Ulises Mérida con Esther Noriega, Amaya Arzuaga, Ángel Schlesser o Ana Locking fueron algunos de los diseñadores que ayer pasaron por las salas Mercedes-Benz y Bertha Benz para presentarnos sus nuevas colecciones Otoño-Invierno 2015/16. Pero el cierre de jornada era algo diferente a lo que MBFWM nos tenía acostumbrados. Portugal, como país invitado subía a la pasarela a tres de sus diseñadores más internacionales. Anabela Baldaque, Júlio Torcazo y Miguel Vieira demostraron la fuerza que el país vecino posee en materia de diseño de moda.

Tres modistos que, gracias a un acuerdo entre la pasarela madrileña y Portugal Fashion, mostraban las colecciones de la moda lusa.

Anabela Baldaque presentaba su particular «hora del té», en la que los tejidos brocados, sedas, lúrex y texturas confantasías y lisas hacían de las suyas. Colores que nos hacían recordar esos momentos en los que, durante el otoño, las hojas recién caídas de los árboles de colores beige y crudos invaden las calles de las ciudades. Una colección que saborea la elegancia con un mezcla de rock romántico.

Júlio Torcato apagaba las luces de la pasarela para demostrar el «particular» estilo elegante y urbano al que nos tiene acostumbrados. A ritmo de rock se presentaba Two (2) collection, una colección en la que la dualidad y duplicidad del ser humano se hacía con los tejidos. Colores oscuros, burdeos y ceniza invadían la pasarela, en la que pantalones de cintura baja y bajos al estilo «pesquero», largas chaquetas, pieles sintéticas, terciopelo, rayas y tartanes mostraban a un hombre más contemporáneo y actual.

El encargado de cerrar la pasarela y cierre de jornada era el diseñador Miguel Vieira. Considerado uno de los más reconocidos diseñadores de moda portugueses, daba protagonismos a los tejidos ajustados, jacquard de motivos geométricos, cuero trabajado y lentejuelas bicolor. Una mezcla de tejidos que conforman la seña de identidad del diseñador, ofreciendo al público siluetas muy clean. Un look elegante que, junto a los míticos zapatos handmade y las corbatas y camisas de punto parecían entrever una segunda piel. En definitiva, un estilo moderno, pero a la vez muy sofisticado y elegante, para hombres y mujeres de carácter, en los que, sin duda, el lujo está muy presente.

Fotos: © 2015 Estrop/IFEMA