El “Leonardo” de Bolonia

“Ruega a nuestro Creador, que yo sea capaz de mostrar la naturaleza del hombre y sus costumbres de la misma manera que describo su apariencia física”. Con esta sentencia Leonardo da Vinci expresa su idea de que la reproducción de la conducta humana sobre el papel dependía del conocimiento profundo de la apariencia externa del retratado. Con ello queda claro que para pintar un retrato no sólo basta con dibujar la apariencia exterior.