A lo largo de las últimas semanas están saliendo a la luz múltiples escándalos sexuales que señalan a numerosos personajes públicos del mundo del arte, u otros ámbitos de la ‘vida pública’, como perpetradores de supuestos abusos sexuales o intentos de violación.

¿Qué pasa, es que se ha puesto de moda?

No, no se ha puesto de moda. Ser abusado/a no se pone de moda.

Pasa que se están deconstruyendo tabúes, que es diferente. Se están derribando muros. Los muros del silencio, que es la cárcel más cruel en la que se encierra y somete a la víctima de cualquier tipo de abuso, sea del índole que sea. Cuando se rompe el silencio de su tormento, se abre la jaula más dolorosa.

Y es que ocurre que, con frecuencia, las víctimas de un abuso piensan que ellas han tenido la culpa y por eso callan; piensan que, además de abusados, serán juzgados.

La culpabilización de la víctima

Cuando eres víctima de acoso, de abuso sexual o de un intento, y das el paso de hablar sobre ello, es fácil encontrarse frente a esta pregunta: ¿Qué llevabas puesto el día que ocurrió?

Es por eso que el Centro para la Educación y Prevención de la Violencia Sexual de la Universidad de Kansas (Estados Unidos) ha montado la exposición que lleva esta pregunta por título: ‘What were you wearing?’

Con ella pretende desmontar parte de los argumentos en los que se sustenta la cultura de la violación, y visibilizar así que la ropa no es la responsable de que alguien te viole, sino la persona que comete el acto en sí.

En la exposición se muestran 40 historias de personas que han sido víctima de un abuso sexual, y para ello se muestran las prendas que vestían cuando éstas fueron agredidas.

“¿Qué llevabas puesto? ‘ Un traje de baño. Habíamos ido en canoa por el río todo el día. Fue un tiempo realmente divertido. Entonces ellos entraron en mi tienda de campaña cuando yo estaba intentando cambiarme de ropa’ “.

“¿Qué llevabas puesto? ‘Mi camiseta amarilla favorita, pero no recuerdo qué pantalones llevaba puestos. Recuerdo que estaba muy confundido y que sólo quería salir de la habitación de mi hermano y seguir viendo mis dibujos animados’ “

“¿Qué llevabas puesto? ‘Un vestido de verano. Meses después, mi madre se paró delante de mi armario y se quejó porque ya nunca me ponía ninguno de mis vestidos. Tenía seis años’ “.

“¿Qué llevaba puesto? ‘Una camiseta y vaqueros. Ocurrió tres veces, por tres personas diferentes en mi vida. Cada una de esas veces llevaba una camiseta y vaqueros’ “.

‘¿Qué llevabas puesto?’

El texto que acompaña esta foto en la portada dice así:

¿Qué llevabas puesto?

“Falté un par de días al trabajo después de que ocurriera. Cuando se lo conté a mi jefe, ella me hizo esta pregunta. Le respondí, ‘una camiseta y unos vaqueros zorra, ¿qué es lo que te pones para un partido de baloncesto? 

Me fui y jamás volví. “

Esta pregunta, a ojos de los profesionales de la salud, no hace más que cuestionar y y estigmatizar a la víctima, además de incrementar su sensación de culpa. Y lo peor de todo es que esta pregunta o similares, no son poco habituales.

Sin embargo, la responsabilidad de los actos de una persona termina donde empieza la responsabilidad de los actos de otra.

Esto quiere decir que, por ejemplo, si tú estás tumbado/a en la cama de alguien desnudo/a y de repente dices que no, significa NO. Significa que si aún así te fuerzan a mantener relaciones sexuales, la responsabilidad del abuso no es tuya, sino de la persona que está abusando de ti y traspasando los límites de ese NO.

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