Japón. el país del sol naciente. Un país en el que las nuevas tecnologías invaden una cultura celosa de su intimidad que intenta lidiar con unas costumbres ancestrales. Por eso y por mucho más, no es extraño ver en grandes ciudades cómo pantallas enormes conviven “casi” a la perfección con antiguos templos que sobreviven a duras penas a través de los siglos. Ahora, gracias al fotógrafo nipón Hiro Goto podemos observar aún más de cerca estas grandes diferencias y ser partícipes de una cultura en la que la indiferencia y el individualismo hiere la sensibilidad.

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Lo mejor de la animación japonesa en ‘1.000.000 frames’

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