Los años no pasan en balde y aquellos gamberrillos que se divertían haciendo pintadas en los muros de su barrio ahora ocupan puestos de responsabilidad en las mejores empresas. Esto entraría en la lógica, pero que sean los hombres de negocios los que hagan el camino inverso ya desconcierta un tanto. Esto es al menos la iniciativa que se está llevado a cabo a partir de este lunes 7 de abril en Madrid.

Trajeados, con maletín y bien repeinados. Esta es la icónica estampa de un hombre de negocios. No obstante, no deja de ser una persona con inquietudes que puede verse afectado por su dinámica y caer en las garras del temido (y cotidiano) estrés. Para paliar sus efectos, el artista Suso33 ha organizado un taller que se extenderá durante cuatro días por las tardes en el espacio 1001 atmosphera de Madrid.

Tras su paso por museos y galerías de renombre como el Reina Sofía, CaixaForum o el Thyssen-Bornemisza, este maestro del spray impartirá un cursillo exprés en el que estos altos ejecutivos tendrán como única preocupación mancharse y dar rienda suelta a su imaginación. “Entiendo que es un perfil al que, en principio, no le puede interesar mucho el grafiti, y por eso me resulta interesante ver qué surge”, sugiere Suso33 para la agencia Efe

Además explica que el taller consta de dos partes “una teórica, en la que los participantes conocerán a grandes rasgos los estilos y técnicas del grafiti; y una práctica, en la que pasarán a la acción y podrán practicar con aerosoles en una actividad que pretende ser distendida, que no estrese y que sirva para pasarlo bien”. A mancharse sea dicho.