Vive y trabaja en lo que un día fue una iglesia metodista construida hace 150 años en Filadelfia. Trabaja él mismo en la restauración de este edificio. Una labor, dice, que le llevará toda la vida. Pero Dominic Episcopo no es precisamente conocido por su trabajo como restaurador. Dominic es fotógrafo y este año ha sacado un libro donde usa la carne fresca como vehículo para hablar de algo que conoce bien: Estados Unidos.

Meat America, que es como se titula su libro, es un tour por la América emprendedora, revolucionaria y positiva. Esta publicación celebra sin pretensiones el voraz apetito de los estadounidenses por el éxito y  sus extravagancias. MalaTinta ha tenido la oportunidad de hablar con el autor de este libro tan fresco, jugoso y vibrante.

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¿Por qué hacer un libro con los estados de América y figuras conocidas talladas en carne? ¿Cuál es el mensaje que oculta el libro?

Solo para pasármelo bien. No pretendía lanzar ningún mensaje en particular. Pero extrañamente muchos bandos políticos contrapuestos entre sí han cogido estas imágenes como emblemas por su causa.

¿Por qué usar carne? ¿Por qué no otro material para contar la misma historia?

Por una razón estética y conceptual a la vez. Realmente me encanta la carne. Sé que no es profundo ni nada parecido, pero realmente me gusta mucho la carne. La carne es mi musa. No la he usado para hacer de ella ningún declaración de intenciones sobre el país pero al final se ha convertido en eso. Creo que mucha gente se ha identificado con esas imágenes porque las fotografias hablan de muchos asuntos. La imagen de los Estados Unidos hechos de carne hablan de muchas cuestiones como la sobreproducción, el consumismo exagerado, los problemas de salud y medio ambiente, los derechos de los animales… Causas que no era mi intención tratar pero que tomo como propias si mis fotos han hecho que se hable de estos temas.

Hay algo también muy irónico sobre la carne, algo que todo el mundo puede verse reflejado porque todo el mundo está familiarizado. Es algo muy maneable.

¿Has sido criticado por usar carne? ¿Qué piensas sobre los comentarios negativos?

La gente me ha criticado por malgastar carne y puede ser considerado macabro jugar con carne fresca. Entiendo que no puede gustar a todo el mundo.

¿Por qué no han sido representados todos los Estados de América?

Solo he completado la forma de 50 estados porque una vez llegas al medio oeste la forma de los estados se convierte en algo tedioso. La mayoría de estados de aquella zona son solo rectángulos y tuve que parar de reproducirlos. No tenía sentido.

¿Por qué representar algunos símbolos de America como Elvis o Nixon y no otros?

Estaba intentando trabajar con gente o cosas que hayan encarnado el espíritu y la escénica de America. Lo mejorcito que América ha ofrecido al mundo y que me han inspirado en mi vida. Algunos de ellos son Muhammed Ali, Andy Warhol o Johnny Cash, entre otros.

¿Qué tipo de carne usaste?

Excepto el retrato de Michael Jackson, que es hígado de becerro, todas estas carnes son entrecot. El entrecot, para mi, tiene una forma de cabeza y torso natural. Ah… Bueno, el estado de Louisana está hecho de águila y el de Alaska de caribú.

¿Cómo conseguiste la forma de esas figuras y estados? ¿Cortaste tu mismo la carne o lo encargaste a tu carnicero?

Lo hice yo mismo. Traté de cortar lo mínimo posible. También traté de hacerlo todo con mis propias manos. Debo reconocer que hay un poquito de Photoshop para intentar que las lineas fueran lo más finas posibles. Quería que las piezas pareciesen como si te las pudieras encontrar en el supermercado. Si hubiera cortado la carne con un molde, hubieran parecido un estampado. Ahora parecen más naturales.

Quería que pareciera como si el carnicero lo hubiera cortado o como si hubiera salido directamente así de la vaca. Es una distinción sutil. Hice muchas pruebas y sí se apreciaba diferencia.

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¿Comiste la carne después de fotografiarla?

Algunas de las veces había trasteado tanto con la carne que no podía comerla después. Pero algunas veces si nos la comíamos luego y otras la congelábamos. Teníamos tanta carne que no la podíamos comer toda de una sentada. Aún ahora no es raro tener carne para cenar. Mi mujer y yo bromeamos sobre ello. Ella me dice “estoy comiéndome a Lincoln y tú tienes Nueva Jersey para cenar” y nos reímos.

¿Si tuvieras que elegir una de tus fotos, cuál seria? ¿Por qué?

Seria la campana de la Libertad. Es una imagen muy de Filadelfia y yo soy de allí.