en septiembre. También colaboro con mis colegas de la Escuela de Arte Diez en proyectos colectivos, acabamos de terminar de ilustrar un calendario solidario y estamos ideando una nueva publicación colectiva.

colectiva.

La ilustradora que convirtió sus personajes en ninots

Diversión, alegría, sencillez, pero a la vez una enorme complejidad, caracterizan el trabajo de la ilustradora que os traemos este mes. Tras personajes sin nombre, pero con mucho carácter se encuentra Isa Falcó, una joven “madrileña” que un día decidió que su sitio estaba entre ninots y cremás.

Ahora, su trabajo se desarrolla en el taller del artista fallero Javier Álvarez-Sala Salinas, en el que deja volar su imaginación dando vida a cada uno de sus locos personajes que, un día, la pidieron a gritos salir del papel. Con un estilo infantil, pero muy cartoon, Isa consigue sacar una sonrisa a cualquiera que tenga la suerte de echar un ojo a sus locos bocetos. Os haremos disfrutar de un estilo divertido y desenfadado, porque hoy, Malatinta habla con Isa Falcó.

¿Quién es Isa Falcó?

Ilustradora, amante de las papadas y las bicicletas.

El fondo de éste mes en Malatinta está diseñado por ti ¿Qué quisiste reflejar en él?

¡Al sommelier de la mala tinta! 

Toda tu vida has garabateado todos los cuadernos que pillabas,¿piensas que uno/a nace siendo artista o con el tiempo y el estudio se va haciendo?

Tela con la preguntita. Si no hubiera decidido seguir dibujando prácticamente todos los días de mi vida, no haría las cosas que hago, y si dejo de hacerlo, me quedaré tal cual estoy ahora. Puede que sí se nazca con “algo”. Está claro que uno no se hace de un día para otro, es un constante aprendizaje que obtenemos de todo lo que nos rodea.

Si tuviera ahora mismo un lápiz en la mano haría…

Apoyarlo en el primer papel que pille y dejar que fluya. (Pensaba metérmelo en la nariz pero aún no tengo perfeccionada la técnica de esa manera).

Como tú misma comentas lo tuyo no era el dibujo técnico, por lo que tu profesora te animó a que continuaras estudiando arte, ¿piensas que hoy en día se fomenta el arte en las aulas?

En mi caso sí. Siempre he destacado en el dibujo y por eso me animaban a seguir con ello, aunque quise ser muchas cosas, taxista, vendedora de chucherías y hasta cuidadora en un zoo. Yo creo que sí que se fomenta y que cuando alguien demuestra aptitudes se le motiva a seguir con ello. Tal como están las cosas esperemos que el arte no desaparezca de las aulas.

Pasaste por academias de arte para terminar finalmente en ESDIP, ¿qué resumen haces del viaje?

Pienso que podría haber aprovechado muchísimo más el tiempo y tendría que haberme movido más, pero aún se puede rectificar y perfeccionar.

¿Qué habrías hecho que no hiciste?

Modelar. En su momento no quise seguir con ello porque no era lo mío y pensaba que no me serviría para nada, pero ahora pienso que me habría gustado mucho hacerlo.

Personajes divertidos con toques infantiles caracterizan tu trabajo, ¿qué te aporta la ilustración infantil?

SketchTotal libertad. Creo que los niños son los mejores visionarios del arte. Me resultaba un poco frustrante cuando a veces los adultos veían mis cuadernos y podían confundir un perro con un cerdo, una persona con una vaca o un motorista con una damisela en apuros. Pero la verdad, es que muchas personas no abren su mente. Siempre que mis primos pequeños me han visto dibujar, (subiéndose por encima y tapándome la luz), sabían exactamente lo que yo quería representar, y se recreaban en todos los detalles sin aburrirse ni pasar las hojas a toda prisa. Me alegra pensar que puede que mi mente sea aún de niña.

Ahora, tu trabajo se desarrolla en Valencia, ya que desde hace unos años te dedicas al mundo fallero que, para muchos, es bastante desconocido. Si alguien te preguntara qué se siente al ver un año de trabajo consumido bajo el fuego, ¿qué le contestarías?

En el poco tiempo que llevo me lo han preguntado muchas veces, así que tengo la respuesta más que ensayada. Es un trabajo que se hace con ese fin, estás mentalizado desde el principio. La obra no se ha destrozado accidentalmente, está hecha para ser consumida por las llamas. Mucha gente me pregunta si lloro. A mi personalmente no me da pena, en cuanto saltan las primeras chispas el día de la cremá ya estás pensando en el proyecto del año siguiente y empiezas con igual ilusión. Pero para los que quieran una respuesta más práctica, veo bastante complicado almacenar obras de tal envergadura, además, aunque no lo parezca, son delicadas y no sería fácil su conservación. “Las fallas están pá quemarlas”.

