Según la RAE, “arte” es la manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros; o eso debería ser. Convertirse en todo un ilustrado del arte no es sinónimo de artista, ni de ser capaz de reflejar ilusiones y genialidad, por eso para Claudia Alvarado, el ser “autodidacta” no la ha parado en su camino de mostrar al público su obra y de colaborar con importantes marcas.

Hilos de tinta que tejen obras emocionales, salidas del más puro ser de esta artista que poco a poco se va haciendo un hueco y dando a conocerse en el difícil mundo del arte, define la obra de Claudia. Porque nos gusta la gente luchadora y que no desiste en el complicado camino de hacer de su vida el arte, hoy Malatinta habla con Claudia Alvarado.

¿Quién es Claudia Alvarado?

Uy, que pregunta más difícil; es complicado autodefinirse. Para empezar puedo plantear datos básicos, como que tengo 32 años, soy de Madrid y que mi vida gira entorno al arte. Convivo con esta actividad creativa desde que tengo razón de ser y siempre ha sido mi forma de evasión, el medio que me ayuda a expresarme y ver el mundo tal y como es, con su belleza y su dolor. Soy una persona con muchas ganas de aprender y mejorar, no solo ya como artista, sino como persona. Creo que todos deberíamos querer ser mejores personas cada día, sino nuestro paso por este mundo carece de sentido.

El pattern de Malatinta de este mes está realizado por ti. Cuando te planteamos la idea, ¿qué quisiste reflejar en él?

Quise transformar vuestro logo en un dibujo más de mi última serie, Escondites. No obstante, no creo que vuestro diamante tenga que guarecerse de nada y es por ello que decidí colocarlo de manera reposada sobre uno de mis nidos. Cada ilustración de esta serie está acompañada de un título que describe lo que uno esta viendo, como Situaciones que Te llevan a Anidar en los Más Profundo del Bosque o Hay Quien Construye una Guarida para Ocultarse de Su Propia Existencia, pero en el caso del dibujo de Malatinta, el epígrafe podría ser Existen Joyas que Tras un Período de Gestación Terminan por Emerger desde la Sombra.

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Nos comentas que no estudiaste Bellas Artes y que tu carrera profesional iba dirigida, en un principio, al mundo del cine. ¿Por qué decidiste dejar de lado el mundo de la gran pantalla?

El cine, el buen cine, me parece una de las formas de expresión más bonitas y fuertes que existen, pero también, al menos en mi caso, una de las más difíciles de alcanzar. Trabajé y colaboré con varias productoras, sobretodo de televisión, pero no llegué a sentirme realizada. Esa es la verdad. Soy una loca cinéfila y a día de hoy he realizado algún que otro corto, pero más que nada como una forma de recreo personal. Realmente ha sido a través del dibujo, y de la escritura, como me he sentido más cómoda y libre a la hora de exteriorizar mis sentimientos estos últimos años.

Para ti, tu madre, la artista María Moreno Salamanca, ha sido en un gran referente artístico a lo largo de tu trayectoria profesional. Si te preguntara para ti, qué significa tu madre en el plano profesional, ¿qué me contestarías?

Ha sido un ejemplo de como con esfuerzo e ilusión puedes lograr la satisfacción y la independencia, de como cada día puede uno superarse a sí mismo y ser feliz con lo que hace. Mi madre no estudió Bellas Artes, se formó ella sola, observando y aprendiendo de aquellos que admiraba, y me ha enseñado a hacer lo mismo, a saber mirar y a transmitir con mis manos lo que ven mis ojos o mi mente.

Te defines “autodidacta”, ¿crees que para dedicarte al mundo del arte, y ser considerado “artista”, es necesario haber tenido una formación artística?

Supongo que tal vez sea más sencillo dedicarte a esto habiendo estudiado. Al no haberme formado académicamente desconozco muchas técnicas y he de ir aprendiéndolas yo sola, lo que a veces puede resultar frustrante. Pero, no creo que para ser considerado “artista” debas tener un diploma. El arte es creatividad y esfuerzo, es constancia y amar lo que haces pese a las dificultades que puedas hallar en el camino.

