El 13 de abril vuelve para despedirse Mad Men. La séptima temporada de la serie constará de 14 episodios, divididos en 7 capítulos que se emitirán durante 2014 y formarán parte de la primera etapa de esta última tanda denominada El Inicio y, el último tramo, de otros 7 capítulos, que se estrenará en 2015 bajo el nombre de El final de una era. La ‘season finale’,  se centrará en la trayectoria del director creativo Don Draper y de las diferentes historias profesionales y personales del protagonista.

Mad Men posiblemente sea una de las series actuales que mayor trabajo implica, a nivel de vestuario y decorados. Todo está medido al milímetro, pensado para ser la perfección, más allá de lo que pasa en pantalla y de las interacciones entre los personajes. No hablamos solamente de objetos materiales, también de encuadres y de iluminación: Mad Men sin duda es la estrella en crear el ambiente perfecto.

Para que todos los elementos implicados confluyan correctamente, antes de que la cámara empiece a grabar, hay un proceso que toda obra visual debería llevar a cabo: la creación del storyboard. La plasmación, a base de dibujos, de lo que posteriormente se grabará con los actores. Una traducción de planos y encuadres hecha con dibujos de una calidad digna del mejor cómic, dónde se recrean las secuencias con los encuadres adecuados para el director, los movimientos que los personajes realizarán en pantalla y en ocasiones hasta el product placement y el atrezzo con los que los protagonistas interactuarán en el plano.

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La serie ha sido aclamada por la crítica y acompañada por el éxito de audiencia: por su documentación histórica, por la recreación de escenarios y, sobre todo, por el diseño de vestuario, algo en lo que Mad Men ha sabido recrear un ambiente digno de las mejores películas del género. Durante los años que lleva en emisión ha sido galardonada con quince premios Emmy y con cuatro Globos de Oro, entre ellos, a la mejor serie dramática en 2006.

Tras ese armonioso conjunto que vemos en pantalla, hay un gran trabajo y un largo proceso de creación dónde confluyen varios departamentos para dar, como resultado pequeñas obras de arte.

Un equipo artístico, formado por diseñadores, peluqueros y encargados de atrezzo trabajando sobre una misma línea para conseguir simular a la perfección el ambiente de los años 60. Si por algo se ha caracterizado Mad Men, es por la fidedigna representación del vestuario de la época. La responsable de vestuario, Katherine Jane Bryant, encargada de películas como La última casa a la izquierda o Deadwood, por la que ganó un Emmy, ha sabido atribuir a cada personaje de la serie, mediante la ropa, su rango socio-laboral, dotándoles también de personalidad a través de las prendas.

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Los bocetos que se crean de cada traje son dignos de cualquier diseñador de alta costura. Estudiados al mínimo detalle y con un proceso de creación que, según cuenta la responsable de vestuario a la revista Cinemania, tienen como inspiración “las revistas de la época como Time o Life o en fotografías de mi abuela, ya que no me podía inspirar en revistas como Vogue porque los personajes de los que habla la serie son reales y no utilizaban alta costura”.

Cada temporada, se hacen una media de 75 trajes para los protagonistas, personajes especiales y secundarios. Para los extras, se hacen más de 200.

banana1Tal ha sido el éxito conseguido por el estilismo de la serie, que marcas tan reconocidas como Banana Republic han basado en Mad Men alguna de sus colecciones, o los grandes almacenes Bloomingdales, le dedicaron un espacio a la serie poniendo a la venta un traje inspirado en Don Draper confeccionado por los diseñadores Brook Brothers. En España no nos hemos quedado atrás: Canal+, cadena que tiene los derechos de emisión de la serie en nuestro país, llegó a un acuerdo con el diseñador Javier Larrainzar para promocionar la serie creando una corbata al más puro estilo Mad Men.

Pero no solo el vestuario es un elemento clave en la trama de Mad Men; los decorados también juegan uno de los papeles más importantes de la serie. Adecuar cada rincón a la época, que no irrumpa o desentone ningún objeto en el escenario, es uno de los trabajos de los que se encarga Claudette Didul-Mann, que previamente había trabajado en películas como Atrápame si puedes. Los muebles que aparecen en la serie, así como la utilería, suelen adquirirse en tiendas de antigüedades como Sunbeam Vintage o en mercadillos de segunda mano, aunque, como norma general y siempre que hay que conseguir una serie de productos idénticos como escritorios de trabajo, los construye una empresa, exclusivamente para la serie. Pero no todo es comprar o encargar; en ocasiones, los elementos que se adquieren suelen desgastarse por el propio uso y, por esa razón, el equipo de atrezzo y decorado, también restauran tapicería y muebles para darles ese toque esencial que transporte al espectador a los años 60.

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Vestuario, decoración y la creación del story son sólo algunos de los cimientos de Mad Men pero, junto a ellos, el trabajo de actores, directores, productores y todo un conjunto de profesionales se coordina bajo una misma línea perfecta, que se traduce en que la serie sea un éxito mundial.