Una de esas preguntas que muchos nos hacemos es, ¿los arquitectos se construyen sus propias casas? En algunos casos, la respuesta puede ser afirmativa. En otro, puede que negativa. Dependerá de muchos factores, pero sobre todo de la fama de la firma arquitectónica en la que trabajen.

En el caso de la arquitecta María Milans del Bosch su fama va creciendo como la espuma. Por ello, no es raro que haya decidido construir una casa-estudio en las montañas de Catskills, situadas a dos horas de la ciudad de Nueva York.

Ubicada justo en la ladera de una de las montañas de Catskills, María Milans del Bosch crea la Camp O House. A base de dos cuerpos, uno rectangular inferior y otro en forma de L superior, la casa se articula en torno a una terraza exterior, a la que se abren unos grandes ventanales desde el salón principal.

El hormigón junto con la madera son los dos materiales primordiales en toda la Camp O House. El cedro es la madera elegida por María Milans del Bosch para recubrir todos los espacios. Además, la utilización de la técnica japonesa shou sugi ban permite proteger el cedro del ataque de insectos, humedad y exceso de calor.

El interior de la Camp O House está distribuida en dos alturas. El salón y la cocina se sitúan a doble altura. En la planta inferior, el espacio restante se distribuye en tres dormitorios, un baño y una alacena, mientras que el superior se organiza con un dormitorio, dos cuartos de baño y un despacho. Además, el suelo radiante y el aislamiento de Viroc contribuyen a aislar los cambios drásticos de temperatura en verano e invierno, ahorrando el consumo de energía. Y la ventilación este a oeste de la vivienda permite proteger la casa de la fuerza de los vientos.

María Milans de Bosch consigue así que su Camp O House cuente con todas las comodidades necesarias, con un ahorro máximo de energía y un diseño moderno para disfrutar de un paisaje natural imponente, lejos del bullicioso ruido de la ciudad.