¿Quién es “la madrileña”?

Una loca con un pequeño sueño que vino a Valencia a vivir con su abuela y que se va haciendo hueco poco a poco.

Llevas un tiempo trabajando y formándote en el taller del artista fallero Javier Álvarez-Sala Salinas (Javito) ¿Qué destacarías de su trabajo?

Es muy dedicado y perfeccionista. Hace muy buen uso del color y estoy aprendiendo mucho con él. Es todo un artista, de los más completos de este mundillo valenciano.

¿Qué queda de la Isa Falcó que llenaba los cuadernos de garabatos? 

Espero que mucho. Aún me sorprendo a mi misma cuando descubro cuadernos de hace años y encuentro dibujillos que no me creo capaz de hacer ahora. Me gusta conservar el más pequeño trazo o el papel más arrugado porque, aunque no le de importancia en su momento, con el tiempo puede ser una maravilla.

Mi vida es como…

Una caja de bombones.

Aún me queda por hacer…

Pintar un mural y dar la vuelta al mundo en bici. Con eso ya habré cumplido

Guiomar González, una ‘niña grande’ que ilustra para los más pequeños

Este mes, el fondo de MataTinta Magazine corre a cargo de una de las ilustradoras infantiles más importantes del momento. Una soñadora que no para de luchar por un sueño al que cada vez se acerca más con paso decidido. Su nombre es Guiomar González y su reto, ilustrar para los más pequeños.

Graduada en ilustración y con un amplia formación en el mundo publicitario, gracias a sus continuas incursiones como colorista. Guiomar hoy nos habla de su último trabajo Tritón, el niño de mar (Palabras de Agua), que ya está a punto de ir por su segunda edición y que el cual ha presentado recientemente en Madrid y Barcelona. Nos contará lo que supone para ella ser ilustradora y nos hablará de sus futuros proyectos. Una ilustradora tradicional que sabe y conoce a la perfección lo que se mueve tras los pinceles.

Nos encantaría conocer en qué momento se enciende la bombilla y te das cuenta que realmente quieres orientar tu carrera profesional al mundo de la ilustración.

Pues creo que cuando tenía 5 años (risas), aunque a esa edad poco sabes lo que significa la palabra ‘profesión’. En el cole me pasaba muchos recreos (y horas de clase), haciendo dibujos que me pedían mis compañeros. En casa me inventaba historias, garabatos y dioramas con los que luego jugaba. Así que creo que siempre ha sido algo hacia lo que mi vida ha estado enfocada.

Como nos has contado, empezaste Bellas Artes, pero más tarde te diste cuenta que lo tuyo era la ilustración ¿Crees que la universidad se ha quedado desfasada? ¿Qué buscabas en ella que no encontraste finalmente?

No lo sé, otros podrán juzgar eso mejor que yo. A fin de cuentas estuve dos años y hace mucho tiempo… El problema es que en aquel momento no tenía mucha idea del resto de opciones que tenía. Cuando estudiaba en el instituto no había Bachillerato Artístico, así que con formación prácticamente nula en artes y poco conocimiento del sector, no se me ocurrió otra cosa que la facultad. Y bueno, resultó no ser para mí. A día de hoy las universidades que forman en Bellas Artes no suelen tener una amplia formación en ilustración, por lo que para poderte formar más a fondo en ella tienes que matricularte en escuelas privadas.

¿Cuál crees que es el problema con el que cuenta la ilustración por el que no se le da la importancia que realmente tiene?

Pues no sabría qué contestar a eso. Más allá de que pueda ser un problema cultural, creo que debería de haber algo más de variedad en estudios artísticos universitarios, como hay en otros países, carreras dedicadas a ilustración, animación, etc.

Participaste en bastantes trabajos como colorista dentro del mundo de la publicidad. ¿Qué podrías destacar de esta etapa? ¿Tuviste la suficiente independencia creativa como para poder desarrollarte profesionalmente?

Bueno, cuando trabajas de colorista no tienes muchas posibilidades, aunque sí que intentas incorporar algo de tu cosecha, aportar algún detalle nuevo. Y esto está bien, te obliga a aprender cosas nuevas o que no estás acostumbrado a hacer y a veces a aprenderlas muy rápido. Gracias a ello he aprendido, al menos, una cosa nueva con cada proyecto, ya fuera publicitario, editorial, encargos personales o cualquier otra cosa fuera de la ilustración infantil.

Tus trabajos se caracterizan por un tipo de ilustración tradicional trabajada mediante diferentes sketches y pintada con acrílico para más tarde ser escaneada. Si pudieras poner en una balanza ilustración tradicional y digital, ¿por cuál te decantarías?

