La etapa más familiar del año ya está aquí. Es también época de estrenos para los más pequeños de la casa, aprovechando sus vacaciones. Grandes películas de animación por aquí, nuevas adaptaciones de cuentos navideños por allá … Sin embargo, ahora y siempre, nos quedarán esos pequeños grandes clásicos, que entre comida y comida, cena y cena, felicitación y felicitación, no pueden faltar en los televisores en estas fechas. ¡Os proponemos algunos de los que consideramos imprescindibles!

Holiday Inn (1942)
Jim y Ted son dos amigos, enamorados de la misma mujer que decide quedarse con uno de ellos, Ted. Jim, entierra el hacha de guerra y funda un hotel que llama ‘Holiday Inn’ donde conoce a otra mujer, Linda, que parece ser una buena sustituta de su pasado amor. Ambas parejas acaban por entrelazarse, siempre bajo los hilos musicales que conducen toda la película.
¿Por qué nos gusta?
Por ser una de las primeras películas plenamente musicales de Navidad. Pertenece a la época dorada de Hollywood y es notable por dar a conocer el famoso tema “White Christmas”, que hoy en día se sigue escuchando hasta la saciedad en todo disco de villancicos que se precie.

Milagro en la calle 34 (1947)
Un hombre es contratado para trabajar en los conocidos almacenes Macy’s de Nueva York como Papa Noel en la época de Navidad. Pronto todo se complica cuando él asegura ser el verdadero Papa Noel.
¿Por qué nos gusta? Empieza como una historia de Navidad bastante típica para terminar convirtiéndose en una genial lección de cómo no perder la inocencia tan temprano, de creer un poco más en todo lo que tenemos, de tener ilusión y también en una fabulosa crítica de consumismo desmesurado en época de Navidad.

Cuento de Navidad (1951)
Muchas han sido las adaptaciones llevadas a cabo de este cuento de Charles Dickens. Ebenezer Scrooge es un viejo antipático que odia todo lo que tenga que ver con la Navidad. Un buen día recibe la visita de un fantasma amigo, que le anuncia la visita de otros 3 fantasmas: el del Pasado, el del Presente y el del Futuro, que pondrán en entredicho todas las agrias ideas de Ebenezer.
¿Por qué nos gusta? Es la original, la primera adaptación cinematográfica del cuento de navidad de Dickens y transmite llanamente y sin florituras el mensaje principal del autor: si la noche de Navidad se nos diera la oportunidad de reconducir nuestras vidasa través de visiones pasadas o futuras, a muchos posiblemente nos saltaría un mecanismo interior y no volveríamos a ser los mismos. No es casual que el cuento tenga lugar en Navidad, época de reuniones de familiares y amigos donde las actividades de costumbre encuentran su lugar; es seguramente el momento del año en el que tenemos los sentimientos más a flor de piel, lo que nos lleva a replantearnos algunas cosas más que en cualquier otro momento del año.

gremlins_movie_image_01Gremlins (1984)
Un adorable regalo de navidad que acaba convirtiéndose en una plaga de gritones monstruitos inquietos y con mucho pelo que destrozan la ciudad en época navideña.
¿Por qué nos gusta? Es un clásico de nuestra infancia. ¿Quién no ha visto de cerca un “Gizmo” alguna vez? Hemos temido a los gremlins de pequeños y disfrutado de sus locuras de mayores. Es imposible olvidarnos de ellos en estas fechas.

Home-AloneSolo en casa  (1990)
Kevin es un niño de 8 años que accidentalmente se queda abandonado en su propia casa cuando toda su (GRAN) familia se va de vacaciones de Navidad. Durante sus días solo, Kevin aprende a cuidar de sí mismo y a defender su casa de dos ladronzuelos que intentan robarla.
¿Por qué nos gusta? Absolutamente todos hemos jugado a inventar trampas con los cachivaches más extraños y Macaulay Culkin nos enamora en esta película con su ingenio y espontaneidad. Todos hemos soñado que decoren nuestro barrio residencial como el de Kevin, la película es una pasada en cuanto a decoración navideña se refiere. El rojo y el verde son los colores principales, incluso en el vestuario de Kevin. Solo en casa es una agradable lección de convivencia y tolerancia familiar, con ese toque navideño y con villancico de John Williams compuesto para la ocasión. ¡Ahí es nada!

Eduardo Manostijeras (1990)
Historia de la obra inacabada de un inventor que, al fallecer, deja a su más maravilloso y creativo invento (Eduard) con tijeras en lugar de dedos en las manos. Eduard aprenderá a convivir entre humanos, pero sobre todo, el resto de humanos aprenderán a convivir con él.
¿Por qué nos gusta? Es una maravillosa historia de amor y superación con una escenografía deliciosa y momentos muy divertidos. La magia hecha película.

Pesadilla antes de Navidad (1993)
Jack Skellington descubre accidentalmente la dulce Navidad y decide modificarla a su manera. En sus planes algo macabros se incluye el secuestro y suplantación de Santa Claus entre otras cosas.
¿Por qué nos gusta? Es el viaje de un héroe un tanto atípico por descubrir y aceptar un mundo que no es del todo el suyo. Una entrañable historia sobre la tradición de la Navidad pero contada al extremo de todo lo que ya estamos acostumbrados a ver. Además de tener un diseño y animación de personajes fabuloso y una banda sonora compuesta por Danny Elfman de quitar el hipo.

Love Actually (2003)
Historias que se entrelazan. Muchos personajes. Mucho amor por todas partes. Sin duda es la comedia que no puede faltar durante las fiestas. Levanta el ánimo a cualquiera.
¿Por qué nos gusta? Por Londres, por su música, por sus inteligentes diálogos, por sus carismáticos personajes, por la declaración de amor de Mark (Andrew Lincoln) o la de Jamie (Colin Firth)… ¡demasiadas cosas geniales en esta película!

Martes después de Navidad (2010)
Hacemos un parón en las películas navideñas con historias alegres y entrañables para hacerle un hueco a este drama rumano que narra la historia de la relación extraconyugal de Paul que se ve obligado a replantearse su situación ante el inesperado encuentro entre su mujer y su amante durante la época de vacaciones navideñas.
¿Por qué nos gusta? Es la crónica de un matrimonio roto pero contada de manera incómodamente real, humilde, intimista y con una sinceridad que deja sin habla. Solamente por el valor de hacerlo de esta manera, Radu Muntean tiene un hueco en nuestra lista.

Por último, la película estrella de toda Navidad que se precie. Una historia de que mejora con los años, como el vino, y que ha terminado por convertirse en un icono del cine:

Qué bello es vivir (1946)
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George Bailey lleva una buena vida, tiene una familia que le quiere y un buen trabajo. Un día, se ve acosado por las deudas y decide poner fin a todo quitándose la vida pero alguien muy especial se lo impide, enseñándole cómo hubiera sido su pueblo si él nunca hubiera existido.
¿Por qué nos gusta? Es una lección de vida en toda regla, su mensaje de honestidad y aceptación emociona desde la más pura sinceridad, transmitiendo a la vez un optimismo que, dados los tiempos que corren, nunca viene mal. Es una fantasía que auna a la perfección el drama y la comedia, ésta última en su mayor parte proporcionada por ese maravilloso y carismático Clarence que es y será EL ángel (sin alas) del cine por muchos años que pasen. Hay películas que con el paso del tiempo se acaban convirtiendo en iconos populares, tradiciones familiares que nunca pasan de moda. No nos equivocamos al decir que ¡Qué bello es vivir! es sin duda una de estas películas, además de la reina en época navideña.