Ya mencionábamos en Malatinta que el proceso de creación más puramente visual de una película comienza ni más ni menos que por el storyboard. No sólo se trata de una indicación ilustrada del guión, también es el proceso que permite al equipo entero visualizar cada plano y escena antes poner en marcha cámaras, luces y movilizar a los actores. Algunos directores, quizás los más atrevidos o creativos, pasan por saltarse este proceso previo al rodaje. Sin embargo, lo cierto es que el story puede revelar al director ciertos problemas o dificultades en rodaje que se pueden ver solventadas antes de comenzarlo, lo cual no hace sino mejorar la realización, las horas de trabajo y también el presupuesto de la película.

Los hermanos Coen son esa clase de directores aférrimos al proceso de creación del storyboard. El artista que os presentamos hoy se llama J.Todd Anderson y consiguió su primer trabajo con los hermanos Coen tras pasar un largo casting (de dibujos) tal y como si se hubiera tratado de un casting de actores.

Es mi trabajo plasmar en papel aquello que el director tiene en mente. No es mi trabajo crear los planos. Más bien se trata de interpretar el lenguaje (palabras) de los directores y convertirlo en un lenguaje visual (storyboard). Es muy importante que capture en el papel lo más cercano posible aquello que está en la mente del director. Así, desde antes de caminar y recorrer el set, todos saben de qué se trata.

J. Todd Anderson ha sido el creador de los storyboards de películas tan conocidas de los Coen como lo son Barton Fink, Fargo, True Grit o El Gran Lebowski. Se ha convertido en el artista fetiche de los hermanos, que desde su primer trabajo han confiado en él para trasladar todos sus guiones a esas pequeñas viñetas que lo ilustran todo. Anderson calcula que puede tardar unas 6 semanas en acabar un storyboard de un guión medio y dice del proceso que “es trasladar al papel la mente del director para que en el rodaje todo el mundo esté haciendo la misma película y no haya nadie que tenga que imaginar qué está pasando”.

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Para la última película de los Coen Inside Llewyn Davis, J. Todd Anderson ha sido el elegido para hacer el storyboard una vez más y, su trabajo plasmando el guión ha tenido que ser sobresaliente, porque así ha quedado la película.

Inside Llewyn Davis es la historia de un cantante aspirante a poder vivir de la música, un artista sin rumbo fijo, que busca su futuro en una maltrecha ciudad en la que puede sobrevivir únicamente gracias a la caridad de sus amigos y conocidos. A simple vista, podría parecer difícil sentirse identificado con este personaje. Sin embargo, para eso están los Coen, metiéndose al público en el bolsillo desde el momento en que el primer foco se enciende y vemos a ese cantautor con su guitarra.

Sin duda Oscar Isaac (Llewyn) y su descorazonada pero gran historia es una de las razones para ver la película, aunque no la única. A destacar: una casi irreconocible (interpretativamente hablando) Carey Mulligan, dejando de lado toda la dulzura que habíamos podido ver en otros de sus papeles hasta la fecha; esa fotografía plagada de halos angelicales obra de Bruno Delbonnel, la magia de John Goodman allá donde aparezca, la maravillosa y divertidísima escena de Adam Driver y Justin Timberlake con Isaac: Mr Kennedy. Y, sin duda, su inmejorable banda sonora, posiblemente una de las mejores del año, plagada de temas que invitan directamente a la reflexión sobre los personajes.

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A rasgos generales, la historia Llewyn podría ser extrapolada a cualquier persona que tuviera pendiente algún sueño que cumplir, los mismos sueños que a la vez nos alimentan como nos vuelven totalmente apáticos. Los mismos sueños que nos hacen darlo todo o ignorar ciertas situaciones al no cumplirse nuestras expectativas. Inside Llewyn Davis es una película tan asentada en el contexto de la más cruda realidad que tan pronto te da de bruces como te hace reencontrarte contigo mismo, con tu entorno, con la música y con el propio cine. Un imprescindible de la temporada y una potencial acaparadora de premios. Tiempo al tiempo.

A continuación podéis ver el tráiler de la película.