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¿Y si el protagonista del viral de la BBC hubiera sido mujer?

Seguro que todos habéis visto el vídeo viral de Robert Kelly siendo interrumpido por sus hijos en medio de una entrevista en directo con la BBC.

¿Que no lo habéis visto? Eso lo solucionamos en un momento. No tiene desperdicio…

No vamos a entrar a debatir sobre la polémica que se ha creado en relación a los prejuicios raciales que muchos de nosotros hemos demostrado al pensar que “una niñera iba a ser despedida”… Donde la realidad es que esa mujer que aparece por detrás, ni es la niñera ni una asistenta, sino su pareja y madre de los niños. Dejando esa parte de lado, queremos enseñaros una posible realidad paralela.

Navegando por la red nos topamos con el maravilloso mundo de Internet. Él, experto en virales y memes, ha decidido dar una vuelta de tuerca a esta situación y recrear una parodia crítica, que provoca no sólo risas, sino reflexiones.

¿Qué hubiera ocurrido si el protagonista del vídeo de la BBC hubiera sido una mujer?

¿Te harías un selfie sobre una tumba?

¿Te harías una foto haciendo el pino sobre una tumba?

Ésa es la actitud que cuestiona el israelí Shahak Shapira en relación a las fotos que se hacen diariamente los turistas que visitan en Alemania el Monumento a los Judíos de Europa Asesinados. 2711 losas de cemento u hormigón de diferentes tamaños fueron construidas para honrar y visibilizar la muerte de millones de personas asesinadas durante el Holocausto Nazi.

Si habéis visitado este memorial en Berlín, ciertamente se siente un silencio impresionante y perturbador al caminar entre los pasillos de estas tumbas ficticias, incluso en medio del ruido de la ciudad.

Por ello nace Yolocaust,  un proyecto en el que el artista invita a la reflexión personal a través de la crítica y la contraposición de dos fotografías: la típica foto del turista con el Monumento al Holocausto, y la misma escena en la época de la Segunda Guerra Mundial con los cuerpos de los fallecidos detrás.

Shahak critica en la propia web, y a través de la ironía, la actitud de aquellos turistas que se fotografían en el memorial mostrando comportamientos que él considera faltas de respeto hacia los fallecidos, y lo que sus muertes representan.

La polémica no ha tardado en aparecer: ¿es un exagerado? ¿El hambre de ‘likes’ en las redes de nuestra sociedad ha ganado la batalla al respeto?

Por si eso fuera poco, ha dedicado la obra a Björn Höcke, un neonazi del partido Alternativa para Alemania, y que consideraba el monumento como una vergüenza en sí.

 

 

Celeste, modelo de estar por casa

¿Celeste Barber? ¡¿Todavía no la conoces?! Bueno, pues eso lo arreglamos en un momento.

Es una actriz y humorista australiana conocida por su papel en la serie All Saints, pero… ¿Por qué está de moda ahora? Pues porque después de un intercambio de fotos con su hermana decidió comenzar #CelesteChallengeAccepted revolucionando Instagram. A primera vista parece que simplemente se dedica a imitar fotos de modelos -sus musas-, y cuando nos referimos a imitar, nos referimos a llevarlo al extremo y con todas sus consecuencias. Nos referimos a esto:

 

Sin embargo, si ponemos el zoom la iniciativa se revela y se rebela; esa realidad ficticia que se nos presenta desde el mundo de la moda, las redes sociales y el postureo generalizado para el alimento de nuestro ego, todo aquello que a veces te hace que pensar que tu vida y tu cuerpo son miserables en comparación con los del resto. Tacones para estar por casa, poner la lavadora haciendo el pino en ropa interior, posturas y cuerpos quasi-imposibles para la mayoría, lugares de ensueño, vidas perfectas. ¿Acaso ésa es la vida ‘normal’ que lleva la gente de a pie?

