La fobias son tan comunes que incluso pueden llegar a pasar desapercibidas para aquellos que no las sufren. Podemos compartir el día a día con personas que sufren un terror atroz a situaciones, objetos o circunstancias del entorno y no saberlo, porque se afanan en no hacer evidente algo de lo que no se sienten especialmente orgullosos.

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En Hollywood hay un gran abanico de estrellas que padecen diversas fobias curiosas. Las más comunes son la aracnofobia, miedo irracional a las arañas, o la agorafobia, pánico a sufrir una crisis de ansiedad en espacios abiertos o en presencia de una multitud de personas. Pero hay muchas más que seguro que no conocías y te dejarán boquiabierto, no tanto por el objeto del miedo, sino por el sujeto que lo sufre. Conozcamos algunos de los casos más famosos:

Papirofobia, pánico al papel seco

Esta es una de las fobias más curiosas que afectan a estrellas de Hollywood y tiene como protagonista a la hermosa Megan Fox. No soporta tocar el papel si nota que está reseco, es superior a sus fuerzas, por eso siempre que va a leer un libro, un guion o una revista tiene a su lado un vaso de agua para humedecer sus dedos.

Omfalofobia, miedo a los ombligos

Puede sonar extraño, pero existen personas que no pueden tocarse el ombligo, ni ver que otros se lo tocan. Sienten auténtico pánico ante esta idea. Khloe Kardashian es una de esas personas, que ha narrado el drama que vive cada día cuando debe ducharse y pasar la esponja por esa parte clave de su anatomía: “Cuando estoy en la ducha, uso guantes y grito cada vez que me lavo el ombligo”.

Lepidopterofobia, miedo a las mariposas

Es una de las más curiosas y la sufre Nicole Kidman. La mera idea de mantener contacto con las mariposas a la actriz le provoca ansiedad, como así ha asegurado: “Hay algo misterioso en ellas”. Su temor ha ido creciendo con el paso de los años, pero ha convivido con este miedo desde pequeña: “A veces, cuando llegaba a casa de la escuela, una mariposa gigante estaba posada en la puerta de entrada. Yo subía por la valla o gateaba por el lateral de la casa con tal de evitar pasar por la puerta de entrada”.

Pero ella es fuerte y ha tratado de poner remedio a su pánico: “Entré en la gran jaula de las mariposas en el Museo Americano de Historia Natural para caminar con ellas en mi cuerpo, pero no funcionó”.

Coulrofobia, pánico a los payasos

Johnny Depp ha tenido que meterse en la piel de infinidad de personajes peculiares, pero nunca un payaso. Quizá el Sombrerero loco podría parecerse, pero ni por asomo él lo creería, porque les tiene auténtico pavor. El miedo a estos mimos se debe a “su cara pintada o la sonrisa falsa”. De hecho, su exmujer, Amber Heard, estaba viendo ‘American Horror Story: Freak Show‘ y se quedó tan traumatizado que tardó días en conciliar el sueño.

Este miedo a los payasos lo padece también Daniel Radcliffe, quien diese vida a Harry Potter, que incluso ha tenido que disfrazarse de payaso para una sesión de fotos. Un día de infarto.

Ornitofobia, terror irracional a los pájaros

Scarlett Johansson sufre este pánico hacia las aves desde que era una niña. El problema viene cuando las exigencias del guion te obligan a convivir con pájaros de gran tamaño, como pavos reales. Esto le sucedió durante el rodaje de ‘Un lugar para soñar’. Ella asegura que vivió “aterrorizada” al verlos a diario: “Hay algo en las alas, en el pico o en su aleteo”.

A Adele también le ha llegado a paralizar el miedo a los pájaros, pero siente especial repulsión hacia las gaviotas, porque “una me atacó mientras estaba comiéndome un helado y me lo arrancó de las manos”. En un concierto, no pudo refrenar el pánico cuando un lindo pajarito revoloteó sobre su cabeza. Esta es la imagen que lo demuestra:

Claustrofobia, fobia a espacios cerrados

Uma Thurman es una de las actrices que sienten un miedo irracional a encontrarse en espacios cerrados o de reducido espacio. Sabiendo esto, es posible que se te venga a la cabeza una mítica escena de la película ‘Kill Bill’, en la que la actriz es enterrada viva en un ataúd, de que sale a golpe limpio rompiendo la madera mientras la tierra cae sobre su cara. Para ella, fue todo un suplicio grabar esta escena, pero a Quentin Tarantino no le importó lo más mínimo ese miedo y le instó a cumplir con su trabajo como si fuera “otro día más en la oficina”, como así ha confesado ella.

También padece claustrofobia Matthew McConaughey, aunque su caso es algo más específico, dado que lo que atemoriza al actor es quedarse atrapado en una puerta giratoria. Esas que encontramos en hoteles, centros comerciales o edificios institucionales o bancos. Él no puede ni verlas: “No me gustan las puertas giratorias ni tampoco ese punto ciego cuando conduces dentro de un túnel”.

Nictofobia, miedo a la oscuridad

Este miedo a los espacios oscuros y no conocer qué puede acechar en las tinieblas aterroriza a Katy Perry, que ha reconocido en diversas ocasiones que tiene que dormir con las luces encendidas para poder conciliar el sueño: “Muchas cosas malignas pueden suceder cuando no hay luz”.

Hidrofobia, pánico a ahogarse

La hidrofobia es más común de lo que se considera en un primer momento. Especialmente, la sufren aquellas personas que no saben nadar y es que no se trata de miedo irracional al agua en sí, sino a caer en ella y no poder mantenerse a flote o morir. La padecen desde Winona Ryder a Will Smith, así como Carmen Electra, Evan Mendes o Snoop Dog.

Herpetofobia, fobia a los lagartos

Una de las imágenes más icónicas de Britney Spears es de ella actuando en los VMA con una serpiente pitón a sus hombros y derrochando sensualidad. Sin embargo, no todos los reptiles son de su agrado. De hecho, asegura sentir pánico irracional hacia los lagartos en concreto. En pensar en ellos y se le eriza el vello, por muy ‘stronger’ que diga ser.

Ictiofobia, fobia a los peces

Lara Álvarez, uno de los rostros más populares de la televisión española, también ha reconocido tener un miedo irracional que no lograba hacer frente. Los peces siempre le han dado pánico, pero en su aventura junto a Jesús Calleja por México tuvo la oportunidad incluso de nadar con uno de los reyes del mar: el tiburón ballena, inofensivo, pero que llega a medir 10 metros de largo: “Después de mucho tiempo teniendo fobia a los peces, he conseguido superarla. Lección: si tienes miedo, enfréntate a él”.