Tan nostálgica como efímera ha resultado su vuelta a la pequeña pantalla. ‘X Files’ ha retornado como reaparecen aquellos amores que nos abandonaron y hoy regresan aparentando con naturalidad que nada ha cambiado. Cuando aún ni siquiera hemos decidido si la llama sigue vive a pesar del paso del tiempo, cuando tampoco aún se ha desvelado si este romance surgido en los noventa y reencontrado en la madurez perdurará en el tiempo y si se hará realidad el deseo de Chris Carter, creador de la serie, de grabar una undécima temporada, Expediente X llega esta noche a su fin: hoy Fox emite el último de sus seis capítulos.

Varios años después de que cerrara su unidad, Fox Mulder y Dana Scully han llamado a nuestra puerta apelando a la melancolía de aquellos sentimientos del pasado, entonando las melodías que nos sedujeron hace más de veinte años: misma cabecera con misma banda sonora a cargo de Mark Snow, misma complicidad entre los protagonistas – aunque en fase post tensión más que resuelta, como ya sabemos- , misma mezcla de humor, intriga paranormal y drama en la línea argumental…

Para algunos, los amantes abandonados más rencorosos, ha sido precisamente esta incapacidad para readaptar la vieja formula noventera a los nuevos tiempos televisivos lo que ha hecho desaparecer la chispa. Para otros, más reticentes a renunciar a aquel romance catódico, seis capítulos no han bastado para demostrar que esta serie dejó un hueco temático televisivo que puede reconquistar, y si no, véase el éxito de series como ‘Fringe‘.

Y es que cuando existen ‘retoños’ en común, cualquier excusa es buena para no resignarse a olvidar el cariño que se profesó antaño: algunos tienen muy presente que entre las entrañas de esta serie se gestó otro hito televisivo, ‘Breaking Bad‘: Vince Gilligan, creador de la serie, trabajó como guionista en ‘Expediente X’ donde -magia paranormal- pudo conocer a Brian Cranston, Aaron Paul y una larga lista de actores presentes en las aventuras y desventuras de la vida de Walter White.

Dos décadas, doscientos capítulos y dos películas después, ‘Expediente X’ cumplió los deseos de millones de fervientes fans repartidos entre los sesenta países que contemplaron la serie aquellos maravillosos años y que no sólo fue premiada con audiencia y notoriedad sino también con una estantería llena de galardones: 16 Emmy, cinco Globos de Oro y un Premio Peabody, entre otros.

Por este motivo, parece ser que Chris Carter tuvo buena intuición al decidir devolver a la vida a los personajes de esta venerada franquicia creada en 1993, logrando que regresaran sus actores protagonistas: un David Duchovny que había abandonado la ciencia paranormal para practicar la ‘física’ experimental (en su sentido más corporal) en ‘Californication’; y Gillian Anderson, tras su reciente paso por  ‘Crisis’ (ambos ya se lanzaron mensajitos via twitter para ir calentando el ambiente); junto a Mitch Pileggi, el inquebrantable Walter Skinner.

Chris Carter ha vuelto a escribir y dirigir tres de los nuevos episodios para dejar los restantes a algunos de los guionistas y directores originales de la serie como James Wong, Glen Morgan y Darin Morgan, entre otros. Muchos son los guiños a las temporadas pasadas.

 

Este punto y final (o punto y aparte) que se materializará esta noche también repite título, aquel con el que arrancó esta temporada, ‘La lucha (parte II)’, que promete grandes momentos. Así, se pondrá en suspenso -definitivo o no- este regreso que ha contado con interesantes cuestiones: una sorprendente revelación inicial (tranquilidad, no hay spoilers), una sospecha de naturaleza alienígena, curiosas y un tanto hilarantes criaturas, la aparición de unos modernos e intercambiados ‘alter ego’, un divertido viaje alucinógeno de uno de sus protagonistas…

Muchas son las píldoras con las que los X-files abrieron de nuevo la caja de Pandora de conspiraciones, abducciones y seres con capacidades extraordinarias a los que exponen en cada capítulo al histórico debate, a la eterna dualidad que contrapone dos irreconcililables puntos de vista: el de un ‘believer’ y el de una escéptica. ¿Tú en qué bando estás? ¿Quieres creer?