Todos guardamos un secreto. Y es que confesar devoción por un asesino en serie puede resultar un tanto perturbador… A no ser que se trate de Dexter Morgan, un serialkiller que ha suscitado una incondicional empatía en un público totalmente entregado a un asesino muy particular y cuya historia televisiva llega ya a su fin. El mundo del arte no permanece ajeno a esta ferviente admiración; importantes artistas ofrecen originales propuestas y creaciones en torno a este especialista de la sangre (en el más amplio sentido de la palabra).

En “Dexter”, el habitual inquietante antagonista se ha convertido en el protagonista. No es la primera Mattson creative 2vez que ocurre, pero la originalidad de esta serie descansa en una ardua labor en la construcción de los personajes, grandes intérpretes y un audaz guión que, temporada tras temporada, brinda justificaciones al público para que, fuera de toda lógica y convención social, conceda cierta permisividad moral a un personaje, que en otro contexto y, obviamente, fuera de la ficción, sería reprobable.

La esencia de esta tolerancia descansa en un código moral creado “a la medida” de Dexter y que limita sus acciones (o más bien, sus víctimas) y concede a la historia ciertas licencias poéticas (o más bien, éticas). Precisamente este concepto fue la apuesta de su lanzamiento por Showtime bajo el lema Nothing stops a serial killer like a serial killer (Nada detiene a un asesino en serie como otro asesino en serie): los carteles, basados en un diseño sombrío e inquietante, ya avanzaban al que conoceríamos como el “oscuro pasajero” de este forense asesino.

“El arte de matar”

Desde entonces, muchos son los artistas que, convertidos en adeptos de este serialkiller, se han visto  vencidos por la tentación de dejar fluir su creatividad en torno a este homicida. Ty Mattson, declarado fiel seguidor de Dexter, diseñó originales carteles sobre las primeras cinco temporadas inspirados en el diseño moderno de mediados de siglo y concretamente en el trabajo de Saul Bass. Curiosamente, estas obras tuvieron como recompensa un breve cameo en la serie. A raíz de estos carteles se creó todo un merchandising con este diseño. Incluso cuenta con una curiosa  intro con su firma.

La propia cabecera de Dexter –creación de Eric Aderson y considerada como una de las más originales por  Art of the Title Sequence– es la primera prueba de que esta serie no es como las demás: muestra con sencillez cómo algunos actos cotidianos pueden emular, de forma escalofriante, a otros más perturbadores en torno al mundo del crimen.

Esta sencillez era la idónea para el minimalista Albert Exergian, autor de carteles de diversas series de éxito, entre las que se incluye “Dexter”, en esta ocasión representado por sus conocidas láminas de vidrio o portaobjetos para analizar la sangre. El conocido dibujante de comic books, Bill Sienkiewicz, también ofreció su particular visión en Dexter Early Cuts, una saga de doce episodios de animación creada por Showtime y que describe los primeros pasos de Morgan en su ritual homicida.

[photomosaic ids=”3199 , 3200, 3202, 3203, 3204, 3214″]

No obstante, no hay que olvidar los miles de desconocidos ilustradores, artistas, diseñadores… que plasman en la red dignas y nada desdeñables obras en torno a este personaje. Incluso, hay que mencionar otras macabras propuestas como, en decoración, un salón con temática sangrienta , el llamado Art Nail (decoración de uñas) con salpicaduras muy figurativas o Dexter Morgan’s Laboratory, un cartoon que versiona una serie de dibujos animados bastante más adaptada para todos los públicos (ver capítulo piloto).

Todos guardamos un secreto y el de Dexter ha captado claramente la atención de relevantes artistas que presentan de forma muy versátil las distintas formas de concebir la admiración por un asesino de estas características. No desvelaremos aquí qué oculta porque es más sugerente descubrirlo de motu propio: te conquistará o te hará estremecer. Un consejo: es mejor estar de su parte.