Si hay un complemento que toda fashionista ama por encima de todas las cosas es, sin duda, los bolsos. Y es que, estos accesorios se han convertido en un objeto de deseo que va mucho más allá de simples bolsitas donde guardar nuestras pertenencias. Porque cualquier amante de los bolsos te afirmará que con un bolso nunca es suficiente. Y es que, nadie puede negar que el bolso que llevas a la oficina repleto de cosas para sobrevivir a la jornada laboral, poco tiene que ver con ese clutch de lentejuelas con el que completas tu look de sábado noche y en el que a duras penas caben el móvil, la tarjeta de crédito y las llaves. Por eso no es de extrañar que la demanda de bolsos haya crecido un 6,6% a principios de este año en España, según datos del portal de moda Stylight, quienes se han puesto mano a la obra para recopilar los 30 bolsos más icónicos de todos los tiempos y demostrarnos, ya de paso, que todos ellos se han convertido en verdaderos objetos de coleccionista con los que más de una (y uno) ha soñado en tener alguna vez.

Grandes iconos

No hay una fecha exacta para el nacimiento oficial de los bolsos, porque estos han estado presentes desde el principio de los tiempos y cada temporada nos llega una nueva remesa de ellos. Sin embargo, varios modelos llevan sobreviviendo década tras década viendo pasar las modas desde la barrera, como si de secretos de familia se trataran. Entre ellos se encuentra el Speedy Louis Vuitton, creado por el malletier francés en 1930 con una medida de 30cm y reducido a 25cm en 1965 como encargo especial para la mismísima Audrey Hepburn. Por supuesto, no podía faltar en la lista su fiel y misterioso competidor Goyard, que logra vender centenares de su Saint Louis sin una sola campaña de publicidad. Y como no mencionar el deseado 2.55 de Chanel, que a pesar de haber sido reinventado por numerosos diseñadores a lo largo de los años, este mantiene su sencilla línea junto con su nombre intacto. Porque ya se sabe eso de que si algo funciona, mejor no tocarlo.

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Estos diseños no solo han ejercido sus encantos sobre editores de moda y ciudadanos de a pie, también han conquistado los corazones de celebridades dentro y fuera de la pantalla. ¿Quién no recuerda a Sarah Jessica Parker paseando su Baguette de Fendi en la serie Sexo en Nueva York? Creado en 2007, vendió más de 100.000 artículos durante su primer año en el mercado. El Prada Galleria, bautizado así para rendir tributo a la primera tienda de la firma abierta en Milán en 1913, puede jactarse de escalar puestos de popularidad desde su confección en 2007, debido a su piel de saffiano. Otro material inconfundible empleado en las asas de uno de nuestros bolsos fetiche es el bambú del Neo-bamboo bag de Gucci, creado en 1947 como consecuencia de la escasez de recursos generada durante la Segunda Guerra Mundial en busca de una alternativa al material original del bolso. El proceso artesanal de su creación es aún admirado a día de hoy.

Los bolsos más “reales”

Sin lugar a duda, de todas las firmas francesas, Hermès tiene especial relevancia en el apartado de los bolsos de la realeza. ¿La culpable? La mismísima Princesa de Mónaco, más conocida como Grace Kelly, quien se enamoró de la pieza que en 1930 diseñó Robert Dumas, y decidió encargar no uno ni dos, sino una docena de ellos en distintos colores. La historia del bolso quedó vinculada de manera definitiva a la Princesa cuando en 1956 un fotógrafo capturó a Grace Kelly tratando de esconder el embarazo de su hija Carolina tras un Sac à dépêches de Hermès. A partir de entonces, el bolso abandonó su nombre original y pasó a ser conocido como “Kelly”. Hoy en día, este diseño sigue siendo adorado por las celebrities entre las que se encuentra Kim Kardashian, a quien su marido Kanye West le regaló por su 34 cumpleaños un Kelly de cuero y dejó que su hija de un año North West lo decorara con pintura acrílica para su madre.

Aunque no solo el Kelly tiene nombre de famosa, la primera dama de los Estados Unidos Jackie Kennedy también tuvo el honor de que Gucci bautizara uno de sus bolsos en su honor y el “Lady Dior” toma su nombre de la mismísima Lady Diana, que cambió de nombre cuando la Princesa comenzó a usarlo y así se ha mantenido hasta el día de hoy. Otra de las musas del accesorio fue Ricky Lauren, esposa del diseñador Ralph Lauren, cuyo estilo y belleza natural sirvieron a su marido de inspiración para crear el Ricky bag, rediseñado en 2013 por la casa americana y llamado Soft Ricky.

El Birkin

“NO es un bolso, es un Birkin”. Es la inolvidable frase que un dependiente  le dice a Samantha Jones en uno de los capítulos más famosos de Sexo en Nueva York cuando ella le replica por su lista de espera de cinco años. Y es que, este bolso es sin duda uno de los más aclamados, icónicos y caros de toda la lista. Pero, ¿cuándo empezó todo? Pues la leyenda comienza en 1981, cuando Jane Birkin coincide a bordo de un avión con Robert Dumas, presidente de Hermès por aquel entonces. La conversación gira en torno al Kelly que porta la cantante hasta que ella misma termina esbozando un boceto de una versión más funcional y práctica del modelo. Unos años más tarde, en 1984, nacería la estrella. Diseñado por la cantante y actiz, el bolso estaba destinado a causar gran represión mediática y así lo hizo. Desde Lady Gaga garabateando “Amo a mis pequeños monstruos, Tokyo” con permanente negro en la inmaculada piel de un Birkin blanco, a la hija de Clint Eastwood regalándole a su novio Tyler Shields un Birkin de piel de cocodrilo valorado en 100.000 de dólares para que pudiera destrozarlo en nombre del arte. Sin palabras. Sin embargo, el Birkin también ha sido noticia por pertenecer a dueños que realmente lo aprecian. Victoria Beckham declaró poseer una colección de ellos valorados en un millón y medio de dólares y hace menos de un mes un modelo de piel de cocodrilo color cereza ornamentado con 18 quilates de detalles en oro blanco y diamantes cambió de manos por la friolera de ¡266,000 euros! De locos…

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Y llegó el siglo XXI…

Y con el cambio de siglo, llegaron toda una flota de nuevos diseños. Aunque si hay un bolso que se está ganando a pulso ser uno de los protagonistas de estos últimos años, ese es el Balenciaga City Bag de Nicolas Ghesquière. El modelo del diseñador francés fue copiado, vendido y portado por celebrities como Kate Moss y Sienna Miller hasta la saciedad. De cerca le sigue el clásico de Saint Laurent, cuyo logo fue rediseñado por Adolphe Mouron Cassandre en 1961 y su versión con borlas doradas fue todo un acierto. En 2003, Mulberry lanzó el Bayswater diseñado por Nicholas Knightly cuando apenas llevaba un año en la compañía y se convirtió en todo un éxito de ventas. Y así llegó el 2009 y con él la fiebre de otro de los grandes favoritos, el Luggage de Céline, que consiguió conquistar los armarios de Rihanna, Nicky Hilton, Kim Kardashian o Leighton Meester. Y es que, para os hagáis una pequeña idea de su éxito, el Business of Fashion declaró que los ingresos de la firma se duplicaron entre los años 2010 y 2013, sobrepasando los 400.000,000 de euros con el Luggage como pilar principal. También vieron la luz en esas mismas fechas el Rocco de Alexander Wang (más conocido como Rockie) y el Falabella de Stella McCartney.

 

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