Un interesante proyecto ha cobrado vida en el Reino Unido. Desde la iglesia de Saint John, situada en el norte del condado de Lincolnshire, llega una nueva instalación que intenta captar toda la atención del visitante. Bajo el título de “Our Colour Reflection”, la artista Liz West ha colocado cientos de espejos circulares de colores en el suelo de la planta principal de este edificio religioso, sumergiendo al espectador en una dimensión nueva llena de luz y color.

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Amarillo, violeta, azul, rojo… más de 700 círculos se han colocado estratégicamente para buscar el efecto reflejo que se espera. Con el paso de las horas, la luz solar va cambiando de posición y de intensidad luminosa haciendo que estos espejos capten de manera diferente los colores y que éstos reflejen e iluminen el interior del edificio de una forma distinta y nueva. Al caer la oscuridad, los destellos de color van remitiendo hasta que desaparecen por completo.

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El juego de refracción de los espejos es una forma de reflejar los diferentes periodos constructivos del edificio y revivir la historia del mismo. Con ello también la artista intenta rememorar el uso del vidrio de las catedrales góticas y captar un doble sentido entre los reflejos de colores y la arquitectura neogótica del edificio en cuestión. Todo un juego para los sentidos que se podrá visitar hasta el 25 de junio.