Las redes sociales están inundadas de trabajos artísticos que abarcan desde la pulcritud absoluta, hasta el roce con la pornografía, pero siempre desde la perspectiva limpia y creativa del arte. Performance, fotografía y pintura que se han visto afectadas por la gran censura que en algunas redes sociales han tomado el mando. Instagram es uno de ésos ejemplos que no han sabido filtrar en sus publicaciones qué es pornografía y qué no es, provocando que artistas como María Forqué o el artista británico AdeY pierdan sus cuentas y, con ello, toda su obra en la red. Pero Giulia Marsico ha sabido como saltarse las reglas.

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Acciones y campañas contra la censura en esta red han ido removiendo el gran problema que ha surgido en una red principalmente creada con el objetivo de mostrar y hacernos a todos partícipes de obras fotográficas y artísticas, pero en la que ahora ya no hay distinción. Ya en 2014 Miley CyrusCara Delevingne o Scout Willis se unían contra la red con el hashtag #FreeTheNipple que conseguía remover las tripas de Facebook o Instagram.

Ahora, la artista con sede en Brooklyn Giulia Marsico –«Scientwehst» ha querido reírse de la red llevando a cabo una estrategia de lo más original: ubicando estratégicamente elementos arquitectónicos sobre fotografías de cuerpos desnudos que no dejan lugar a la imaginación, pero que consiguen esquivar las estrictas normas de la red social.

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