Brillante parodia de las fotos de famosos, modelos y celebrities llevaba a su máximo exponente, el sentido del ridículo brilla por su ausencia y eso es una de las cosas que más se valoran de ella y su trabajo, la naturalidad con la que se expone, se siente auténtico y real. No tiene desperdicio, carcajadas y risitas son habituales al ver sus fotos pero desde luego sus comentarios se llevan la palma como puedes ver en la presentación siguiente donde se expone tan sólo una pequeña muestra…

 

¿Tienes un mal día? Dale un ‘follow’ a su Instagram y no podrás evitar que se te escape -como mínimo- una sonrisa. Bien recibido sea un poco de liberación, un poco de humor y descaro nunca viene mal, dicen que es bueno para el corazón, así que aquí os dejamos un poquito de salud para sobrellevar bien el fin de semana, y sobre todo, el lunes que nos acecha destrás de la esquina.

Las mentiras que esconden las idílicas fotos de Instagram

Con tan sólo 18 años, Essena O’Neill podía presumir de tener todo un séquito de seguidores que seguían día tras día su idílica vida en Instragram. Pero ahora, con más de 712.000 followers, esta joven australiana ha decidido romper con todo y abandonar la popular red social porque asegura que esa “no es la vida real”. De esta forma, el pasado 27 de octubre, O’Neill eliminó más de 2.000 fotografías que había compartido con otros usuarios dejando tan solo algunas pocas en las que editó el texto, donde explicaba la verdadera realidad que esconde cada imagen, demostrando que no todo es tan bonito como parece. Aunque desde hoy, Essena ha decidido eliminar por completo su cuenta de Instagram y otras como YouTube y Snapchat, ya que, a su parecer, su mensaje no ha llegado tal y como ella quería y los usuarios se han quedado más con la anécdota que con la moraleja.

Tuve que hacer como 100 poses para lograr que mi barriga se viera bien. No comí ese día. Grité a mi hermana para que siguiera haciendo fotos hasta estar orgullosa de alguna”, asegura en el pie de una de las imágenes donde vemos a O’Neill posando en la playa. Y es que, la joven estaba harta de ser un ejemplo para tantas personas de algo falso y de sentirse totalmente vacía. “Si sigues a chicas instagramers y piensas que quieres ser como ellas sé consciente de que sólo te muestran lo que quieren. Si etiquetan a una empresa el 99% de las veces es porque le han pagado. No hay nada malo en apoyar a marcas que amas, pero esto no tiene ningún propósito. Risa forzosa, ropa pequeña y ser pagada para salir guapa”.

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Sin darme cuenta, he pasado la mayor parte de mi vida siendo adicta a las redes sociales, la aprobación social, el estatus y mi aspecto físico. Estaba consumida por ello. Las redes sociales, especialmente como yo las usé, no son reales. Es un sistema basado en el éxito de tener más seguidores. ¿Cómo podemos darnos cuenta de nuestros propios talentos si no dejamos de fijarnos en los demás?”, ha escrito en su última imagen publicada donde, además, asegura que “somos una generación de cerebros lavados”. 3Ojalá alguien me hubiera dicho que valgo mucho más que mi sexualidad. En esta foto tenía 16 años. Esto es todo lo que pensaba que los demás deseaban, lo que gana likes, lo que creía que molaba. Esto no mola. No hay nada inspirador en ello.”, critica la joven a propósito de sus imágenes donde se la ve ligera de ropa a pesar de ser menor de edad. “Tenía 16 años. ¡16! No llevé este outfit fuera de casa, solo era para la foto. ¿Qué obsesión hay para parecer mayor y más sexy?”.

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Como muchas otras estrellas de la red, O’Neill consiguió que numerosas marcas le pagaran por lucir sus productos. “Me pagaron 400 dólares por colgar una foto con este vestido. Esto fue cuando tenía 150.000 seguidores. Con medio millón de seguidores sé que muchas marcas pagan hasta 2.000 dólares por post. No hay nada de malo en aceptar tratos con marcas. Solo creo que debe saberse. Esta foto no tiene sustancia, no tiene ética (era ignorante en esa época). Antes de promover algo pregúntate: ¿cuál es la intención de la persona que promociona esta foto?”.