Depende del trabajo, claro. Para el tipo de proyectos que he comentado antes, la ilustración digital. Pero para mí y para la ilustración infantil me quedo, sin lugar a dudas, con lo tradicional. Para los libros infantiles creo que da una sensación más cálida, más cercana… es como si pudiéramos palpar la ilustración, no sé si me explico, los detalles de los trazos y los materiales. Es lo que a mí siempre me gustó como lectora.

Tras pasar por el mundo de la publicidad, decidiste que era el momento de centrarte en la ilustración infantil. Participaste en la serie Ilusionaria, ilustrando  el cuento El duende Kukulikú, con el objetivo de recaudar fondos para la asociación Matrioshka-Fons Mellaria para ayudar a niños afectado por el desastre de Chernóbil. Le siguieron ¿Dónde está mi caparazón? de Dolmen Editorial y Mudita de Kelonia Editorial, publicados en 2012, también con fines benéficos, ¿Cómo surgieron estos proyectos? ¿Sentiste la obligación de dar lo máximo de ti?

Pues surgieron a través de amigos comunes. Una amiga escritora con la que tenía otro proyecto en común me comentó que iba a participar escribiendo un cuento y me propuso participar ilustrándolo. Sabiendo que iba a servir para ayudar a niños víctimas de Chernóbil, ni me lo pensé. Ya he participado en tres ediciones, cada una enfocada a un proyecto benéfico distinto. Con cada libro intento dar lo máximo posible, pero estos cuentos sí que iban con especial cariño. Es muy gratificante pensar que con tu trabajo vas a ayudar a cambiar, aunque sea un poquito, la vida de otro ser humano y más de esos niños que tanto lo necesitan. Puede que tus libros gusten, emocionen… eso es maravilloso; pero, como en este caso, que alguien se acerque y te agradezca ese trabajo, es algo muy distinto.

Ahora estás totalmente centrada en la ilustración infantil. ¿Si tuvieras que reflexionar el por qué decidiste dirigir tu carrera profesional a los más pequeños de la casa que destacarías?

Pues en primer lugar, porque siempre me han encantado los cuentos y segundo, porque me parece que tiene muchísimas posibilidades. No sólo en cuanto a la técnica (que me gusta variar de un cuento a otro), si no a que puedes contar historias profundas, banales, tristes, locas, alegres… transmitir un montón de cosas de una manera creativa y bonita, a la vez que sencilla y simbólica.

En septiembre salió a la venta Tritón, el niño de mar (Palabras de Agua) que a día de hoy está siendo un éxito de ventas. Un cuento que era presentado bajo el eslogan “si deseas algo con mucha fuerza, puede hacerse realidad”. Nosotros desde MalaTinta nos lanzamos a preguntarte: ¿Has conseguido hacer realidad tus sueños?

Uf, aún queda mucho camino por recorrer, pero el hecho de haber encontrado el camino es la mitad del proceso. Lo demás es trabajo y tiempo… ¡eso bien lo sabe Tritón!. Aún así he de decir que terminar el año con dos libros publicados, el primero de ellos, precisamente Tritón – el niño de mar, con una muy posible segunda edición, es algo que hace un año ni podía imaginar. Así que las metas a corto plazo se van cumpliendo, sí.

Háblanos de tus próximos proyectos. Nos has contado que entre ellos hay un cuento para iPad, ¿crees que el futuro está ahí?

Pues lo próximo es un cuento de Navidad que está a puntito de salir. Se llama Pino-Palo (Cuadernos de Sildavia). Es una historia un poco atípica dentro del contexto navideño.

Para el año que viene estoy preparando varios álbumes ilustrados, uno de ellos posiblemente de nuevo con Pepa Mayo y Palabras de Agua, además de otro que estoy a punto de terminar con mi hermano. De todo ello y alguna cosa más que se está gestando por ahí os iré informando en mi blog.

El cuento para iPad es algo que se me ocurrió hace poco, es un cuentito en verso que lleva mucho tiempo en el tintero y dado que es un cuento cortito, a su autora y a mí nos pareció buena idea hacerlo para iPad en vez de en papel. Espero que en pocos meses vea también la luz. Siempre creo que es bueno probar otros formatos, soportes… cuanto más sepas hacer, mejor. Pero personalmente siguen preocupándome más las buenas ideas y las cosas bien hechas que creo que siempre tienen futuro, en lugar del medio en el que se lleven a cabo. Creo que todos los formatos pueden convivir.

Para cerrar esta entrevista nos encantaría que todo el mundo supiera qué te reporta a ti la ilustración y por qué no cambiarías de profesión jamás.

Pues, aparte de ser algo divertido como ya dije antes, es algo que hace que esté continuamente aprendiendo y descubriendo cosas de mí y de lo que me rodea. Dar vida a personajes, a su mundo, transmitir sus emociones, hacer todo eso visible es algo muy estimulante y todo un reto en cada libro. Es como jugar a un juego nuevo cada vez… ¿quién no querría dedicarse a algo así?

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