La Semana Santa ha vuelto a llevarnos en el tiempo al siglo I de nuestra era, donde el Imperio Romano era la primera potencia mundial y llevaba su influencia a todos los rincones del mundo conocido. Su fuerza militar era conocida por todos, lo que le permitió extenderse más allá de las fronteras naturales de los Alpes o el mar Mediterráneo y llegar hasta el Norte de África, Asia Menor, la Europa del Norte y Gran Bretaña. En Hispania llevaron a cabo una conquista exhaustiva venciendo a todos los pueblos primitivos que habitaban la Península. En la mayoría de los casos, levantaban castrum o fortalezas como avanzadillas militares hasta que conseguían consolidar el territorio conquistado. Uno de ellos fue el construido en el desfiladero de La Horadada, muy cercano al pueblo burgalés de Trespademe. Este castro, después de una serie de adaptaciones y modificaciones, daría lugar al que se considera fue el primer castillo en la Península Ibérica. A partir de él, el modelo se fue copiando, mejorando, ampliando y extendiendo por todo el territorio, convirtiéndose en seña de identidad de la Edad Media y dando nombre a un amplio terreno que comenzó en esta área paterniani de Las Merindades y que será conocido como Castilla, la tierra de los castillos.

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Hoy en día, muchos son los castillos que quedan en pie, algunos en mejor estado de conservación que otros. Sin duda alguna, es parte de la seña de identidad de nuestro pasado cultural y se encuentran construidos en cualquier lugar de nuestro país. Raro es el municipio que no tenga un castillo que vigile desde las alturas las tierras y pueblos de alrededor. En el artículo de hoy queremos recoger algunos de ellos, que son considerados de los más bonitos de España.

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Partiendo cerca de la provincia de Burgos, en la limítrofe Valladolid, se encuentra uno de los castillos más emblemáticos del siglo XVI. El castillo de Simancas fue erigido en el siglo XV por la familia Enríquez, famosos Almirantes de Castilla, sobre las ruinas de la antigua fortaleza árabe que ocupaba el lugar. Después de ser utilizado como prisión de Estado por órdenes de los Reyes Católicos, durante el siglo XVI se somete a una serie de remodelaciones, bajo los planos de los arquitectos Juan de Herrera y Francisco de Mora, que dan el aspecto actual que conserva. Hoy alberga el Archivo General de la ciudad de Simancas.

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En Calahorra se encuentra uno de los castillos más novedosos de su tiempo. Su construcción comenzó en el siglo XVI sobre una antigua construcción de época árabe que Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza ordenó después de un viaje que realizó a Italia y donde tomaría contacto con una nueva corriente artística que aún no había llegado a nuestro país: el Renacimiento. Aunque al exterior muestra un aspecto totalmente defensivo, con cuatro torres cilíndricas que flanquean las cuatro esquinas de la planta cuadrangular del complejo, al interior consta de un bellísimo patio renacentista, con arcos de medio punto y blasones decorativos muy en la línea del renacimiento florentino. Un elemento más hay que añadir a este conjunto: la imponente vista que ofrece con Sierra Nevada de fondo cubierta de nieve en invierno. ¡Para no perdérsela!

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A 8 kilómetros de Sangüesa se encuentra el Santuario de San Francisco Javier que alberga el castillo de Javier. Sancho VII de Navarra consiguió hacerse con el mismo gracias a sus dotes de prestamista. El castillo se lo entregó un noble que no podía hacer frente al préstamo que le ofreció el rey y en pago le otorgó el castillo. Construido en el siglo XI, el basamento es de un antiguo asentamiento musulmán del siglo X y fue ampliado en los siglos posteriores. Lo que se observa hoy en día es la remodelación que se realizó del siglo XIX del mismo, respetando el diseño original.

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En el municipio de Monterrey, en la provincia de Orense, se encuentra la fortaleza que ostenta el mismo nombre. Situado sobre el castro de Baroncelli, el palacio se construye en el siglo X y tiene el honor de haber sido testigo de numerosos episodios históricos, como el encuentro entre Felipe el Hermoso y el Cardenal Cisneros en 1506 o ser el refugio de Pedro I el Cruel.  El conjunto se divide en tres recintos amurallados que albergan un Hospital de Peregrinos del siglo XIV, una torre del homenaje del siglo XV que se conserva en perfecto estado, el denominado Palacio de los Condes de estilo renacentista junto a la Torre de las Damas del siglo XIII, la iglesia románica de Santa María de Gracia (perfecto ejemplo de transición del románico al gótico) y una atalaya del siglo XVII.

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Por último, en la provincia de Ávila, se encuentra el castillo de Mombeltrán. El famoso valido de Enrique IV de Castilla, hermanastro de Isabel la Católica, y supuesto padre de Juana la Beltraneja fue el artífice de esta construcción. Beltrán de la Cueva encargó a Juan de Guas la edificación del castillo entre 1462 y 1474 y aún pertenece a la Casa de Alburquerque a pesar que hoy se encuentra deshabitado y en un estado bastante deteriorado. Su semejanza exterior al castillo de Manzanares el Real es innegable.