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Para poner punto y final, Essena ha decidido dejar las redes sociales y centrarse en proyectos “de la vida real”, lanzando una web con el objetivo de ayudar a otros jóvenes a desengancharse de follows y likes. Además, en ella confiesa sus sentimientos y ha escrito su declaración de principios basados en llevar una alimentación vegetariana, el equilibrio de la salud física y mental, así como la conservación del medio ambiente.

Hoy mismo ha colgado un vídeo en dicha página titulado Let’s talk about something more important than me, please? (¿Hablamos de algo más importante que de mí, por favor?) donde asegura que la historia que se ha contado ha sido la de una “adolescente que culpa a las redes sociales de sus problemas”, mientras que a ella lo que le hubiera gustado leer son titulares como “adolescente plantea preguntas sobre sobre la transparencia online o los productos engañosos” o “adolescente habla sobre la realidad detrás de un vida constantemente editada”. Finalmente, la modelo ha dicho que con su proyecto lo que pretende es “investigar más sobre lo que importa de verdad” y que se deje de centrar la atención sobre ella.

La tierra marciana de Ridley Scott

Basada en la novela de Andy Weir, The Martian es a los ojos de Ridley Scott, la historia de supervivencia de un hombre en el terreno más hostil de todos: Marte. La premisa principal de The Martian resultará interesante, sobre todo para los niños (ya crecidos) que fallamos en nuestro sueño de ser astronautas y como consecuencia nos apasionan hoy las películas del espacio.

themartian2Mark Watney, que así se llama nuestro superviviente, es un astronauta (y botánico) abandonado en Marte durante una misión interrumpida por una fuerte tormenta espacial. Watney se verá así obligado a intentar sobrevivir en el planeta rojo, a la (larga) espera de que alguien vuelva para recogerle y llevarle a casa. Resulta curioso que The Martian funcione como comedia mejor que como cualquier otra cosa, tanto en sus momentos tensos como en los que no lo son. Nos queda la duda de si es algo buscado, pues su guión denota cierto humor sarcástico en algunos momentos, pero no estamos seguros de que fuera así en pasajes más tensos que, curiosamente, también hacen reír.

Por otra parte, no cae en saco roto el tremendo trabajo de impacto visual de la imagen: el contraste del interior-exterior (nave-planeta): esos blancos impolutos en el interior y ese grano cobrizo exterior resultan espectaculares hasta en el primer fotograma. Y es que The Martian comienza con una escena sin tregua alguna. En el primer minuto el espectador ya se verá en el planeta rojo y con una tormenta espacial encima. Resulta curiosa la manera tan directa en la que comienza la película, sobre todo comparado con lo que viene detrás. No es que The Martian se haga complicada por extensión, pero quizá sí por haberla enfocado hacia su vertiente más mediática. Digamos que la película, a medida que avanza, gana en textura y pierde en coherencia interna.

Es horrible comparar The Martian con Interstellar, pero me themartian1van a permitir decir que estando en el espacio, con Matt Damon a la cabeza del meollo y Jessica Chastain también en el reparto la comparación tenía que salir. Y mejor que lo asumamos más pronto que tarde.

Quien haya visto Interstellar y no haya pensado que Ridley Scott ha cogido a Matt Damon para darle una buena lección de comportamiento, miente. Y quien por el contrario no haya visto Interstellar y viendo The Martian no haya pensado que la situación de Damon ya dramática de por sí, se multiplica exponencial, constante, (innecesaria) y repetitivamente, también miente.

Si Ridley Scott hubiera hecho simplemente un Naufrago versión espacial, estaríamos posiblemente hablando de The Martian como una auténtica ‘masterpiece’, y una ‘masterpiece’ con una exquisita música ochentera además. Sin embargo, confluyen en la película otras subtramas que nada o poco tienen que aportar a lo que interesa aquí: la supervivencia.

