Seis años sin el último ‘Joker’

Siempre es triste perder a alguien. Mucho más cuando muere a la corta edad de 28 años. Ayer se cumplieron seis años desde que la vida del actor Heath Ledger llegara a su fin por una sobredosis accidental de medicamentos. Aún sin llegar a cumplir los 30 años el actor ya tenía a sus espaldas una carrera totalmente prometedora.

Como no tanto1510862_735249086488369_127s otros compañeros de su generación, Heath Ledger fue un actor que supo encauzar muy bien su carrera profesional; se convirtió en un actor difícil de encasillar, eligiendo siempre papeles de lo más versátiles. Protagonizar cintas El patriota junto a Mel Gibson, Destino de caballero o Ned Kelly, le hicieron destacar y distanciarse de lo que podría esperarse de un joven actor de su edad, porque, ¿para qué negarlo? lo cierto es que muchos se pierden en papeles sin demasiado fundamento, cegados en la búsqueda de la tan ansiada fama.

Capaz de interpretar papeles tan dispares como los que hizo en Brokeback Mountain o el segundo Batman de Nolan El Caballero Oscuro, Heath Ledger apuntaba maneras para convertirse en uno de los grandes. Y de una manera u otra, lo acabó siendo. Su interpretación del Joker incluso le valió un Oscar (aunque póstumo). Desgraciadamente nunca sabremos si este Oscar fue una manera de “compensar su pérdida”, o si por el contrario lo hubiera recibido de igual manera de haber estado él presente en el Kodak Theatre la noche de la entrega de premios. Con Oscar o sin él, lo cierto es que Ledger convirtió al ya icónico Joker en una figura todavía más excéntrica y desequilibrada de lo que ya conocíamos, y esto no pasó desapercibido para las hordas de fans de Batman que tras el estreno de la película (y más tras la muerte de Ledger) inundaron las calles con pintadas y graffitis del Joker.

[photomosaic ids=”7929,7930,7931,7932,7933,7934″]

heath_ledger_painting320Pero Heath también ha sido retratado fuera de las calles. Vincent Fantauzzo, amigo del actor, llevaba años queriendo retratarle sin éxito. Hasta que pocos meses antes de la muerte de Heath, el propio actor le llamó porque se sentía preparado para el retrato. Tras algunas sesiones iniciales, Ledger tuvo que retomar su trabajo y Fantauzzo continuó pintando (sin modelo) hasta que se enteró de la muerte del actor. Meses después terminaba la pintura, sin posibilidad de enseñársela al que en ella fue retratado.

Con el nombre simple de Heath nació esta obra que ilustra al actor en tres versiones, una de ellas situada en el centro, mira inquisitivamente al espectador, las otras dos, situadas a ambos lados, actúan como una especie de ángel y diablo, susurrando a Ledger. Según Fantauzzo las figuras de los lados representan las diferentes maneras en que actúa nuestra mente, siendo la figura central la propia persona. El cuadro podría ser interpretado como una forma de ilustrar esas vocecitas interiores que todos tenemos y que a veces pueden llegar a volvernos locos, por dispares.

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El cuadro fue presentado a concurso para el Archibald Price, uno de los premios de arte más prestigiosos de Australia, junto a otros 249 retratos de diferentes autores. Ganó el premio del público otorgado en el concurso de ese mismo año, 2008.

Heath Ledger nos abandonó en un momento cumbre en su carrera, que, nos guste o no, no han hecho más que mitificarlo y adjudicarle el título de “aquel gran actor cuya vida se vio truncada”. Si Heath hubiera continuado eligiendo esos maravilloso papeles, si hubiera seguido siquiera en el mundo de la interpretación o si lo hubiera acabado abandonando minado por la presión de los medios, nunca lo sabremos. De cualquier manera, lo que nos ha quedado de él es grande y así será como le recordaremos.

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2 Comentarios

  1. Villa

    RIP!!

  2. Manuel

    Grande! DEP

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