El mundo del arte esta en constante evolución, desde Malatinta, ya hemos comentado en numerosas ocasiones, la necesidad de búsqueda de nuevos formatos, técnicas y herramientas, mediante las que podremos trabajar y descartarnos de los demás. «Renovarse o morir», ese debe ser el código de todo artista, y ese código, lo ha sabido descifrar el artista que os presentamos hoy, Juan Osborne.

Arquitecto de profesión, ilustrador de vocación y programador por necesidad, Juan ha conseguido crear y descifrar, mediante la creación de sus propios programas, la manera de retratar mediante palabras la esencia de la persona o situación. Un obra que nos ha dejado con la boca abierta, y por eso, hoy, Malatinta habla con Juan Osborne.

Si alguien te preguntara ¿quién es Juan Osborne?, ¿qué le dirías?
Estoy casado, tengo tres hijos, 43 años, soy arquitecto, programador, diseñador (creo) y curioso hasta la pesadez. Tengo gustos bastante eclécticos, soy escéptico y me gusta pensar por mi cuenta. Pero si me preguntas mañana igual te doy unos calificativos totalmente diferentes!
¿Lápiz y papel o tablet?

En una fase inicial sin duda lápiz y papel. La magia que se produce cuando tratas de plasmar algo en un papel todavía no la he vivido en un soporte electrónico. En mi caso el resto del proceso suele ser digital, solo regreso al papel cuando me atasco. Yo creo que son dos mundos complementarios que tenderán a fusionarse porque al final lo verdaderamente importante está en otro lado.

Tu vida y tu trabajo está marcado por la curiosidad, innovación y, sobre todo, por la creatividad. Una creatividad que te llevó a licenciarte en arquitectura, pero ¿por qué decidiste ser arquitecto?

Bueno, ¡gracias!. Fue una decisión bastante difícil y a esa edad yo al menos no sabía muy bien donde me estaba metiendo. Se podría decir que la familia ayudo bastante, la gente cercana son capaces de ver en ti mucho más de lo que ve uno mismo. Para mí la arquitectura tiene un balance perfecto entre creatividad y racionalidad, y lo cierto es que encaja perfectamente con mi personalidad y la manera que tengo de entender las cosas.

Arquitecto, programador, diseñador, etc…si tuvieras que quedarte con una, ¿con cuál te quedarías?

Paco de Lucía – Juan Osborne

Me quedo con las tres. En realidad son complementarias y mi trabajo, en una o en otra, se beneficia del resto de ellas, así que es prácticamente imposible separarlas. ¡Ojalá pudiese aprender y ser más cosas!.

Como arquitecto, estoy especializado en BIM y en proyectos de arquitectura comercial, y por supuesto desarrollo mis propias aplicaciones para Revit y Autocad. Curiosamente aún no he conseguido llevar mis trabajos tipográficos a una edificación, es un asunto pendiente.

Ilustraciones que se caracterizan por un largo tratamiento digital de la imagen inicial y por una compleja fase de postproducción, todas ellas realizadas por tus propios programas, pero ¿qué facilidades consigues con tus programas que te limitan PhotoShop o Illustrator?

Efectivamente, para generar mis ilustraciones he creado mis propias aplicaciones. En ese sentido soy de los que piensa que la creatividad también puede estar en el código. Yo crecí programando mi Spectrum y creo que la programación es una forma más de expresarse. A fin de cuentas hay un ser humano detrás de ese código. Casi te diría que es la forma más natural que tengo de hacerlo, mi mente funciona así. Programar es como una extensión que te permite llegar donde no puedes con solo tus manos o con los programas que ha pensado otra persona.

De todas formas no se trata de apretar un botón, trabajo casi directamente con el código y muchas de mis aplicaciones no tienen ni siquiera una interfaz para interactuar con ellas. De hecho el código de algunos de mis programas esta tan hecho a retales y es tan complejo que a veces pienso que tiene vida propia.

