Durante el último mes, parece que el cielo es mucho más gris de lo normal. El cambio de hora, que nos relega a atrasar el reloj y a perder una hora más de luz de lo que estamos acostumbrados, y la llegada del mal tiempo, que parece haber querido instalarse por aquí durante una larga temporada, ayudan a entristecer lo que por sí parece la llegada del otoño. Esta época del año se suele vestir de los colores más asombrosos y brillantes como los marrones y rojizos de las hojas que caen de los árboles, lo que contribuye a teñir el paisaje de luz antes de la llegada del invierno, esa fría estación que lo desnuda por completo. Es esa luz de color lo que hace del paisaje algo bonito, diferente y que no pase desapercibido a los ojos del espectador. Y es esta filosofía de la naturaleza la que el artista que nos ocupa hoy entiende a la perfección y la plasma en sus animaciones de una forma excepcional.

Lucas Zanotto es uno de esos artistas que no pasan desapercibidos. Nacido en el norte de Italia, no dudó en desplazarse a Milán para iniciar su carrera como ilustrador. Después se trasladaría a vivir a Barcelona y Berlín para, por último, aterrizar en Helsinki donde tiene instalado su taller de trabajo y donde reside junto su familia. Sus animaciones han recibido premios como el León de Oro de Cannes, el premio Apple de diseño o el premio a la mejor animación del certamen de Ottawa, en Canadá.

Sus trabajos tienen un aire infantil fácilmente reconocible. El colorido y las formas son la máxima de sus animaciones, donde el componente musical aparece íntimamente ligado a ellas y forman un todo indisoluble. Muchas de sus animaciones van dirigidas al público infantil, aunque otras van dirigidas a un público más adulto. Pero ese aire original, sencillo y brillante se mantiene en ambos tipos de trabajo.

Lo que es muy común es su interés por los animales dentro de sus obras. En la mayoría aparecen de forma continua. Es muy probable que el contacto con la naturaleza en sus Alpes natales le haya fascinado de tal manera que ese elemento animalístico sea necesario como un sello de identidad de su hacer. No hay duda que su dominio de ese mundo natural y animal, unido a la alegría de movimiento y a las gamas pastel de color empleadas, conforma un mundo único y especial que sólo Zanotto sabe darle vida.

Su último trabajo tiene como protagonistas ese mundo de animales tan característico al que ha bautizado con el nombre de Minimals. Utilizando como inspiración las formas de madera de las construcciones infantiles, Zanotto ha sido capaz de crear una animación divertida y poco convencional, donde el movimiento y el color ayudan a dar esa chispa que toda creación necesita.

 

Para disfrutar de otros muchos de sus trabajos, su página web es la siguiente: http://www.lucaszanotto.com/

Una casa “colgada” en los Alpes