The Martian tiene algo muy bueno y es que es precisamente son esas lecciones de comportamiento a Matt Damon, a partir de ahora Mark Watney, las que funcionan en la película. Funciona la trama del hombre superviviente. Funciona y resulta realmente interesante ver cómo vive una persona en la más absoluta soledad de un planeta desconocido y funciona ver que se puede crear donde nada había antes. Que se puede sobrevivir en el medio y sobre todo que se puede sobrevivir AL medio. Con algo de ingenio, eso sí. Funciona incluso la vena filosófica que se atisba en el personaje. El viaje interior de Watney, del que somos partícipes durante la primera mitad de la cinta, gusta.

themartian3Ahora bien, las idas y venidas de la NASA, sus discusiones, su patriotismo exacerbado y su exaltación in extremis (típica tirada de papeles por los aires incluida) junto con la integración en la trama de otros países y el DEMASIADO EXTENSO embrollo que entre todos organizan para rescatar al polizón perdido, la verdad es que nos importa…cero. Nada. Desgraciadamente no podemos decir que son cosas que “están fuera de lugar” porque no hay mejor lugar para que ocurran que el hecho de que un astronauta se ha perdido en Marte… Pero lo cierto es que nosotros lo único queremos ver a Mark Watney adelagazar, coserse él mismo las heridas y quemarse la cabeza con un quemador casero. Queremos ver a Mark Watney en soledad y el reto de hacer un huerto espacial con riego automático por condensación de agua, queremos ver al hombre crear. Y no, no queremos que su rescate sea televisado (QUÉ?).

En The Martian, Ridley Scott no parece darse cuenta de dónde se encuentra el filón de su película (o no le importa ni lo más mínimo) y es ahí donde la cinta pierde en gran parte su razón de ser, enlazando un punto de giro con otro, adversidad tras adversidad, problema tras problema: entre la nave que está volviendo la Tierra y la NASA, entre jefes de otros jefes de la NASA, entre la NASA y los orientales, entre la NASA y la NASA (¡¿?). Problemas por todas partes. Demasiadas trabas, algunas de ellas extremadamente rebuscadas… que tienen como consecuencia el cansancio absoluto por toda la tremendez que allí tiene lugar. El empeño por mostrar la fuerza “del equipo” resulta extenuante, más levemente cuando entra en escena el maravilloso personaje de Rich Purnell y su “Proyecto Elrond” que aporta frescura y carcajadas limpias, además de un ambiente más distendido a una cinta que se nos había quedado en standby hace media hora a pesar de su repartazo.

Y es que cuando vas a ver una película del espacio y te ofrecen tremendeces, puedes comprar o no. Pero cuando vas a ver una película del espacio que ofrece algo más que tremendeces y te obligan literalmente a verlas, la cosa cambia. Y en este caso nosotros solo veníamos a ver el potato challenge

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No se permiten trabajadores Disney

“Realmente deprimente, soso y muy aburrido”. Estas han sido las palabras de The Guardian al calificar la nueva y gigantesca obra del artista de la intervención urbana conocido como Banksy. Dismaland, que así se llama el parque (por llamarlo de alguna forma) se encuentra en un pequeño pueblecito de Reino Unido, y algo nos dice que en The Guardian no deben andar muy desencaminados con su definición, pues la propia leyenda que reza bajo el cartel de Dismaland no es otra que “Bemusement Park” (“Parque desconcertante”). Banksy lo deja claro desde la entrada: su universo no iba a cambiar ni una pizca por trasladarse esta vez a un parque de atracciones.

En propias palabras del autor, Dismaland es una nueva forma de provocación, una obra de denuncia donde mantener, cómo no, las claves de su trabajo pero trasladadas a un nuevo y más amplio formato. Dismaland, señalaría así, la mercantilización del arte popular, el capitalismo, la banca, la autoridad, el maltrado y la reivindicación de lugares abandonados (se asienta en un antiguo centro de ocio de una ciudad costera venida a menos). Los visitantes del anti-parque por excelencia, además de disfrutar de un día a tope de crítica social, podrán disfrutar de un total de 68 obras de arte (10 del propio Banksy y 58 de otros artistas del mundo como Damien Hirst o Jenny Holzer).

