A sus 30 años, Svetlana Kolosova ha vuelto a recuperar parte de su pasión perdida: la pintura. Esta artista rusa, madre de cuatro niños, tuvo que dejar a un lado su interés por las artes y la música para dedicarse a sus labores como ama de casa. En su intento por volver a dar rienda suelta a su creatividad, ha sorprendido a todo el mundo con sus pinturas ‘al alcance de la mano’.

En un principio, Svetlana recuperó el arte de la pintura al óleo, pero viendo la complejidad de aunar tiempo y dedicación decidió usar un soporte mucho más práctico a la vez que temporal: la palma de su mano.

Basándose en los cuentos de conocidos escritores como Hans Christian Andersen, Antoine de Saint Exupery y otros autores rusos, que suele leer a sus hijos, estas acuarelas de color reflejan personajes tan variopintos como la Sirenita, Campanilla, el Principito o la Doncella de la Nieve. Arte efímero en la palma de una mano, pero que nos trae a la memoria maravillosos momentos de nuestra infancia.

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