Los hemos visto en paredes lisas, no tan lisas, en blanco y negro, en mil colores, dibujos que interactúan con la propia fisionomía del lugar en el que están realizados, los hemos visto en paredes, en techos, en el propio suelo. Casi cualquier lugar es apto para hacer un graffiti.

Peteone, grafitero nacido en Bélgica en 1982. Un auténtico artista que comenzó su andanza en este mundo allá por el año 1999 y que vacía toda su imaginación tan pronto en lienzos como en paredes, y además también realiza proyectos bajo demanda del cliente y diseña dibujos para camisetas y sudaderas… ¡ya se sabe que en los tiempos que corren no estamos para desaprovechar ninguna oportunidad!

Su último ‘proyecto decorativo’, ha sido ni más ni menos que estas recreaciones del mundo Batman en plenas ruinas de un colegio de enfermería abandonado durante más de diez años en Ronse, su ciudad natal.

Hospital de Ronse, Béliga

Peteone afirma que en la destrucción también hay belleza, y parte de razón tiene. Para muestra un botón. Lo que era un hospital abandonado, ha quedado reconvertido en un auténtico museo del cómic de la mano de este belga amante del street art.

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