2843Peculiar tanto en su puesta en escena como en el trato de sus trabajadores, Dismaland ofrece a los visitantes (¡y por el módico precio de 4 euros!) una experiencia de lo más originalmente deprimente: la realidad de Dismaland es que el mítico castillo de parque Disney aquí se cae a cachos o que algunas de las Princesas Disney aparecen desfiguradas o yacen en el suelo más muertas que vivas mientras son fotografiadas por paparazzis.

Ya desde la misma entrada, los asistentes son sometidos a un exhaustivo contr2B863C8300000578-3205835-image-a-28_1440156271049ol de seguridad más propio del aeropuerto más exigente del planeta, y una vez dentro del parque, los deprimentes empleados se encargan de repartir globos con el prometedor mensaje de “soy un imbécil” mientras una grabración escuchada por megafonía se encarga de repetir que “la vida no es un cuento de hadas”. No es la primera vez que Banksy arremete contra Disney y toda su ideología. En el año 2005 la atracción Thunder Mountain de Disneyland se vio ligeramente redecorada por un maniquí vestido con un peto naranja; en 2011 los personajes de El Libro de la Selva fueron recreados siendo ejecutados en una pintura del artista para Greenpeace… No es que Banksy la tenga tomada con Walt Disney.

Se prohíben estrictamente pinturas en aerosol, rotuladores, cuchillos y representantes legales de la Corporación Walt Disney.

O quizá sí.

Hay mucho de anti Disney en Dismaland, pero allí también está representado hasta el último ápice de la crítica social que lleva planteando Banksy desde sus inicios, empezando por el juego de “atrapa tu patito” aquí transformado en balsas que en lugar de patitos transportan inmigrantes en busca de un puerto que les acoja, mientras su balsa esquiva los cadáveres de los subsaharianos ya ahogados en el intento. Que por originalidad no quede, ni siquiera en los perritos calientes. Y es que Banksy es claro hasta para eso: perritos calientes gratis para cualquier visitante que adivine de qué animal están hechas las salchichas. Que para engañarnos ya está McDonald’s, pensará Banksy…

Lady Gaga, “mamarracha drogadicta” en manos de ULAP2

Lady Gaga es unas de las artistas más veneradas de los últimos tiempos, lo que también se traduce en que tiene el honor de convertirse también en una de las más parodiadas. Pero pocos logran hacerlo de forma tan magistral como ULAP2, un canal de Youtube realizado por un diseñador gráfico español que ha sabido mofarse de la Femme Monster sin desairar a su millonaria horda de seguidores.

Aunque este artista de la caricatura digital ya ha centrado su interés en personajes tan a la orden del día como Belén Esteban, Mario Vaquerizo, Pablo Iglesias, Kiko Rivera, Risto Mejide, Falete, Jorge Javier Vázquez o la mismísima Mercedes Milá –este último vídeo, La puerca de Milá, llegó a comentarse incluso en el plató de Gran Hermano hace seis años–, ninguno de ellos logran hacer sombra a los diversos vídeos que le ha dedicado a la controvertida cantante Lady Gaga.

Un peculiar humor negro, acompañado de canciones pegadizas con letras desternillantes que pueden herir sensibilidades si lo tuyo no es la ironía bien hilada, son algunos de los ingredientes con los que cuentan sus producciones. Desde aquella versión de su ya mítica Alejandro, hasta ese otro extraño videoclip de Aplause, pasando por otro en el que recorre su carrera musical en clave de comedia, con cierta crítica en la que no se deja a un lado su coqueteo con las drogas, su pasión por la moda estrambótica  o las diversas acusaciones de plagio al ser comparada con otras divas del pop como Cher, Madonna, Britney Spears o Christina Aguilera.

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