En cualquier caso no es un asunto fácil y muchas imágenes se me resisten. Acabo rindiéndome en espera de nuevas ideas o un mejor momento para terminarlas. Probablemente tengo como cien ilustraciones inacabadas.

michaelezra2-©Juan-Osborne

Para elegir las palabras adecuadas tengo varios métodos. A veces recojo manualmente las que me interesan pero otras utilizo mi arsenal de pequeñas aplicaciones que me permiten recopilar, extraer y contar palabras en distintos idiomas y de distintas fuentes. Por ejemplo soy capaz de contar muy rápidamente las palabras más usadas en miles de comentarios de un sitio web.
También tengo otras aplicaciones para contar palabras en las proximidades de otras, ver su evolución en el tiempo, etc…

Tengo un estilo bastante definido y le doy mucha importancia a que los resultados sean vectoriales y escalables. El tener esa doble escala, que te permite ver desde las curvas de la letra más pequeña hasta el conjunto de la composición, me parece imprescindible en este tipo de creaciones. Tengo una tendencia a lo abstracto, ya que refuerza mucho el entender las palabras sueltas independientemente de la composición general. Aunque también me gustan los mosaicos complejos hechos de pequeñas imágenes.

Para mi trabajo me apoyo en algunas herramientas indispensables como Processing, Gimp, ImageMagick, pdftk, Inkscape y otras.

Simone ©Juan Osborne

Como nos comentas «una imagen vale más que mil palabras», no habría una mejor definición para tu obra, pero..¿Por qué palabras?
Mis creaciones suelen estar relacionadas con la tipografía, estoy totalmente obsesionado con las palabras, probablemente porque soy bastante torpe con ellas. Sin embargo me admira la fuerza de las palabras, lo poderosas que son encadenadas de la manera adecuada y dichas en el momento justo. Como penetran nuestra mente casi sin ni siquiera oírlas o verlas.

Se trata de combinar dos cosas. Mezclar las palabras y las imágenes, a veces complementándose a veces contraponiéndose. Por eso utilizo aquello de “una imagen vale más que mil palabras”. Estoy de acuerdo, pero imagínate lo que consigues con las dos a la vez!.

The secret of Jules Verne ©Juan Osborne

Colombo- ilustrador: Juan Osborne

¿Qué significó para ti, que tu trabajo fuera seleccionada para ilustrar la obra de Manuel Lima, The Book Of Trees?

Manuel Lima es una especie de gurú en la visualización de la información. En su segundo libro ha seleccionado 200 ilustraciones a lo largo de toda la historia, desde el antiguo Egipto hasta la actualidad, que representan datos en forma de árbol. Estoy realmente orgulloso de formar parte de esa selección con uno de mis árboles de palabras. Me siento como una especie de intruso que se ha colado en un sitio realmente hermoso, aunque tengo que decir que también seleccionó mi ilustración para la contraportada.

JimMorrison - ©Juan Osborne

JimMorrison – ©Juan Osborne

También han sido portadas de algunas revistas y libros varias de mis ilustraciones. Ser el envoltorio que otros eligen para entregar su trabajo y esfuerzo es realmente gratificante.

Participaste en el concepto creativo para la celebración de los 20 años de carrera profesional del cantante Victor Manuelle, así como trabajos de edición para Rosana, Pevie o Bo Burnham. ¿Cómo te planteas cada uno de estos retos?

Realmente es raro tener acceso al artista, casi siempre he trabajado para el equipo creativo y en ese sentido me gusta escuchar las necesidades y el enfoque que se busca para actuar en consecuencia. Planteo montones de bocetos con las distintas opciones que se me ocurren y desde ahí vamos progresando.

Además de tu trabajo como arquitecto, programador, diseñador e ilustrador, colaboras con colegios e instituciones, gracias a las donaciones que tus visitantes realizan en tu página web. ¿Cómo surgió la idea?, ¿Has podido ver realizado algún proyecto gracias a tus aportaciones?

Es mi pequeño gesto para intentar hacer callar a mi conciencia que siempre me está diciendo que no hago lo suficiente por los demás. En realidad son solo pequeñas contribuciones, casi imperceptibles en este mundo en el que vivimos, tan lleno de necesidades. Ojalá fuese más.

Terminamos la entrevista, pero no sin antes saber ¿qué te falta aún por hacer?

Me falta muchísimo por hacer. Tengo como un impulso que me lleva a no parar de pensar en formas de hacer cosas e ideas locas. Normalmente las apunto y mi cuaderno está a rebosar. Mi único problema es el tiempo. Probablemente por eso mi otra obsesión son los calendarios donde suelo buscar formas poco ortodoxas de representarlo.

Daniela y el Mar – ©Juan Osborne