¿Qué sería la vida sin un poco sentido del humor? Seguro que alguno no sería capaz de sobreponerse a los vaivenes de la vida. ¿Qué mejor antídoto contra todo lo malo que puede ocurrir que mirar las cosas con la perspectiva de la ironía o el sarcasmo para sacarle ese punto de cordura que el día a día carece? Si nos parásemos a pensar lo cruel o despiadada que pueden ser algunas circunstancias que nos suceden no seríamos capaces de levantarnos y seguir a adelante. Por ello, en muchas ocasiones lo mejor es verle el lado divertido o grotesco a esa circunstancia y echarse unas carcajadas, eso sí, sin intentar herir sensibilidades ajenas.

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El artista francés Charles Leval, más conocido como Levalet, ha tenido en cuenta esta premisa narrada en el párrafo superior y ha querido ponerle un toque de humor a conocidas calles de la ciudad de París por donde transitan habitualmente un gran número de transeúntes. Las paredes de muchos edificios se han encontrado decorados con una serie de personajes que, por suerte o por desgracia, se hallan en situaciones un tanto peculiares.

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Estas pinturas, además de lanzar una ingeniosa mirada al día a día de las grandes urbes, quieren reflejar situaciones reales (con algún personaje irreal) donde la ironía fluye en cada elemento que la constituye. ¿Quién no se ha quedado dormido en el metro o ha salido como una sardina en lata de alguno de sus vagones en plena hora punta?

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Además de las calles de París, las calles de la ciudad de Berlín han tenido la oportunidad de contar con los trabajos de este artista con una serie titulada Little Boxes, que puede ser contemplada en el libro que las recoge con el título Des illusions comiques.