Hemos pasado de las cartas de amor a los ‘whatsapps’ con propuesta de plan ‘cervecil’ el domingo al mediodía, sin olvidar los, cuanto menos dignos de analizar y a veces traducir, mensajes de las 3 de la madrugada entre copa y balbuceo.

Las personas cambian, las formas de relacionarse o comunicarse cambian, en la era del 2.0 la forma de ligar no podía ser menos y también ha variado. Cada vez son más las redes sociales o aplicaciones que te permiten conocer a alguien -o varios-, con los que intercambiar más de una mirada; los filtros son de lo más variopinto, desde la simple apariencia física, hasta la música que se escucha.

En ciudades donde cada vez vamos más acelerados y el tiempo se reduce a la mitad, llegó hace tiempo una revolución: speed dating. Citas múltiples de unos minutos de duración en las que conoces a varias personas para después comprobar si has hecho click mutuo con alguien; es como el típico circuito deportivo con diferentes actividades (1minuto haciendo abdominales, otro haciendo flexiones… Pesas, sentadillas…) pero esta vez en vez de poner el cuerpo a punto, tienes una cita rápida y cuando se acaba el tiempo, pasas a la siguiente -de ahí el nombre-.

Pues con la llegada de la primavera se reunieron unas 780 personas en busca de su ‘medio limón’, concepto promocionado por Amstel Radler. Un total de  7800citas hizo que en una hora Madrid se convirtiera en “El Speed Dating Más Grande del Mundo” en el Palacio de Cibeles, batiendo así un récord mundial. El evento fue presentado por Dani Mateo y los pretendientes se agrupaban por grupos de edad, sexo y orientación sexual.

Solteros, emparejados… Había quien iba con ganas de encontrar al amor de su vida y quienes simplemente querían echar una canita al aire. Podría asemejarse a lo que te encuentras en una red social de ligoteo en la que los “me gusta” tenían un cara a cara.

La lectura que se haga de la noticia ya depende de vuestra opinión, habrá quien piense que eso es positivo porque Madrid está plagado de amor que repartir, o a quien le entristezca esa forma de apresurar y reducir el concepto de enamoramiento o cita a unos minutos de duración.

¿Vosotros qué pensáis? ¿A favor, en contra? ¿Sois adeptos u opuestos al uso de estas nuevas tendencias para conocer gente?