Dejaste Madrid para moverte por todo el mundo, y terminar en Panamá. ¿Por qué?

Curiosidad, ganas de vivir nuevas experiencias, de conocer. Desde pequeña he tenido unas ansias locas de viajar y no sentirme estancada en un solo lugar. Es una extraña necesidad la que siento de verlo y vivirlo todo. Albergo el deseo de no llegar nunca a pensar qué hubiese pasado o el preguntarme porque no tuve el valor o las ganas de irme a este u otro lugar. Soy afortunada de tener a mi lado a alguien que es también así y que juntos nos lanzamos a la aventura sin apenas miramientos de ningún tipo.

Tus trabajos se caracterizan por el uso de tinta negra sobre papel, acompañados de una gran carga emocional, como podemos ver en tu serie Escondites. ¿Qué reacción querías producir en el espectador?

Un estado de introspección. Que cada uno pueda sentirse identificado con uno u otro dibujo. Esa es mi intención, aunque cada uno es libre de sentir o ver en mi obra lo que le venga en gana. Posiblemente existan muchos que nunca hallan tenido la necesidad de esconderse de nada, pero también estoy segura que muchos otros si han buscado alguna vez una guarida, ya sea exterior o en el interior de uno mismo.

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Colaboraste para la marca de bolsos Princess Bea Auersperg, diseñando las pinturas que los vestirían la serie The Memories of Africa Collection. ¿Cómo surgió la oportunidad?

Conozco a Bea Auersperg desde hace mucho tiempo, es la madre de una buena amiga, y la colaboración surgió de la manera más natural. Me preguntaron si me interesaba hacer las ilustraciones de una de sus colecciones y por supuesto acepté. Me encantan sus diseños y el tema de África me resulta muy atractivo.

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No solo te lanzaste a diseñar bolsos, sino que también entraste en el mundo de las “zapatillas”, colaborando con Dolfie. ¿Cómo te planteaste el proyecto?

Contacté con ellos para presentarles mi trabajo y al cabo de poco tiempo ya me encontraba realizando ilustraciones para su colección de primavera/verano 2014, cuya principal inspiración era todo aquello que rememora un verano tropical. La verdad es que me siento muy orgullosa de haber podido colaborar con ellos, y es que Dolfie me parece una de las marcas de zapatos más auténticas que existe en este momento.

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Nos encanta hacer esta pregunta a todos los artistas que entrevistamos, y cómo no, nos encantaría saber, si en cada paso que dieras te acompañara una banda sonora, ¿cuál sería?

¡Y a mi contestarla! En mi banda sonora habría tantos grupos y cantantes… Entre ellos: The Smiths, The National, Elvis Presley, Pyotr Illich Tchaikovsky, Lambchop, José González, Philip Glass, Lhasa de Sela, Joy Division, Al Green, Micah P. Hinson, Dirty Beaches, Johnny Cash, The Flamingos, Nick Drake, Richard Wagner, James Brown, Midlake, Olafur Arnalds, David Bowie, Pink Floyd, Arcade Fire, Robert Johnson, Talking Heads, Moonface, Cat Stevens, Bauhaus, The Beatles, Metronomy, Funkadelic, Nina Simone, Silvio Rodriguez, Savages, Cream, The Dø, Adriana Calcanhotto, The Doors, Chet Baker, Violent Femmes, St. Vincent, Neil Young, Pixies, Die Antwoord, Bat for Lashes, etc., etc.

¿Qué nos espera de Claudia Alvarado? ¿Qué proyectos tienes en mente que nos puedas contar?

No soy una persona muy planificadora, ¡simplemente me dejo llevar! Mis metas a corto plazo son continuar trabajando en esta última serie de dibujos y exponerla en España y Méjico, publicar la novela histórica que estoy terminando de escribir y finalizar las ilustraciones que me han encargado para un cuento infantil que se publicará en poco tiempo. Por lo demás, espero que surjan nuevas colaboraciones con revistas, marcas de moda y editoriales. ¡Me encantaría poder ilustrar la portada de un libro de alguno de mis escritores favoritos, como George Orwell o Saul Bellow!