La belleza del cielo nocturno en pleno corazón de la naturaleza resulta uno de los momentos más sublimes de todo el Universo. Una mirada hacia una noche estrellada hace sentir al ser humano parte de un todo que avanza constantemente a través del tiempo sin detenerse para retroceder o parar.  Capturar ese movimiento constante es un trabajo lento y tedioso, resultado de muchas tomas y horas de exposición por parte del fotógrafo.

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Para el finlandés Mikko Largestedt, la magia de las noches del Norte de Europa merece una plena dedicación. Captar la toma adecuada lleva mucha horas de trabajo con muy pocas horas de sueño encima. A pesar de ello, el resultado final es una auténtica maravilla lista para ser observada al detalle por el espectador.

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La mayoría de sus imágenes corresponden a cielos de Islandia y Finlandia, tomados a través de una niebla matinal, de un paisaje de tundra característico de esta zona o incluso hielos polares. El retoque digital al que están sometidas es mínimo y el resultado hiperrealista es muy palpable. Una mirada diferente sobre estos entornos tan fantásticos y poco conocidos que merece ser atrapada por el espectador.